sábado, 11 de octubre de 2008

LA MUERTE EN LA CIUDAD DE AREQUIPA: COMPORTAMIENTO DE UNA POBLACIÓN HETEROGÉNEA


LA MUERTE EN LA CIUDAD DE AREQUIPA: COMPORTAMIENTO DE UNA POBLACIÓN HETEROGÉNEA[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
INTRODUCCIÓN
El tema nos lleva a revisar una Historia de las Mentalidades, que en un primer nivel tiene que ver con la Historia de las Culturas, de allí su relación con la Antropología Histórica con ese pensamiento claro y consciente, con la cultura de las elites y, en un segundo plano con la cultura popular. La cultura de las masas, donde campean los factores inconscientes, la cultura gestual.
La historia de las mentalidades significa así mismo una renovación de las fuentes, rompe con el monopolio de la fuente escrita, incursiona en nuevos tipos de fuentes, las orales y las iconográficas. Abandona el terreno de las elites y se acerca a la masa silenciosa, que se encuentra registrada en la mentalidad de quienes hicieron sus testamentos.
La Historia de las Mentalidades explora lo oculto, la voz silenciosas pero decisiva de los que no tenían uso de la palabra, de los sin voz.
Nuestro tema, la muerte, no es sólo la última postrimería, como la llama la tradición religiosa occidental, sino el momento en que el hombre afronta el fracaso final de toda omnipotencia personal, de todo éxito mundano. La muerte es por esencia el momento de la verdad, la que revela la verdadera personalidad y el carácter del hombre sobre la tierra. La muerte es la gran igualadora. Frente a este hecho todas las culturas han elaborado ciertos comportamientos, ciertos ritos gestuales, ciertas actitudes colectivas.
Frente a este hecho irremediable de la condición humana nuestra ciudad tiene herencia de la vieja tradición andina (los entierros funerarios de los Collaguas. Huaris. los Incas) que encierra en el humus de nuestra tradición más recóndita una cultura ritual de la muerte, nos ha legado una rica tradición que prácticamente se mezcla con la cultura occidental traída por los españoles, dándonos un mestizaje que, no ha sido explorada a profundidad en nuestra región y país, con excepción de algunos trabajos.
Hacemos una identificación de la cultura ritual de la muerte, como se ha venido modificando a lo largo de nuestra historia. En nuestra ciudad de Arequipa donde históricamente se ha concentrado una población con una cultura dominante blanca de origen extranjero y de características urbanas, con una escasa población de cultura popular, de raíces andinas y. donde es muy escaso la presencia de negros. Es ahí donde siempre han convivido, lado a lado, la cultura de las elites y la cultura popular y, aún es muy notorio en los últimos años por efecto de la concentración demográfica.
Algunos trabajos sobre el tema, guardan vinculación con la Escuela de los Annales, Marc Bloch en su "Introducción a la Historia" nos habla sobre la mentalidad, y posteriormente desarrolla trabajos sobre la muerte, allá por los años 1940. Por su parte Philippe Aries quien en su libro "La Muerte en Occidente" nos dice que a partir del siglo XVIII se tiende a considerar la muerte dentro una nueva óptica, en donde se exalta y dramatiza en tanto que siempre es la muerte "ajena" ya no la "propia" muerte. Estos y otros vivos y muertos, a raíz de la construcción de cementerios, permiten entender lo acertado del corte aludido.
Los trabajos de Georges Duby, Lucien Febvre, contribuyen a la comprensión sobre el tema de la muerte. Pierre Vilar, Emanuell Le Roy Ladurie, no escapan a esta tendencia de investigación. el periodo de sus trabajos es el siglo XVI y XVIII, temas relacionados con la muerte y la religión. Y Michel Vovelle es uno de los últimos seguidores de las mentalidades.
Nos planteamos múltiples preguntas en nuestro trabajo, entre ellas ¿Cómo se desarrolla el proceso de cambios culturales y el ritual sobre la muerte? ¿Qué efectos produce en el sentir colectivo de la población arequipeña?
Lo que presentamos aquí es un adelanto al proyecto de Investigación que tenemos en marcha. Nos hemos trazado como uno de los objetivos. Explicar las causas y consecuencias en los cambios de mentalidad formales y rituales sobre la muerte en Arequipa y sus implicancias en la población urbana.
Rescatamos mucha información de aquellas fuentes, para nuestro trabajo como los testamentos y los contratos ubicados en el Archivo Regional de Arequipa. Los libros de nacimientos, bautismos y Defunciones son indispensables en esta tarea que se encuentran ubicados en el Archivo Arzobispal de Arequipa. La iconografía en las tumbas, los mausoleos, la observación en los gestos culturales durante los rituales de entierros. Información oral mediante entrevistas, sobre casos especiales. Periódicos de la localidad como La Bolsa, El Deber, El Eco, El Chili, El Misti, El Republicano, etc. Los que nos permitirán apreciar los cambios de mentalidad, de comportamientos de la sociedad arequipeña con relación a la muerte en el transcurso de su historia.
I. LA MUERTE
Si en este mundo existe la vida que se manifiesta, como el brotar, crecer, fructificar, multiplicar, desarrollo de las especies, produciendo nuevas formas. Por otro lado también existe la muerte, es un fenómeno bio-fisiológico que por lo tanto afecta a todo viviente corpóreo y consiste en la cesación de la vida. Este fin se manifiesta por la extinción de las actividades vitales.
Después de la muerte se presenta la más o menos rápida descomposición del organismo, estos fenómenos visibles indican que ha ocurrido, lo que constituye la verdadera esencia de la muerte a saber; que el principio vital, el alma se ha separado del cuerpo. Con dicha separación las almas de las plantas y animales pertenecen también a un final perecen, porque no pueden existir sin el cuerpo.
Por el contrario el alma espiritual del hombre empieza su supervivencia supra corporal inmortal, debido a ésta su pensar y querer no aparece ya ligados al cuerpo, pero en modo alguno dejan de existir.
Uno de los grandes convencidos de que la muerte es el comienzo de un proceso de disolución biológica que acabará con la vida organizada de una entidad humana, es Voltaire, así lo expresa en toda su literatura.
Hoy día son pocas las personas que declaran no creer en la existencia de otra vida, pero cada día aumenta y son muchísimas las personas quienes creen que existe algún tipo de sustancia espiritual que sobrevive a la muerte.
Sin embargo, esa sustancia lo llegó a definir en forma más general William James indicando que "existe un flujo continuo de conciencia cósmica, contra el que nuestra individualidad sólo levanta barreras temporales y, en el que nuestras mentes se sumergen como en un mar..."
Nuestra sociedad andina siempre pensó en un más allá en el futuro después de la muerte, se hace mención de la Crónica de Juan Santa Cruz Pachacuti Salcamayhua, que en su diseño cosmológico hace este proceso de explicación del mundo andino, que algunos autores lo relacionan con el Paititi, el Paraíso, el mundo deseado en el más allá.
Para los cristianos es muy importante la creencia en la resurrección dentro de su doctrina religiosa, la vida terrena es muchas veces de sufrimiento y por lo tanto ellos tienen una esperanza de alcanzar la paz la felicidad en otro mundo cuando su cuerpo y alma resucite.
La reencarnación no es aceptada por los cristianos, menos por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana muy condenada en el Concilio de Constantinopla quinto ecuménico de la Iglesia celebrado el año 553 bajo el reinado del emperador Bizantino Justiniano I, condenó la creencia en la reencarnación "si alguien afirmara la preexistencia de las almas... sea anatema".
Esta creencia si es aceptada por la religión Budista y también va tomando fuerza en otro sector de población que pertenece a otras religiones a pesar de su prohibición. La muerte en si es un hecho que conmueve a todo ser humano.
II. LA CIUDAD y LOS CEMENTERIOS
La humanidad siempre ha destinado un lugar donde conservar o preservar a sus antepasados o sus seres queridos. En el Perú y Arequipa desde épocas prehispánicas a la fecha existen lugares que aún se mantienen como tal.
Tenemos restos de la Cultura Collagua, cuyo desarrollo fue en el Valle del río Colca, sus principales adoratorios (guacas, son Collaguata y Gualcagualca). Acerca de sus enterramientos se ha podido observar que los nombres collaguas tuvieron deformaciones craneanas "al cráneo se le colocaba bonetes a manera de morteros amarrados con lana al rededor de su cabeza[3].
Estos Collaguas emigraron al Valle del río Chili en la margen derecha en lugar denominado La Chimba, así se registra en la documentación del siglo XVI. Los restos que han dejado en la "acequia Coa, que los españoles llamaron San Jerónimo, así como la andenería de Chil1na, teniendo como límite la acequia Chullo en la zona de la Atiqu1lla"[4].
Los restos de Cementerios prehispánicos en Arequipa podemos encontrar en Pillo en el Distrito de Socabaya, en Kasapatak en el Distrito de Hunther, es una zona elevada un cerro que conserva muchas tumbas prehispánicas. En la zona de Quequeña, Yarabamba y Characato, también se conservan estas tumbas al pie de los cerros.
Durante la llegada de los españoles, es conocido que se fijaron como sitios de entierro en las Iglesias, Conventos y Monasterios, de los que podemos mencionar, primeramente que la orden religiosa primera en llegar, fueron los dominicos, luego mercedarios, franciscanos, agustinos y jesuitas.
Los devotos y las cofradías que pertenecían se encargaban de orientar a la voluntad de sus fieles en cuanto a las donaciones, sobre todo cuando estos hacían sus testamentos y su voluntad era que sean enterrados en tal o cual iglesia. Por ejemplo Lucas Martínez Begazo vecino de Arequipa hace una fuerte donación a la Iglesia de la Compañía de Jesús.
De igual modo Juan de La Torre vecino y fundador hace una fuerte donación al Convento de San Agustín y para la iglesia Mayor o Catedral "pide que sea enterrado en la Catedral"[5].
En caso de Alonso de Luque, primer escribano público y de Cabildo contribuye en forma constante al Convento de San Agustín y es enterrado al pie de San Ildefonso[6].
Los Monasterios como de Santa Catalina, Santa Rosa, Santa Teresa, tuvieron destinado lugar para el entierro de sus religiosas.
Los problemas que se trataban y se buscaba dar solución en el Cabildo era el asunto de los pobres y gente que no tenía familiares o quien vele por ellos, de ahí que se fundó el Hospital de San Juan de Dios y que tenía como sitio destinado para Cementerio en Miraflores, en el lugar conocido hoy como "La Chavela", que luego se convertiría en Cementerio General[7].
Las iglesias destinadas para indígenas son las de Santa Marcha y San Antonio a cinco cuadras del centro de la ciudad. Y en la Chimba estaba la iglesia de Yanahuara y Cayma así como el Convento de La Recoleta.
El tema de los Cementerios abiertos al público fue de interés del Intendente de Arequipa, por motivos higiénicos, sobre todo en el de Miraflores, hoy no quedan restos del Cementerio porque se encuentra urbanizado, pero aún cuando se hacen excavaciones para construcción de casas se encuentran restos óseos, esqueletos.
Para el año 1814 se estaba realizando un nuevo en el pueblo de Yanahuara "La idea de hacer un cementerio general ya va tomando vuelo en 1820 en virtud de una Real Provisión del 31 de noviembre de 1813, para que se siga utilizando el cementerio de Miraflores, las epidemias de esos años formaron la idea de ensanchar la necrópolis"[8].

Posteriormente se formó el Cementerio de la apacheta (nombre quechua que se debe a un montículo-paraje), la construcción se atrasó por muchísimos años, recibió impulso del Prefecto Gutiérrez de la Fuente en 1828, el Cementerio de Yanahuara se clausuró en 1835 para adscribirse a este Panteón General.
Sin embargo la Apacheta recién fue plenamente habilitada en 1843 fue inaugurado con una ceremonia de ritual fúnebre con los restos del prócer de la independencia Mariano Melgar, con un discurso del Dr. Dean Juan Gualberto Valdivia y Cornejo (quien fuera secretario del Mariscal Andrés de Santa Cruz, durante la Confederación Peruano - Boliviana).
Al interior del Cementerio de la Apacheta se construyeron pabellones con hileras de nichos, donde se depositarían a los difuntos, cada pabellón lleva el nombre de un Santo: San Esteban, Santa Ursula, San Benito, etc. También existe un lugar destinado a sepultar a los muertos bajo tierra y en la parte última al fondo del espacio del Cementerio existe un lugar destinado al entierro de difuntos que no pertenecen a la religión católica cristiana romana y apostólica y que más bien son judíos o de otra religión.
Lo que llama la atención es un pabellón al fondo del Cementerio, donde se enterraban a aquellos que no morían por la gracia de Dios, sino, que eran Criminales, o suicidas, extranjeros.
Se tenía la creencia que estos difuntos suicidas se iban a "condenar" y que llegarían a perturbar la paz de los muertos que fallecieron en forma natural por la gracia de Dios. Y como el cementerio estaba alejado de la ciudad en medio de Chacras y este pabellón de condenados al fondo del espacio del cementerio, se pensaba en una tranquilidad de la población y de las Almas.
También existen cementerios en los pueblos tradicionales de Chiguata Paucarpata, Characato, Pocsi, Quequeña, Yarabamba, Socabaya, Tiabaya, Sachaca, Yanahuara. Muchos de estos poblados nacen como consecuencia de las Reducciones de Indios a Pueblos iniciado por el Virrey Francisco de Toledo en la década de 1570. Cada uno de los cementerios está lleno de misterios y relatos acerca de los condenados y aparecidos que datan de siglos atrás.

Con la expansión de la ciudad en 1940 y el crecimiento de la población aparecieron las barriadas, los pueblos jóvenes, urbanizaciones, y Asociaciones de vivienda "En 1940 la población urbana de Arequipa llegaba a 155, 144 habitantes; en 1961: 250,746; en 1972:420, 801; para 1981:583,927 y para el año de 1993:785:858; hoy se estima que la población bordea el millón de habitantes"[9].
Hoy Arequipa es una ciudad moderna, con diversos problemas de una metrópoli, pero aún conserva algo de la tradición y costumbres pasadas de nuestros ancestros. En sus Pueblos Jóvenes y Asociaciones de reciente creación incluyeron cementerios como el de “Jerusalén” en el Distrito de Mariano Me1gar, de la urbanización El Carmen y Cerro Verde en el Distrito de Tiabaya, y otro en el Distrito de Miraflores en la Asociación Tomasa Tito Condemayta “El Porvenir”, y el de ciudad Municipal en Cerro Colorado, que son lugares marginales de población económicamente muy necesitada, y sus entierros generalmente son en una fosa y muchas de las veces donado el sitio por el municipio del1ugar.
Este crecimiento de la ciudad se debe a la constante migración de familias enteras, que llegan a la ciudad en busca de ocupación laboral, mejores condiciones de vida, por desastres naturales (terremotos, el fenómeno del niño). También por las políticas del Estado peruano para industrializar a esta zona sur del país.

Últimamente, después de 1990 han destinado espacios para Cementerios modernos en el Distrito de Cerró Colorado, como "Los Jardines de Arequipa", "Parque de la Esperanza", que se diferencian de los demás por el tipo de servicio en el ritual del entierro en el suelo y un placa de los datos y lo demás es puro verdor del pasto. Hay pabellones para nichos que llevan nombres de santos, pero lo que resalta es la lápida que se coloca para todos los nichos, son de un mismo mármol nacional de color granate con tonos grises, sin anotaciones de oraciones, solamente va los nombres y fechas.
Además hay mucho recelo para el servicio a los solicitantes, porque guarda un nivel de estrato social alto, para gente de buenos ingresos económicos, que se complementa con los servicios funerarios que son toda una empresa constituida.
III. LA MUERTE: EL RITUAL DEL ENTIERRO
Sobre la muerte no vamos a detallar las diversas formas de los decesos, tampoco las expresiones de una tanatología. Lo que si tenemos que ver son las manifestaciones de una población y sus comportamientos, antes, durante y después del proceso de la muerte de los seres humanos.
l. Antes de la Muerte
La muerte siempre causa una sensación de miedo, temor, es horrible, no es bonito, muy a pesar, de las diversas religiones que hayan hecho algo para aliviar este miedo, haciéndonos ver que morimos y que el cuerpo se destruye, pero el alma vivirá por siempre. Para los cristianos nuestra esperanza es que después de muertos resucitamos como lo hizo Cristo, en cambio para los budistas existe una reencarnación.
Este temor se debe a muchos factores "hay un miedo a dejar una tarea inconclusa niños no educados todavía. Obsesión del dolor físico -espasmo de la agonía- de ahí el tema de la bella muerte o muerte súbita. Obsesión de la agonía psicológica, soledad, desesperanza, vacío"[10].
También estos días previos a la muerte, se encuentran llenos de misterios, anuncios, avisos de lo que va a ocurrir que siempre es malo, maligno, depende de la cultura, sociedad en la que nos sumerjamos.
La ciudad de Arequipa moderna con una población que bordea el millón de habitantes, acogedora de migrantes que viene con sus comportamientos y cultura ancestral. Encontramos manifestaciones que salen de lo común, son hechos que a nuestro entender, nos quieren expresar algo, nos revela, anuncia, es el preludio de muerte de una persona cercana, familiar o conocida. Y todo esto es el comportamiento de una herencia cultural muy ancestral.
En la actualidad se vienen repitiendo una serie de simbolismos en los animales, personas y espectros, que cuando se aparecen a nuestros ojos, significa algo relacionado con la muerte.
Bubo, ave nocturna que en la cabeza lleva dos penachos, es de regular tamaño, que generalmente se encuentra en las áreas verdes y zonas de cultivo. Pero cuando esta ave visita una casa o se para en ella, entonces se sospecha o insinúa que los propietarios o alguno de ellos irá a morir. Cuando el animal se para en la casa éste canta una crujir desagradable, esto es signo de mal augurio, sobre todo cuando nos visita de noche o media noche[11].
Perro. Cuando nuestra mascota doméstica el perro, aúlla en las noches de manera inusual, es signo de mal augurio y nos anuncia la muerte de alguien. Algunas personas con quienes conversamos, nos dicen que el perro tiene cierta cera y líquido en los ojos que le permite ver a los espíritus[12].
Similar situación ocurre cuando el perro hace huecos en le patio o jardín de la casa, en especial de noche, ello significa que está abriendo tumba, sepultura de muerte, para alguno de los amos de la casa.
También cuando el perro en nuestra habitación de la casa se arrastra de posaderas, como si estuviera limpiándose algo, pero nos hace el anuncio -creencia- que ese perro está arrastrando una caja de muerto, como signo que en esa casa alguien va ha fallecer.
Langosta. Es una especie de insecto que vuela de noche y si en una casa hace los sonidos de c1ick c1ick, c1ick, click, anuncia la cesación de muerte, pareciera que los sonidos fueran dos tijeras que están cortando el hábito o mortaja[13].
Cuyes. Si estos animalillos por la noche silban en forma continua, anuncian mal augurio, enfermedad o muerte de alguien del entorno. Aunque muy raras veces el animal lo hace en noche de luna, de parto cuando tendrá crías[14].
Gallo. Este animal normalmente canta por las mañanas al amanecer, pero cuando lo hace por la tarde cuando el sol entra al poniente, también anuncia muertes, accidentes o alguna desgracia[15].
Cuando una persona al momento de tomar sus alimentos, sin darse cuenta cómo lo hizo, llega a morderse la lengua o alguna parte interna de la boca, también anuncia la muerte, como si a poquitos se estuviera comiendo la vida de otra persona, sus carnes[16].
Los sueños. Tienen significados desde psicológicos hasta mundanos, pero esas representaciones algo fantásticas que aparecen en nuestro sueño, también nos reflejan algo. Todos algunas veces recordamos nuestros sueños, sólo que no siempre ponemos interés sobre ellos, y no reconstruimos las imágenes que tuvimos. Pero hay imágenes que siempre se repiten en las personas como son "la caída de un diente o una muela" representa la pérdida de un ser querido. "cuando un globo explota y nos despierta" es el anuncio de fallecimiento de alguien, soñar con sangre o mancharse con ella es también signo de accidente, subsecuente muerte. Y muchas otras representaciones que no vamos a detallar[17].
La presencia extraña de otro ser. Se dice por el común de la gente que las personas en su lecho de muerte antes de expirar, su alma, su espíritu recorre todos los sitios por donde anduvo en vida, entonces "el alma borra sus rastros" inclusive llega a manifestarse de una forma material despidiéndose de las personas que aprecia, o de aquellos a quien hizo mucho daño o maldad, esos no pueden morir sufren[18].
Esa manifestación, representación, es una sensación de roce con la piel o tocar al otro, es como si alguien nos vigilara, nos observara y que a través de extraños movimientos nos dijera algo malo que va a ocurrir. El roce de la piel ocurre cuando son familiares directos en primer grado.
Cuando un tío (que va a morir) se despide de su sobrina -según nuestra entrevista-, cuenta que el tío le dio un beso cuando ella se encontraba adormitada, casi despierta como recién iniciado el sueño, pero que el primer y pequeñísimo contacto con algo despertamos muy rápido y asustados, porque el recuerdo es mucho más inmediato que de un sueño normal. Y es que no estuvimos totalmente dormidos (en el sentido nato de la palabra) sino que estos fenómenos ocurren en el tránsito de medio adormitados nos permite percibir, sentir claramente el fenómeno de la otra persona o ser extraño, como si verdaderamente estuviéramos despiertos, y sentimos claro, un beso, la mano, los pies, tocar la cabeza, como una expresión de despedida, tan igual que lo hiciera una persona estando despiertos.
Si una madre se despide de su hijo, puede que lo exprese con un beso en la mejilla, lo toque con la mano en la cabeza o haga un roce de manos, la persona visitada, siente claramente que es otro ser quien nos está tocando, pero que al abrir los ojos no vemos a nadie, y si la persona vuelve a cerrar los ojos y llegar al instante de adormitado se puede recobrar la sensación pero de otra manera, pueda que se vea una imagen, todo depende de la capacidad de percepción del sujeto que experimente esas sensaciones.
Si se trata de enamorados, pudo notar que una vez que se encontraba adormitada en su cama sintió la presencia de otra persona echada a su lado y la cama se llega a hundir un poco dando la apariencia de dos personas, pero cuando voltea despierta, no hay nadie, y recién viene el miedo.
La habitación. En ella puede ocurrir muchas cosas, hay veces que en la habitación continua se sienten pisadas o ronquidos o voces, entonces la persona que escucha esto pregunta quién está ahí, pero nadie contesta, pero cuando se va al sitio no encuentra nada, recién nos causa la sensación de miedo, temor; hay casos en que se siente como si estuvieran personas que se sacuden se visten y se van, pero no hay nadie; hay casos en que si uno está durmiendo sentado con los pies estirados, se llega a percibir que otra persona está pasando por encima de los pies del que está sentado y cuando despierta todo es silencio.
La Puerta. Son los casos muy comunes de las personas que se despiden, se siente un portazo en un cuarto de la casa, cuando se registra el sitio creyendo que entró alguien no se encuentra nada, mayor es nuestra sorpresa si recordamos que dejamos la puerta cerrada y cerrojo, es muestra que la muerte ronda por esos lugares.
Las imágenes, siluetas. Lo más común es ver sombras en el piso o los rincones de los cuartos, a medio oscurecer, pero cuando se enciende la luz, no hay nada.
La silueta de una persona, con hábito de padre franciscano apareció cierta vez en el patio de una casa antigua, pero luego desapareció, lo que ocurrió fue que una vecina de la casa había fallecido ese día y no estábamos enterados, según lo cuenta el entrevistado[19].
Cierto día apareció una imagen de silueta de persona, en la noche, se sobrepuso a la T.V. no se miraba la T.V. pero sí era clara la silueta -según nos dice-, pero apenas abrió bien los ojos, la sombra desapareció.
Un bibliotecario nos declara, que entre la hilera de estantes llenos de libros, muy temprano vio a una persona leyendo en uno de los carriles de los estantes, pero al preguntar al otro trabajador ¿quién era el señor que estaba leyendo entre los estantes?, el otro dijo que, no había nadie, recién vino el miedo, pero se trataba que había fallecido la mamá de uno de los trabajadores.
2. El Instante de la Muerte, Ritual del entierro
El ritual de la muerte como deceso en nuestra ciudad tiene muchas manifestaciones en una población heterogénea culturalmente.
La población nativa Collagua, prehispánica, eran enterrados en posición fetal en urnas rodeadas de piedra, al interior se colocaba el cuerpo sobre un cesto acompañado de su indumentaria, esto para las personas del común. Cuando el enterramiento era de un Jefe lo acompañaban sus sirvientes, esposas ej. El señor de Sipán. Hubieron enterramientos urnas colocadas en los desfiladeros, acantilados, que de la parte baja se pueden apreciar como panales de abejas que cuelgan de los desfiladeros.
Los migrantes de Moquegua, y Tacna en especial de las partes altas, provincias de arraigo cultural ancestral, han variado el ritual de los enterramientos. "Cuando muere una persona los familiares se visten de ponchos negros los hombres, y de mantones las mujeres. Decoran las puertas con hojas de molle y preparan sahumerios de eucalipto a la entrada del hogar con el fin de ahuyentar y desinfectar de males a todo el que entre, el luto se mantiene durante un año, descansando de toda actividad laboral durante los ocho días siguientes a la muerte"[20].
El difunto una vez envuelto en frazadas o mantas es tendido en una mesa especial o una caja de madera. A ambos lados de la mesa hay dos velones que iluminan el recinto. Sentados en el interior los familiares y amigos lloran al difunto, cuando llegan a darles el pésame, rezan y, en momentos de descanso conversan y al tiempo que toman un cigarro, pijchan coca o beben chicha o pisco. Al día siguiente se celebra la misa y el entierro. Al salir de la iglesia se dirigen al cementerio rezando el Rosario y parando en cada esquina de la calle. Al llegar al campo santo se abre la caja y se arrojan flores, besan el cadáver entre llantos y gritos y se entierra al difunto. Hay una emotiva despedida, cuando envueltos en una manta pasan por encima del difunto a los niños familiares, por último los presentes depositan un puñado de tierra en la fosa y se reza una oración. Al terminar el entierro los familiares esperan sentados fuera del cementerio para recibir el pésame y perdonarse al tiempo que preparan cervezas, cigarrillos y hojas de coca para invitar a los presentes. Al abandonar el campo santo los asistentes se dirigen a la casa de los familliares del difunto donde se ha preparado la pachamanca o comida invitatoria[21].
En el Valle del Colca, tienen por costumbre enterrar a sus muertos hoy acompañados de bandas musicales; todo parece una fiesta, la música es importante en la partida de la persona que falleció.
En el periodo colonial era de mucha importancia el luto y los rezos, esto se demuestra en las declaraciones que dejaban antes de morir Testamentos que pedían 30, 40, 100 Rosarios, Ave Marias, Credos y misas, depende de la condición económica porque dejaba una partida para ello. Indicaban que los restos deberían estar al pie de tal o cual santo e iglesia, el cuerpo antes del entierro era preparado para el velorio, se podían contratar lloronas, mujeres dedicadas a este arte del lamento por la muerte del difunto acompañado de todo el ritual religioso cristiano[22].
En la actualidad los rituales del entierro, han cambiado de acuerdo al estrato social al que pertenece el difunto y de acuerdo a su pasado cultural, llamaría que es un proceso europeizante, porque hay una frialdad en todo el ritual de la muerte, en un estrato social alto, son las empresas funerarias las que se encargan del hecho, cuando muere la persona, los trabajadores de la funeraria, lo bañan, lo visten con su ropa más usual, (ya no hay mortajas en su ideal) terno, una capilla ardiente adornada de ofrendas florales en forma de cruces o corazones, no se invita licor, sino un té, café, no hay lloros, o no lo demuestran por los lentes oscuros que tienen los deudos, pero sí se toman fotos de recuerdo acompañados del féretro, la capilla ardiente. Luego no acompañan al muerto durante toda la noche sino que a determinada hora, todos se van, cierran la puerta del velatorio, porque tampoco se vela en la casa de los deudos, pero sí dejan las luces prendidas de la capilla ardiente.
Al día siguiente temprano, los deudos se alistan para la misa del cuerpo presente y se dirigen al cementerio llevándolo en una carroza (auto moderno) y todo el proceso no tarda mucho tiempo, algunos discursos de los conocidos al pie de la tumba y luego todos se marchan, los deudos no esperan para el pésame (no significa descortesía ni ofensa a los que acompañaron, sino que así es el ritual) cada quien se va a sus casas. Los deudos tampoco están en su casa original, sino que están en otro sitio, de sus familiares. Esta forma de enterramiento va tomando fuerza, se va haciendo de mayor acogida en un buen sector de la población arequipeña, sobre todo los que son del centro de la ciudad, porque los que vienen de los distritos o pueblos tradicionales todavía conservan todos los rituales más resaltantes de un entierro.
Los llantos. Expresión de tristeza, dolor de lo perdido; causa mayor tristeza la muerte de una madre, sobre todo cuando deja hijos pequeños, desamparados, luego sería la muerte del padre cuando deja sus hijos en edad de formación pero nadie podrá negar que el de una madre representa mucho en su vida.
Cuando fallecen personas de edad madura, ancianidad, no produce esa sensación de dolor, porque se cree que ya cumplió su rol en esta vida, y si es que sufría de una enfermedad prolongada en años, hay una expresión de consuelo "Dios te recogió porque no quería que sigas sufriendo". La gente muy buena bondadosa, justa, trabajadora, luchadora, coincidentemente mueren jóvenes, mejor dicho no llegan a la ancianidad, hay excepciones. En cambio las personas que tienen algo de malicia y maldad, viven muchos años y sufren al morir, el común de la gente dice que es Porque "los pecados se pagan en este mundo en la tierra, y te arrastrarás y Dios no te recogerá así pidas perdón, aquí es tu infierno donde sufrirás por todo lo malo que hiciste porque muerto todo se acaba ya no hay nada", aparentemente son pragmatistas, pero es una crisis de valores religiosos por la que atraviesan muchas personas.
Los lloros son expresiones de sentimiento, que hay representación en la población de origen humilde, de bajos recursos económicos, o estrato social regular, durante todo el velatorio, forma fila después del entierro para recibir el pésame (cuando es de pueblo tradicional o pequeño casi toda la población asiste al sepelio) hay misa de ocho días y también forman fila para recibir el pésame afuera de la iglesia, de igual en la misa de año.
Cuando se trata de un estrato social alto, no se aprecia estos sentimientos, con los lutos, usan lentes oscuros, no se sabe si llora o está serio, pero sí hay un silencio sepulcral, los discursos y loas son matiz de despedida, no acostumbran recibir pésame.
En los velorios no faltan temas de conversación, variados hasta se cuentan chistes, todo depende del momento.
3. Después de la muerte
Se puede comprender una sensación de soledad con mezcla de miedo, hay una "incertidumbre del más allá, ¿conoceremos allí más dolor, desigualdad social, tormento?; nos preguntamos si los presentes nos olvidarán, qué será del patrimonio. Inquietud por los funerales necesarios, hay miedo a los aparecidos"[23].
En el cementerio general de la Apacheta de Arequipa, todos los nichos muestran una iconografía variada en las lápidas que se colocan, van desde imágenes de Cristo Crucificado, el rostro agonizante de Cristo, vírgenes como la Candelaria, del Carmen, Santa Rosa, San Martín, otras llevan oraciones, citas del Evangelio, unos decorados con mármol de Italia, mármol Nacional, con vidrios, en bronce, en fierro forjado, hay mucha variedad en las lápidas, otros colocan una foto o pasajes de su vida, hay una variedad de adornos en las lápidas.
En cambio no ocurre así en los modernos cementerios como el Jardín de Arequipa, todas las lápidas son de un solo color; va el nombre y la fecha del deceso, las sepulturas bajo tierra son especiales se adornan de jardín, flores, césped.
En los pueblos tradicionales y marginales, las sepulturas bajo tierra hacen adornos de casitas pircan con piedras, no tienen jardín, no hay quien haga mantenimiento, muchas veces los espacios de la tumba son donados por el municipio, para esa gente en extrema pobreza.
Pasado el entierro, una de las costumbres es buscar a un curandero, maestro, que busque el mal de muerte, el alma del difunto en la casa de los deudos, para que lo saque de ahí, y "esa alma no jale a otros" es decir hay el miedo que el muerto lleve en cadena también a otras personas de la familia. El curandero va buscando en los rincones de la casa con un cuchillo de acero y donde se hunda con facilidad en la tierra es el símbolo de sepultura, y el cuchillo cubrirá esa tumba abierta y no jalará ni se llevará a otros del entorno familiar.
Los migrantes de las alturas de Tacna Moquegua, matan un perro negro para que acompañe al difunto, después de ocho días de muerto y muchas de las cosas que más le gustaban al difunto se colocan en una bolsa negra, y los lleva fuera el curandero, para que sea el último viaje de lo que queda del alma del difunto.
En la zona de Huancayo y el Cusco, se tiene por costumbre hacer el lavado de ropa a los ocho días, es un ritual que va acompañado de aguardiente, y entre varias personas en Arequipa también hacen el lavado de ropa pero sin mucha veneración, es muy simple y puede hacerse al día siguiente o dos días después del entierro. Cuando transcurre el año de muerto, se hace la misa, y se quema toda la ropa del difunto, así como los presentes también lo hacen saltando por la fogata, para dejar lejos ese luto y no tener otro que los agobie en su tristeza.
El sufrimiento del ser querido, hace que piensen mucho en él, y por las noches tengan ensueños, que la ven a la persona, conversan con ella, pero llega el momento que el difunto le habla y dice "que se encuentra bien, ya no te preocupes" entonces la persona que soñó cuando despierta se da cuenta y siente una tranquilidad.
Para otras personas las siluetas y las imágenes del difunto vuelven a aparecer, pero no en forma directa sino, de costado o de espaldas, pero no se ve el rostro, ven que ingresa a una habitación, y cuando se dirigen a ella, no hay nada, para otros, es como un ángel que se les acerca y les habla al oído diciéndoles "allá donde estoy me encuentro tranquilo, bien, o dicen el ser en quien tu piensas se encuentra bien", después de esto da una tranquilidad a los difuntos y se va aliviando la tristeza y la creencia firme en un Dios.
Los condenados. Es una de las creencias muy fuertes en Arequipa, que destinaron un pabellón especial en el cementerio de la Apacheta, en sus lápidas hay poemas de aquellos suicidas que se mataron por un amor etc. pero el más conocido es de "La Mónica", una chica cuyos restos desaparecieron después de enterrada, y dijeron que se había condenado (década de los ochenta) y que se aparecía a cada joven que llevaba motocicleta, y después de haber pasado una noche con ella, le prestó su casaca el joven a Mónica y que la recogerla al día siguiente en su casa, le dio la dirección, y se despidieron, es más acompañó a su casa, al día siguiente fue temprano, y lo recibió la mamá y preguntó por ella, la madre le contestó que hace un año que había fallecido y le enseñó su tumba, y tal fue la sorpresa que en la cruz estaba su casaca colgada, no voy ha explicar las consecuencias.
Los santos. En el cementerio de la, apacheta se hace reverencia a Víctor Apaza, por la creencia de un sector de la población que ha hecho milagros y su tumba es la más cubierta de flores y velas todos los días, pero el problema es difícil de explicarlo, porque él fue acusado de asesinar a su esposa y violar a su hija, y se le dio pena de muerte bajo fusilamiento, el último en esta ciudad en 1970. Es la población quien sufre el martillo del otro, le dicen pobrecito, si era inocente etc, pero hoy se hizo grande la versión y se tiene muchos seguidores de sus milagros[24].
En sí la vida del cristiano debe ser pues sumergido en el mero tránsito, porque es el futuro lo que el crtstiano debe tener en cuenta, ya que se cree que el Mal está aquí, y el Bien está fuera, más allá. Es una cuestión dialéctica, "entre el Bien-vida de un lado y el Mal-muerte de otro" es así que durante la vida del hombre sobre la tierra hace estragos el Mal, y el Bien supremo absoluto no es sino el premio prometido al justo, más allá de esta vida física, en la vida de ultratumba"[25].
CONCLUSIONES
Es difícil arribar a unas conclusiones sobre un trabajo cuya investigación está en plena ejecución. Pero lo que sí podemos decir es algunas apreciaciones.
Que la cíudad de Arequipa ha tenido un crecimiento poblacional muy rápido en la mitad de la última centuria, pero que al interior de ella, su gente conserva mucho de las tradiciones ancestrales.
Con los procesos de migración de población diversificada de lugares distintos del país a esta ciudad, la gente trajo consigo sus costumbres, creencias, rituales de su ámbito cultural.
En los barrios marginales hay población de Cusco, Puno, Ayacucho, Huancavelica, Moquegua, que muestran expresiones culturales diferentes unos de otros, y en el ritual de la muerte se puede notar claramente las diferencias.
Los cementerios de la ciudad de Arequipa guardan diferencia en cuanto al servicio que prestan a los usuarios, según el estrato social al que pertenecen, las diferencias sociales tienen un rol apropiado en el comportamiento de la población.
Son muchos los relatos que se mantienen de las costumbres de la población, representaciones antes de la muerte, como son las aves del mal augurio (búho) la muerte misma y el entierro. Las personas de estrato inferior, suelen frotarse con plantas, hierbas para quitarse el mal de muerto y, después de la muerte en ciertos sectores de la población se acostumbra hacer el lavado de ropa del difunto y las aguas botarlas muy lejos. Unos solicitan la ayuda de un maestro, que entiende sobre espantar los espíritus malos que haya traído el difunto, pasado el año de luto, se suele quemar la ropa negra, otros saltan sobre fuego, etc.
Se tiene la creencia en los "condenados" cuyas almas están deambulando por estos lares. Hay un relato conocido de una chica que se ha condenado y viene de vez en cuando "La Mónica". Hay un caso especial de personas difuntas que se convierten en santos, como es el Caso de Víctor Apaza, el último en ser muerto por pena de fusilamiento.
Esta variedad de creencias necesita de una investigación concienzuda, pausada y del apoyo de otras disciplinas, como la Antropología, la Psicología, la Lingüística, etc.

FUENTES
Archivo Arzobispal de Arequipa Libros de Defunciones
Archivo Regional de Arequipa Sección Notarial, Escribanías, Contratos, Testamentos
Archivo Municipal de Arequipa Libros de Actas de Cabildo
Sección Hemeroteca
Memorias de Alcaldes, Prefectos
Periódicos: El Yanacocha, El Chili, La Bolsa, El Deber, etc.
BIBLIOGRAFÍA
ARIES, Philippe, El tiempo en la historia, Edit. Paidos Bs. As. 1988
BENITO RODRIGUEZ, José Antonio, 1996 "Candarave-Memoria y Pasión de una Provincia
Andina", Edit. Gracu, Arequipa.
CARO BAROJA, Julio, "Las Formas Complejas de la Vida Religiosa", Edit, SARPE, Madrid. 1993
CENSOS NACIONALES 1993 "Perú Resultados Definitivos - Perú Socio-Demográfico". Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, Lima.
EL LIBRO DEL MORMON, Otro Testamento de Jesucristo.
GALDOS RODRIGUEZ, Guillermo "Nociones Oriundas en Expansión y Mitmaqs en el Valle del Chli". Tokio, 1988
JOANNES, Fernando "El Judaísmo". Edit. Hispanoamérica, Madrid. 1985
LTHOMAS, Louis-Vincent, "Antropología de la Muerte", F.C.E. México Ira. Reimpr. 1993
NEIRA, MALAGA, GALDOS, QUIROZ y otros 1990 "Historia General de Arequipa". Edit. Fundación M. J. Bustamante de la Fuente, Arequipa.
PEIRONE, Federico, "El Islamismo", Edit. Hispanoamérica, Madrid. 1985
PRABHUAPADA, "La Reencarnación-vidas pasadas y futuras",
QUIROZ CHUECA, Francisco, "Introducción a la Historia", Edit. UNMSM, Lima. 1993
LA SANTA BIBLIA
TAPIA, Patricio, "Mundos Inexplorados". Edit. Ariel, Guayaquil. 1975
VOVELLE, Michel, "Aproximación a la Historia de las Mentalidades". En: Cuadernos de Historia. Univ. de Lima, Lima. 1991

EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Anales de la XII Reunión Anual de Etnología, La Paz Bolivia, MUSEF (Museo Nacional de Etnografía y Folklore). 26-29, Agosto 1998 Tomo I, pp.493-505
[2] Profesor de la Escuela de Historia de la UNSA. Arequipa, Perú
[3] Neira, Málaga, Galdos, Quiroz y otros, "Historia General de Arequipa". Edit. Fundación M. J. Bustamante de la Fuente, Arequipa, 1990
[4] Galdos R. Guillermo, Naciones Oriundas, en expansión y mitmaqs, en el valle de Arequipa. Tokio 1988 p.15
[5] Archivo Regional de Arequipa, Sección Notarial, Protocolo Nº55, folio:553
[6] Archivo Regional de Arequipa, Sección Notarial, Protocolo Nº15, folio:256-256v
[7] Galdos Rodríguez Guillermo, Una Ciudad para la historia, una historia para la Ciudad, Arequipa en el siglo XVI, Ed. EDIUNSA, Arequipa 1996 p.329
[8] Gutiérrez, Ramón, Evolución Histórica Urbana de Arequipa 1540-1990, Epígrafe 1992 p93, Tomado del Libro de Actas de Cabildo de fecha 6 de julio de 1820
[9] CENSOS NACIONALES 1993 "Perú Resultados Definitivos - Perú Socio-Demográfico". Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, Lima.
[10] Louis-Vincent, Thomas, Antropología de la Muerte” F.C.E. México, 1993 p335
[11] García M. Juan, La muerte en la Cosmovisión andina: Los presagios, EN: Al final del Camino, SIDEA 1996 p120./ Confr. Ballón Hector, Mostajo y el Folklore Arequipeño Ed. Jhaider, Arequipa 1999. Pp 141 y ss.
[12] Barriga R. Juan, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1999
[13] Cuti Díaz, Irene, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997. Confr. Orlando Acosta. La muerte en el Contexto Uru, Caso Chipaya. Rev. ECO ANDINO, Nº5 CEPA Oruro Bolivia, 1998, pp.54 y ss.
[14] Huaranca, Mateo, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997
[15] Salazar B. Saturnino, Conversación durante el velorio de los huesos, dic. 1997.
[16] Chura Gallegos, Eufenia, Conversación a la hora del almuerzo día del entierro de huesos, dic.1997
[17] Barreda M. Yolanda, Conversación a la hora del almuerzo día del entierro de huesos, dic.1997
[18] Salazar B. Saturnino, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997
[19] Espinoza Muñoz, Angel, Conversación después del Entierro de huesos, dic.1998
[20] Benito R. José Antonio, Candarave: Memoria y Pasión de una Provincia Andina, Aqp. Gracu 1996 p248
[21] Benito R. José Antonio, Op. Cit. p248-249
[22] Fuentes R. Elard, El Testamento de Juan de la Torre, EN: diario El Pueblo 15-08-1989, Arequipa
[23] Louis-Vincent, Thomas, Antropología de la Muerte” F.C.E. México, 1993 p359
[24] Ronzelen de Gonzales, Teresa Van, “Victor Apaza: La emergencia de un santo” EN: Rev. América Indígena Vol-XLV, Nº4 diciembre 1985 pp.647-668
[25] Caro Baroja, Julio, Las Formas Complejas de la Vida Religiosa, SARPE, Madrid. 1993 p149

jueves, 9 de octubre de 2008

EL ESCARBO DE HUESOS EN CAYMA Y EL CULTO A LAS ALMAS

EL ESCARBO DE HUESOS EN CAYMA Y EL CULTO A LAS ALMAS[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
El tema que ha causado siempre interés a muchos estudiosos, está relacionado con la muerte, los enterramientos, el alma, el espíritu, el más allá, la otra vida, ese "culto a los muertos" se ha manifestado de diferentes formas en las culturas universales, desde que apareció el hombre a la actualidad, hay una mezcla de rito, mito y religión, los que son realizados para explicar el mundo de los muertos y diferenciar del mundo de los vivos.
El momento crítico del paso de ese límite entre la vida y la muerte, como una situación inevitable para todo ser humano, tiene dimensiones biológicas, psicológicas, definiciones sociales que en las diferentes culturas serán expresadas a través de una serie de acciones simbólicas, que mediante los ritos se apreciará la permanencia del mito, donde los sobrevivientes las efectúan para lograr el tránsito del difunto de este mundo de los vivos al mundo de los muertos
Las preguntas que vienen a la memoria para nuestro trabajo son múltiples, entre ellas:
¿Cuál es el comportamiento de la población Caymeña con respecto a la muerte en el mes de todos los santos?
¿Cómo se desarrolla y que efectos produce el proceso de cambios culturales de costumbres y los rituales sobre la muerte, en la población de Cayma?
Por lo tanto en qué forma se presentarían estos antecedentes culturales e históricos que caracteriza a la población de Cayma que dieron como origen a estos comportamientos formales y rituales sobre el culto a los muertos en el día de todos los santos y el escarbo de huesos para un segundo enterramiento.
El tema se puede explicar en los valores ancestrales de la Cultura Andina, en aquellas continuidades y permanencias de su mentalidad sobre el culto a los muertos, y que son expresadas a través de estos rituales del escarbo de huesos, reviviendo el mito del ucjupacha.
Creemos que es necesario reunir un conjunto de valores culturales históricos, presentes en la memoria colectiva de los pobladores de Cayma sobre el culto a los muertos.
Reconocer las conductas del inconsciente colectivo en las costumbres ancestrales de los pobladores de Cayma, que permita articular los niveles subjetivos de la vida cotidiana y niveles objetivos que caracteriza a los rituales del culto a los muertos.
El tema de la muerte no sólo es la última postrimería, como lo llama la tradición religiosa occidental, sino el momento en que el hombre afronta el fracaso final de toda omnipotencia personal de todo éxito mundano. La muerte es por esencia el momento de la verdad, la que revela la verdadera personalidad y el carácter del hombre sobre la tierra, la muerte es "la gran igualadora". Frente a este hecho todas las culturas han elaborado ciertos comportamientos, ciertos ritos gestuales, ciertas actitudes colectivas
Frente a este hecho irremediable de la condición humana, nuestra ciudad tiene herencia de la vieja tradición andina (los entierros funerarios de los Collaguas. Huaris, los lncas) que encierra en el humus de nuestra tradición más recóndita una cultura ritual de la muerte, nos ha legado una rica tradición que prácticamente se mezcla con la cultura occidental traída por los españoles, dándonos un mestizaje que, no ha sido explorada a profundidad en nuestra región y país, con excepción de algunos trabajos.
Los pobladores de Cayma, aquellos que se consideran verdaderos arequipeños, los "loncos" mantienen comportamientos culturales de sus ancestros, no son costumbres de los recién migrantes, sino que ellos recuerdan lo que les contaban sus abuelos, y que fue transmitidas de generación en generación. La visita a los cementerios de día, y en otros casos de noche, donde comen, beben y brindan con el muerto, a su nombre, considerándolo parte de la reunión como si estuviera presente (vivo), es también motivo de una sesuda explicación esa tradición de escarbar los huesos de un difunto en el mes de todos los santos para volver a enterrarlos al día siguiente. ¿Cuál es la lengua, Nación, cuya supervivencia cultural se transmite hasta la actualidad en la mentalidad de nuestras generaciones?
La teoría de la "larga duración" planteada por Fernand Braudel, nos dice que los cambios culturales en una sociedad son poco notorios en procesos cortos de tiempo por ejemplo un golpe de Estado, una revuelta, que son casos políticos o institucionales que pueden durar 1 a 5 años. Tampoco se podrá notar cambios en los procesos económicos y de población, ya que son coyunturales y que pueden durar 15 a 50 años. Pero si es posible apreciar los cambios culturales en procesos de larga duración en el tiempo de 70, 500 a mil años, porque los patrones de comportamiento y conducta, así como su mentalidad, son problemas estructurales que se van introduciendo en forma disimulada al inconsciente colectivo de las personas. De ahí que no se pueda notar con facilidad los cambios haciendo una ligera mirada a nuestra sociedad y es necesario un marco de tiempo mayor.
El Mundo cultural Occidental en la zona andina del globo y en especial en esta zona sur del país, tiene apenas cuatro siglos y medio de ocupación de difusión de sus patrones culturales en el sentido más amplio. En Cambio la cultura de Los Incas apenas se acerca a un siglo de existencia ya que fue truncada por la anterior dicha. Pero la que tuvo mayor desarrollo sostenible y sustetabilidad de sus patrones culturales son de los de lengua aymara y las Naciones que se desarrollaron en su entorno como los Collas. Los Aymaras en sentido general según los estudiosos, tuvieron un espacio de tiempo que alcanza los ocho siglos de permanencia en esta zona altiplánica.
Desarrollando la teoría de Braudel, es tiempo suficiente para que los aymaras hayan calado hondo en lo más sensible y complicado del ser humano andino, para cambiar de comportamientos culturales como es la mentalidad. De igual manera se podría comparar la similitud con los árabes con ocho siglos de dominación minaron hondo en las mentalidades de la gente de la actual España, que hasta la fecha mantienen comportamientos culturales de los Moros Moriscos Árabes etc. No negamos los cambios que se han producido en los comportamientos culturales de los andinos, pero son lentos y tardan siglos, y continúan dándose.
Pensamos que una hipótesis apropiada seria, La continuidad de manifestaciones culturales de los pobladores de Cayma son muy ancestrales, y probablemente permanecen una variedad de costumbres andinas cuyo desarrollo estén relacionadas con el culto a los muertos.
La permanencia del culto a los muertos el día de todos los santos realizado por la noche y el escarbo de huesos en algunos poblados de Arequipa son costumbres que probablemente se mantienen en la mentalidad de los pobladores como continuidad de la Cosmovisión andina sobre el "alma".
Para nuestro trabajo rescatamos mucha información de aquellas fuentes para nuestro trabajo, como los testamentos, los libros de nacimientos, bautizos y defunciones, que son indispensables en esta tarea que se encuentran ubicados en los Archivos de la localidad.
Son de mucha importancia la Iconografía de las tumbas, la observación de los gestos culturales durante los ritos de entierros, así como la información oral mediante entrevistas, sobre casos especiales y los periódicos de la localidad, que nos permitirán apreciar los cambios de mentalidad, de comportamientos de la población de Cayma con relación al culto a los muertos.
La técnica que comúnmente se utiliza en historia es el método de observación indirecta en los documentos y bibliografía. Utilizaremos también la entrevista como fuente de la historia oral. Observación directa y participativa con la población. Lectura Iconográfica y Hagiografías. Para ello nos apoyamos en la Paleografía, Semiología, Psicología, Antropología histórica.
La bibliografía clásica con que se labora en la investigación es una información de segunda mano que nos servirá de mucho apoyo y modelo para relacionarla y cruzar con la información que recogemos de primera mano.
1.- EL CULTO A LOS MUERTOS
Si en este mundo existe la vida, que se manifiesta como el brotar, crecer, fructificar, florecer, multiplicar, desarrollo de las especies, produciendo nuevas formas. Por otro lado también existe la muerte que es ante todo un fenómeno biofisiológico, que por lo tanto afecta a todo viviente corpóreo y consiste en la cesación de la vida. Este fin se manifiesta por la extinción de las actividades vitales.
Después de la muerte se presenta la más o menos rápida descomposición del organismo, estos fenómenos visibles indican que ha ocurrido lo que constituye la verdadera esencia de la muerte, a saber, que el principio vital el alma se ha separado del cuerpo. Con dicha separación las almas de las plantas y animales perecen por que no pueden existir.
Hoy día son pocas las personas que declaran no creer en la existencia de otra vida, pero son muchas las personas quienes creen que existe algún tipo de sustancia espiritual que sobrevive a la muerte. Así lo define William James indicando que "existe un flujo continuo de conciencia cósmica, contra el que nuestra individualidad sólo levanta barreras temporales y en el que nuestras mentes se sumergen como en un mar". (Nuño 1994:05).
Este flujo continuo que traspasa el infinito y pervive en las mentes de las personas, algunos la denominan alma, espíritu, y hay culturas que reviven el momento a través de fiestas, entre las más conocidas las que se realizan en el mes de noviembre.
2.- EL DIA DE TODOS LOS SANTOS EN CA YMA
2.1.-LA HISTORIA

Cayma se encuentra ubicado a la margen derecha del río chili que cruza la ciudad, esta zona estuvo ocupada desde tiempos inmemoriales. Podemos aproximamos a hacer una visión histórica de la ciudad, cuando oleadas migratorias bajaron desde el altiplano naciones de lengua aymara, ocuparon estos valles. Los ríos Polobaya, Quequeña, Yarabamba que se une con el Pocsi para dar el Soca baya, a su vez el de Chiguata y Paucarpata se unen con el río Socabaya para dar origen al río postrero en la zona de Huasacache y desembocar en el río Chili en la zona de Tingo Grande. El Chili tiene poblados antiguos río arriba como Sachaca, Yanahuara, Cayma, La Tomilla, Acequia Alta, Chilina.
Posteriormente llegaron los grupos de habla Puquina, que también ocuparon algunos valles mencionados. Los que arribaron por su política de expansión fueron los Collaguas a la zona de la Chimba. Los espacios se pueden delimitar y diferenciar, por las costumbres de estos pueblos en relación al culto a sus muertos. Las gentes de los pueblos del valle del Chili desde Tingo Grande hacia arriba van a visitar a sus muertos el 01 de noviembre solamente de día, en cambio, la gente de los poblados de las cuencas del Polobaya, Socabaya, Tingo Grande y la margen del Chili río abajo van a los cementerios a visitar a sus muertos el día de todos los santos por la noche hasta la madrugada del día siguiente.
El día de todos los santos cuando empieza a oscurecer y en la noche, la gente de los poblados mencionados se dirige al cementerio de distintos lugares van llevando agua flores, velas faroles(luminarias de papel multicolor), empiezan a limpiar amontonar la tierra y encender velas con faroles al rededor del rectángulo de la tumba de sus familiares, esto es tanto en la tierra como en los nichos depende del entierro, la costumbre es para todos sea migrante o del lugar los "loncos arequipeños", ellos se pasan la voz para asistir, porque es una "fiesta de las almas ", hay música andina que tocan y cantan a los muertos, y también en las afueras hay toldos con venta de comidas licor y música. Lo característico es que los deudos llevan comida para en un mantel ponerlo encima de la tumba y luego servir a los asistentes e invitados de los deudos, ellos toman y brindan "tinkando" con el muerto “a su nombre, por ti, recuerdan los momentos que pasaron juntos, voy ha comer lo que le gustaba a él, un té un café con licor etc.”.
Todo el cementerio está iluminado parece de día, hay faroles multicolor, la gente va y viene, los conocidos se saludan. La gente se retira en la madrugada, otros tomarán caldo de gallina que venden en los toldos y al medio día vuelven al cementerio con flores en señal de despedida para al otro año volver a encontrarse.
2.2.- EL CEMENTERIO DE CAYMA.-
Nos referimos al cementerio antiguo, que se encuentra ubicado a espaldas de la Iglesia de la Candelaria, a una distancia de seis cuadras de la plaza de Cayma, y de la plaza de armas de Arequipa dista sólo a 10 minutos en auto.
Ya mencionamos que las riberas del río Chili en su margen derecha inicialmente fueron ocupadas por Collas de habla aymara, luego a esta zona se expandieron los Collaguas que también fueron de lengua aymara. Es sabido que los Collaguas surgen como producto de la fusión de dos naciones los Collas y los Cabanas. Por tal razón muchos de los términos que actualmente se usan en el ritual del escarbo de huesos en Cayma son aymaras, tocka (calavera o cráneo), Anuckara (volcán, misti), Chachani, Pichupichu, matara (totora), Antiquilla, Arequipa.
Los acompañantes y creyentes en las almas, que participan en esta fiesta, recuerdan que hace muchos años el escarbo de huesos era una fiesta muy grande en la década del 40, 50, 60, se turnaban los poblados de Acequia Alta, La Tomilla y Cayma para celebrarlo, y eran varias tumbas las que desenterraban no sólo una, y además lo hacían de noche, y cuentan que el ferreto (féretro) de Cayma iba de noche a la quebrada con dirección a Yanahuara y a su vez del ferreto de Yanahuara venía con dirección a Cayma y en la quebrada se encontraba dándose una pelea muy reñida hasta el amanecer y regresaban los de cayma diz que triunfadores[3].
El cuento sobre San Gil de Cayma aún se mantiene en la memoria de sus pobladores y señalan el lugar en que se encuentra enterrado, es muy tenebroso y misterioso sobre todo por la procesión de huesos por la noche en medio de las chacras desde Acequia Alta a Cayma, dicen que la tocka silbaba y al ver sus dientes parecía una carcajada burlona en la oscura noche[4].
El casco urbano de la población actual de Cayma nos da una idea de un estrato social pudiente, integrado por profesionales funcionarios de buenos ingresos económicos, algunos empresarios, quienes hicieron construir sus casas de estilo arquitectónico moderno, las casas y terrenos en la tranquilidad de la zona se valorizaron mucho, más en relación a otras zonas de la ciudad. En medio de este conjunto de casas de población acomodada con costumbres modernas, se mantiene el cementerio muy ancestral y aún pervive en la mentalidad de la gente que tiene chacra y se dedican a la agricultura, aquel mito del manqhapacha o ucjhu pacha.
3.- EL RITO DEL ESCARBO DE HUESOS
3.1.- LOS PREPARATIVOS
En el Distrito de Cayma se tiene por costumbre la ejecución del rito el primer domingo de diciembre de todos los años, como finalizando todas las ceremonias del mes de todos los santos, y como es un día de descanso podrán concurrir mayor cantidad de creyentes a este culto a las almas.
La organización.- Para tal efecto hay una persona encargada de organizar toda la “fiesta del escarbo de huesos, fiesta de las almas” a quien se le denomina “mayordomo”, yo diría mayordomo devotado porque todos los que asisten a la ceremonia ellos mismos se dicen que son devotos de las almas.
El mayordomo devotado.- todo el año tiene que buscar la forma de agenciarse de recursos, de solicitar el permiso al Municipio para que señale el sitio para el escarbo (cuando no hay oferente), hacer las invitaciones a los creyentes, comprometerlos para el día señalado. Hay alferéces para otras actividades menores.
El maestro.- es una persona de edad, que año tras año viene realizando el rito conservando el mito, el Sr. Zeballos dice que lo viene haciendo hace 28 años y que la tradición viene de familia porque su padre y abuelo también lo hacían.
Otro es el maestro (curandero), que contribuye en la preparación de la ayranta y mesa andinas, que forman parte de la fiesta. Un alférez mujer se encarga de las comidas, otra de las flores etc.
El difunto.- necesariamente tiene que ser de un poblador de la zona, cuyos restos deben estar bajo tierra y no en nicho, anteriormente eran los familiares quienes se ofrecían para que hagan el escarbo de huesos de sus seres queridos, en la actualidad se hace de una persona desconocida cuyos restos están olvidados y de quien los familiares ya no están en esta ciudad, migraron a otros lugares. De este difunto se extrae el cráneo Tocka.
Las 35 misas.- El día de todos santos se arma un altar para las toccas en la casa del mayordomo, para recibir a las almas de los difuntos, el día uno de noviembre por la noche, se pasa la primera misa de difuntos en la iglesia de Cayma, y luego todos los días el mayordomo y las personas que se ofrecen deben realizar una misa hasta cumplir las 35 en todo el mes contando las dos más del día del entierro de huesos.
En cayma el altar se forma en las casas del mayordomo, en todos santos, y en estas celebridades
3.2.- EL ESCARBO DE HUESOS
El proceso del escarbo de huesos consta de tres momentos importantes[5]: el permiso, la ceremonia en sí y la despedida.
El permiso.- El día domingo por la mañana antes de toda actividad primeramente se pide permiso, pagando a la tierra con una ayranta (mesa pequeña) cuyo instrumental es netamente andino, que contiene coca, sebo de llama, incienso, Este ritual lo hace el maestro conocedor de la preparación y proceso, la realiza masticando coca fumando, bebiendo licor y tinkando, luego queman el atado ofreciendo a los volcanes que circundan la ciudad (apus), así entremezcladas con oraciones cristianas padres nuestros y ave marías. Ellos dicen para que la tierra no se enoje no los agarre, y ellos encuentren lo que buscan.
Luego el devoto y familiares hacen la limpieza de la tumba que se ha escogido en el cementerio, sacando hierbas y maleza que crecieron por la antigüedad de la tumba, midiendo el ancho y largo del hoyo que irán a escarbar. Tinkando con aguardiente echando a la cruz y a la tierra para que la tierra suelte a los huesos y los encuentren.
El escarbo en sí.- Aproximadamente a los diez de la mañana del día domingo 6 de diciembre observamos y participamos de este ritual, el maestro que pidió permiso y otros ayudantes con palas y picos y barretas procedieron a escarbar el sitio de la tumba, movieron la cruz y se hicieron espacio para votar más rápido la tierra porque deberían hacer un hoyo de aproximadamente tres metros y recién encontrarían los restos.
Las mujeres, generalmente esposas de los devotos y de los ayudantes, alzan sus manos en señal de oración cristiana con padres nuestros, credo, aves marías, luego (y durante todo el ritual) ellas van sirviendo chicha de maíz, aguardiente, alcanzan coca y cigarro a todos los que trabajan y participan en el ritual, mientras van llegando más ayudantes hombres para escarbar quienes traen un cajón nuevo para los huesos, y llegan más mujeres con ramos de flores (pompos) de color amarillo blanco en cantidad, destapan el cajón y dentro de él deshojan los pétalos de las flores haciendo una capa (cama) donde colocarán los restos de los huesos que encontrarían.
En plena faena, las conversaciones se refieren a los recuerdos de años pasados a los cuentos de sus padres y abuelos, quienes les transmitían esa costumbre, y que en esos años había mucha concurrencia de gente y el ritual lo hacían de noche[6] (Confróntese Mostajo, San Gil de Cayma) todo era con banda de música (caperos) y no como ahora apenas un tambor y una quena (eso también se debe a los recursos con que pueda contar y conseguir los devotos). También hay momentos de bromas como a la persona que muestra cansancio le dicen que el muerto lo ha “caicado” y le dan de beber licor.
Ya al medio día cuando encuentran al cajón muy deteriorado por la humedad del suelo se procede a tinkar con licor y a sacar los huesos uno por uno hasta encontrar el cráneo (tocka) en forma ordenada poniéndolo en un mantel para llevarlo a colocar al cajón nuevo. Una vez extraídos todos los huesos se hace limpieza del fondo de la tumba dejándolo listo para el segundo entierro de los mismos restos al día siguiente.
Las mujeres continúan echando los pétalos de flores ya encima de los huesos colocados en el nuevo cajón. Luego se procede a poner la tapa, se escucha el golpeteo lento del tambor y un sonido prolongado de la quena -como un llanto-, dando un sentido fúnebre y triste en el total silencio sepulcral del cementerio.
Ya son dos de la tarde y todos se reparan para salir en procesión del cementerio a la casa donde serán velados los restos en el trayecto de seis cuadras, se va tocando el tambor y quena, de las casas algunos curiosos observan tras las rendijas de las puertas, otros al ver pasar se persignan, en la plaza de Cayma frente a la iglesia muchos curiosos se detienen se ponen de pie y se persignan.
En la casa del velatorio espera una capilla ardiente moderna contratado a una funeraria y en ese lugar se instaló el cajón con los restos óseos, la tocka es puesta a su costado en una mesa adornada con coronas de flores amarilla y blancas en los agujeros de los ojos y nariz se colocan flores rojas, y para culminar la tarea del día ya las tres de la tarde se ofrece un almuerzo a todos los que participaron y presentes y visitantes, las mesas están distribuidas al rededor del ambiente, y se cruzan las bromas, recuerdos y se comenta de los que no han venido, y todos prometen volver más tarde para el velorio.
En la noche es de acompañamiento a los restos, se brinda con licor, mezclado con té mastican coca, existe los cuentos de almas, recuerdos ancestrales, otros hacen lectura de la suerte en coca y a media noche todos rezan oraciones.
Al día siguiente, lunes muy temprano todos se preparan para la misa de medio día, un devoto de años anteriores trae una tocka adornada en su urna y la ponen junto a la otra para compañía, también la adornan con flores, simultáneamente los músicos (caperos) están tocando notas alegres y tristes como la “Marcha fúnebre a Morán”. Salen en procesión llevando el féretro completo con la tocka, van hasta el interior de la Iglesia bajo la protección de la Virgen candelaria de cayma. Es una misa de difuntos como si fuera un recién fallecido, hay discursos del cura y devotos. Terminando la misa todos vuelven a la casa del velatorio es la una de la tarde hora de almorzar, la música continúa, hay mucha más cantidad de gente que el día anterior.
Todos se preparan para el entierro programado a las tres de la tarde, mientras se elaboran coronas de flores para los devotos salientes y los nuevos que se ofrecieron, una corona para la cabeza (similar a las tockas) y otras para el cuello que cubre todo el pecho. Ambos devotos ya siendo las cuatro de la tarde encabezan la procesión, van con dirección a la plaza, se detienen frente a la Iglesia y es un silencio sepulcral un buen rato, luego caminan el perímetro de la plaza y se dirigen al cementerio. La gente se turna para cargar el féretro, los músicos siguen tocando se bloquea el tránsito de vehículos, en el trayecto los curiosos se persignan, en el camino los acompañantes conversan de lo milagrosas que son las calaveritas, que ellos son muy devotos, que cuidan su casa, y es verdad que muchos pobladores en sus casas tienen un lugar para ellas y las adoran como si fueran un santo católico. etc.
Llegando al cementerio se encaminan a la tumba de donde fue sacado para volverlo a enterrar en el mismo sitio. En la fosa se tinka con licor, se hecha una capa de flores, para luego poner el cajón con huesos, las tockas se quedan con los devotos la tocka que extrajeron el día anterior es entregada al nuevo devoto para que lo conserve todo el año y una vez presentado al público el devoto manifiesta que el ritual se volverá a realizar el próximo año.
En el momento de puesto el cajón hay una gran emoción en las gentes, como si se tratara de un recién fallecido, muchos echan licor, flores, ellos mastican beben fuman, los niños participan echando pétalos de flores multicolor a la fosa. En este segundo enterramiento se aprecia en la gente una mirada profunda, como si vieran a un santo hay una veneración y adoración, todos rezan, a la hora de echar la tierra, todos deben dar siquiera una pala hacia la fosa hasta las mujeres de edad avanzada, luego se pone la cruz, se pone corona de flores, se dan los discursos por el maestro invocando a los creyentes que son actos de devoción de adoración, respeto y mucha fe. Todos se junta se ponen en fila para continuar la procesión con las tockas recorriendo por todo el cementerio e iniciar la retirada, siempre encabezado por los devotantes hasta volver a la casa del velatorio y dejar a las tockas con velas encendidas hasta el día siguiente.
La despedida.- También la denominan el “descaique” expresión quechua y aymara que consiste en de quitarse el mal de muerto la actividad se programó para las tres de la tarde del día martes, de la casa del velatorio se dirigen al cementerio, antes el mayordomo y maestro llevaron los instrumentos y objetos necesarios que integran la mesa andina, que será preparada en el cementerio la explicaciones son en aymara se dirigen a los apus Anuckara, Chachani, Pichupichu, Misti y otros lugares sagrados mezclados con oraciones cristianas, y una vez preparado proceden a enterrar la ofrenda tinkando con aguardiente y bebiendo los presentes que participaron en las ceremonias anteriores.
Luego realizan una forma de baile con alegría y cierto castigo flagelándose con látigos, varas de membrillo y ramas de ortiga, unos a otros se pegan, el castigo va entre bromas dicen para quitarse el mal de muerto, -años antes se arrojaban frutas y comida-. Después de buen rato y finalizando todos salen amistosos y contentos por haber cumplido con sus tradiciones, costumbres ancestrales, unos van a la casa del velatorio, porque ahí quedaron las tockas con velas encendidas y los devotos proceden a llevarlas a sus domicilios y conservarlos hasta el próximo año.
3.3.- EL MITO
Las sociedades del mundo a través de la historia han mantenido sus creencias sobre la vida y la muerte, en ese flujo continuo de la conciencia cósmica de las sociedades antiguas hasta las modernas.
La sociedad Andina “podría ser caracterizada como espacio y cosmo-céntrica”[7]. El cosmos ha regido la vida destino y muerte de esta cultura, toda actividad del ser humano andino está ligada a su mundo cósmico a la “totalidad que lo rodea, a la diversidad, especialidad, seguridad, identidad, reciprocidad, que se encuentra sintetizados en mitos ritos y fábulas, etc.”[8].
El proceso de la muerte en un ser humano andino, necesita de una amplia explicación, pero trataremos de sintetizarlo. Cuando ocurre la muerte de una de ellos, dentro de su cosmovisión, el alma ingresa “al mundo de abajo al manqhapacha”[9]. Y emprende el largo viaje por “el espacio sideral para lo cual debe tener una acémila que lleve sus pertenencias… luego de tres años regresa a su hogar convertido en iwiri…”[10]. Es decir la toca se convierte en objeto sagrado de la familia, en un “santo popular” que es venerado a la usanza católica.
El alma para el hombre andino no se separa definitivamente del cuerpo, vuelve cada año el día de todos los santos de su largo viaje por el espacio sideral y las familias deben esperarlas con algarabía, fiesta. Comidas, bebidas, para que las almas estén contentas y no tristes cuando nadie ha ido a esperarlas en sus tumbas o lugares donde murieron, ya sea de día o de noche.
Se cree que mientras el cuerpo muerto y enterrado tenga algo de carne y no ha quedado solamente hueso, “el alma queda apresada dentro del cuerpo hasta que se transforme en osamenta”[11], y sea liberada para que continúe su viaje definitivo. Generalmente esta podredumbre del cuerpo es total a los tres años y con el escarbo de huesos y un segundo enterramiento el alma emprende el viaje definitivo.
Pero en el caso de Cayma en el segundo enterramiento no va la tocka, la calavera se queda con el devoto. Será una forma materializada y no espiritual que el “alma” se quede en la casa para que cuide, ayude, como si estuviera viva la persona al que perteneció, por ello muchas personas lo expresan en la fiesta, tengo una almita en la casa, huerta, chacra, porque la almita pediría a Dios por ellos, a la que le dan la categoría de santidad y milagrosa, al estilo cristiano.
En algunos pueblos del mundo aymara el escarbar huesos y calaveras ocurre el primer día de la fiesta de los difuntos, Van Kessel observó en Cultane -norte de Chile-, “una ceremonia y costumbre del mes de octubre como el culto al de los difuntos, centrado al rededor de algunos cráneos excavados de la fosa común… es una ceremonia comunitaria en honor al ‘alma mundo”[12].
Rescatamos las palabras de Javier Albó que dice “Todos Santos en el campo representa el año nuevo andino, con una celebración de la muerte y del retorno de la vida, precisamente en el momento en que empieza la principal siembra anual y la estación de lluvias”[13].
Los muertos son integrados al ciclo agrícola, esos ritos de la siembra han tomado contacto con la Pachamama, y es en la Pachamama que están enterrados los huesos secos y sedientos como la tierra, y agradecerán a los dioses cuando lleva o les den un poco de agua o licor. Claramente se aprecia en Cayma que los devotos son gente de campo agrícola, de chacra.
Las flores que se echaban a la fosa en el segundo enterramiento, representa mucho para el mundo andino, dice Harris que “son símbolo de vida y de cosecha, proclaman la primavera y el comienzo de las lluvias, sirven para dar bienvenida al muerto”[14]. Pero también son vistosidad significan el mundo del más allá, el Paititi, de donde se espera el regreso del gran Pachacuti, los verdaderos reyes, para reafirmar el nuevo mundo, la vida, vida que continuará en los niños y jóvenes que ofrecen y echan flores a la tumba y que el mito no se perderá en el infinito ya que “todos santos ve en la muerte una posibilidad de la continuación o renovación de la vida”[15].
En el proceso del descaique, el pago con una mesa, es una forma de agradecer a la Pachamama y a los apus por haberles permitido hacer un hoyo y mover los restos óseos, y también es una forma de pagar el mal de susto ante el muerto o conocido como “mal de muerto”, de esta manera todo quedará en la tranquilidad.
El baile y juego de castigarse unos a otros, con látigos, varas de membrillo, ramas de ortiga (planta medicinal, que tiene pequeñas espinas), corresponde a la ceremonia del tinku andino, que viene a ser el encuentro de contrarios, que después de un combate deben buscar el perdón, el complemento, la unidad de la comunidad, de la sociedad, como si nada hubiera sucedido y todo volviera a la normalidad, al orden del mundo como lo encontraron y todos se marcharán felices para volver a reencontrarse el próximo año.

BIBLIOGRAFÍA
ARIES PHILIPPE, El Hombre ante la muerte, Taurus, Madrid 1999
BENITO RODRIGUEZ, JOSE ANTONIO, “Candarave – Memoria y Pasión de una Provincia Andina”
Edit. Gracu, Arequipa. 1996
BERG, HANS VAN DEN, “La tierra no da así momas”-Los Ritos Agrícolas en la Religión de los Aymaras. Edit. HISBOL-UCB/ISET. La Paz, 1989
BERNEDO MALAGA, LEONIDAS, “La Cultura Puquina” Edit. Municipalidad de Arequipa.1959
BERTONIO, LOUDOVICO, Vocabulario de la Lengua Aymara, Lima 1610
BUSTINZA MENENDEZ, JULIO, “La Religiosidad en Los Qollas”. Edit. Centro de Estudios de Pos Grado, Universidad Técnica de Oruro, Bolivia, 1994
CARO BAROJA, JULIO, Las Formas Complejas de la Vida Religiosa, Edit. SARPE, Madrid. 1993
CLAVERIAS H. RICARDO, “Mitos y Planificación del Manejo Ganadero
FRAZER, JAMES GEORGE, “La Rama Dorada: Magia y Religión”. Edit. FCE. México 13va.Reemp. 1994
GALDOS RODRIGUEZ, GUILLERMO, “Naciones Oriundas en Expansión y Mitmaqs en el Valle del Chili” Tokio, 1988
GORDILLO BEGAZO, JESUS, “La manqhapacha en Sitajara, El culto a los muertos” EN: Revista Proyección Nº3 edit. Centro Cultural Sagitario, Tacna. 1994
HAGEN, ULRIKE, “Historia Oral Indígena” Edit. Imp. Mindivar, Santa Cruz-Bolivia, 1992
MILLONES, LUIS, LEMLIJ, MOISES, “Al Final del Camino” Editores, SIDEA, Lima, 1996
MIRCEA ELIADE, “Mito y Realidad” Edit. Guadarrama, Madrid. 1968
MOSTAJO, FRANCISCO, “San Gil de Cayma –Leyenda Folklórica Arequipeña”.Edit. Municipalidad de Arequipa. Arequipa 1956
NEGRO, SANDRA, “La Persistencia de la Visión Andina de la Muerte en el Virreinato del Perú” EN: Revista Antropológica Nº14 Edit. PUCP Lima, 1996
NEIRA, MALAGA, GALDOS, CARPIO, “Historia General de Arequipa” Edit. Fundación M. J. Bustamante de la Fuente, Lima, 1990
NINA HUARACHO, FILOMENA, Los Achachilas de Jisk’a Qullana”. Edt. Aruwiyiri, THOA, La Paz-Bolivia. 1972
NUÑO, JESUS, “La muerte –Distintas formas de afrontarla” EN: Revista Próximo Milenio Nº17 Edit. Lincro SA, Madrid. 1994
PAREDES, MANUEL RIGOBRERTO, “Mitos Supersticiones y Supervivencias Populares de Bolivia” Edit. La Paz, Bolivia, 1976
POLIA, MARIO, “La Muerte en la Sierra de Piura: Prácticas Funerarias y creencias acerca de los Muertos en las evidencias arqueológicas y en el material etnográfico” EN: Revista Antropológica Nº15 Edit. PUCP. Lima. 1997.- .- “Contagio y “Pérdida de la Sombra” en la Teoría y Práctica del Curanderismo Andino del Perú Septentrional: Provincias de Ayabaca y Huancabamba” EN: Revista Antropológica Nº07 Edit. PUCP, Lima 1989.- .- “La Mesa Curanderil y la Cosmología Andina” EN: Revista Antropológica Nº13. PUCP, Lima 1995.-
RIVERA VELA, LUIS ENRIQUE, “El Mundo Ritual de los Pastores Aymaras”, Tesis de Licenciado en Antropología UNSA. 1994.
ROJAS ZOLEZZI, MARTHA. “Segundas Exequias en el Mundo Andino y la Noción de Alma”. EN: Revista Antropológica nº13 Edit. PUCP, Lima, 1995
SPEDDING, ALISON, “Almas, Anchanchus y Alaridos en la noche: El paisaje vivificado de un valle Yungueño” EN: II Congreso Internacional de Etnohistoria, Coroico, Edit. Hisbol/IFEA/SBH-ASUR, La Paz. 1992
TAMAYO HERRERA, JOSE, “La Muerte en Lima”; EN: CUADERNOS DE HISTORIA, Rev. De la Univ. De Lima, Lima. 1992
THOMAS, LOUIS-VINCENT, “Antropología de la Muerte” Edit. F.C.E. México 1ra. Reimp. 1993
VALDA DE JAIMES FREYRE, LUISA, “Cultura Ayamara en La Paz” –Tradiciones y Costumbres Indígenas- Edit. Librería Renovación. La Paz, Bolivia 1972
VOVELLE, MICHEL, “Aproximación a la Historia de las Mentalidades” EN: Cuadernos de Historia, Universidad De Lima, Lima. 1991
ZUTTER, PIERRE, “Mitos del Desarrollo Rural Andino” Edit. HISBOL, La Paz. 1994.

EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Revista SOCIALES Nº6, Fac. De Ciencias Hist. Sociales, UNSA. Arequipa, Perú. Dic 1999. pp151-164
[2] Profesor de la Escuela de Historia de la UNSA.-
[3] Zacarías Cevallos Colque, Coversatorio en la cena después del entierro de huesos 1999
[4] Mostajo, Francisco, San Gil de Cayma: Leyenda folklórica arequipeña, Municipalidad Provincial de Arequipa 1956 p.61-62
[5] Chalco Pacheco Genaro. “Investigación Etnográfica, 1997 - 1999
[6] Mostajo, Francisco, “San Gil de Cayma” Arequipa 1955
[7], Zutter, Pierre de “Mitos del Desarrollo Rural Andino” Edit. HISBOL, La Paz. 1994, p.254
[8] Claverías “ Mitos y Planificación del Manejo Ganadero, Lima,
[9] Gordillo Begazo, Jesús “La manqhapacha en Sitajara, El culto a los muertos” EN: Revista Proyección Nº3 edit. Centro Cultural Sagitario, Tacna. 1994
[10] Bustinza Menendez, Julio “La Religiosidad en Los Qollas” Edit. Centro de Estudios de Pos Grado, Universidad Técnica de Oruro, Bolivia, 1994 p.12
[11] Rojas Zolezzi, Martha “Segundas Exequias en el Mundo Andino y la Noción de Alma”.EN: Revista Antropológica nº13 Edit. PUCP, Lima, 1995 p.233
[12] Berg, Hans Van Den“La tierra no da así momas”-Los Ritos Agrícolas en la Religión de los Aymaras-. Edit. HISBOL-UCB/ISET. La Paz 1989 p.93
[13] Ibidem p.96
[14] Ibidem p.98
[15] Ibidem p.96
NOTA: El artículo fue ampliado, mejorado, y presentado a la XIV Reunión Anual de Etnología 23-26 agosto 2000, La Paz Bolivia y publicado en sus Anales,Tomo I pp.99-112. Registrado también en IFEA.

domingo, 5 de octubre de 2008

LA HISTORIA DE LAS MENTALIDADES


LA NUEVA HISTORIA: LA HISTORIA DE LAS MENTALIDADES[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
Agradezco infinitamente la oportunidad que se me brinda para tratar un riquísimo y vasto campo en las investigaciones históricas recientes en el país, me refiero a la Historia que trata de las visiones del mundo[3], de la cultura, y modo de pensar que caracteriza a un pueblo, a una generación[4].
LA HISTORIA
Aquellos que se interesaron inicialmente por las mentalidades colectivas fueron Marc, Bloch y Lucien Febvre, atraídos por la psicología colectiva y los fenómenos espirituales en historia, abrieron los accesos de una nueva historia, la de las mentalidades, sin antes dejar de mencionar a sus predecesores como Michelet, Taine, este último cuando evoca la psicología de masas. Luego apreciamos el ensayo de Georges Lefebvre, cuando nos habla del gran miedo de las masas revolucionarias de 1789.
En la primera etapa de la Escuela de los Annales, es importante la obra de Bloch: "Los Reyes Taumaturgos", donde relata los episodios del contacto del mundo de las ideas con las creencias en las cortes de Francia e Inglaterra en la Edad Media. También las obras de Lucien Febvre especialmente "Martín Lutero un destino", y el trabajo sobre el problema de incredulidad en el siglo XVI.
Se considera como progenitores de la historia de las mentalidades a Georges Duby y Rober Mandrou por la mayor precisión en los conceptos en la década de los 50, -tras la muerte de Bloch y Febvre-, Pierre Chaunu[5] la llamó el tercer nivel de la historia, habida cuenta que el primer nivel era ocupado por la historia económica y un segundo nivel conformado por la historia social.
Robert Mandrou ha trabajado ensayos sobre psicología histórica, Georges Duby sobre movimientos sociales, conjuntamente con ellos Jacques Le Goff, Enmanuel Le Roy Ladurie y Jacques Revel conformaron un equipo que dio mayor profundidad a las mentalidades.
El historiador Francés Michel Vovelle, dictó un Seminario sobre historia de las mentalidades en la Universidad de Lima en 1987 y Bemard Lavalle también historiador Francés visitó Arequipa en el mes de julio del presente año, de quienes se pudo actualizar información sobre historia de las mentalidades.
LA TEORIA
Hablar de Historia de las Mentalidades es referirse a la nueva historia, aquella que se afirma como una historia global, total[6] y que reivindica la renovación de todo el campo de la historia, con un ambicioso propósito más allá de toda especialización, donde confluyen los aportes de muchas disciplinas y fusiones entre ellas, como la historia sociológica, la historia psicoanalítica, la historia antropológica, historia económica, historia novela da, etc. Para entendemos hay que delimitar el territorio de la historia de las mentalidades, explicando los componentes de la mentalidad[7]: Lo racional, lo emotivo, lo imaginario, lo inconsciente, la conducta.
Los cuales corresponde a distintos modos de percibir la realidad y de actuar sobre ella, y se entrelazan y superponen unos con otros y se mezclan químicamente.
Dentro del estudio de LO RACIONAL habría que encuadrar la historia cultural e intelectual, de las ideas y de la filosofía, y en el terreno estricto de la historia social la exploración de la conciencia.
Para lo EMOTIVO, se ha esbozado las características de una historia de los sentimientos y de la sensibilidad, adelantando y animando temas como el terror, la muerte y el sentimiento de seguridad.
Por el componente de LO IMAGINARIO, se entiende como el conjunto de las representaciones mentales ante todo reproducciones gráficas, imágenes por medio de las cuales los hombres reconstruyen un mundo interior distanciado de la realidad material que deviene así inventada. La historia de las mentalidades como historia del imaginario que ha tomado en primer lugar de la Antropología métodos para analizar imágenes y símbolos, además de echar manos a la historia del arte y de la literatura y de sus fuentes específicas, se concentra últimamente en el estudio de las representaciones sociales, noción utililizada por los historiadores al calor de su expansión actual de la mano de la psicología social, lo que prueba una renovada alianza entre la historia y la psicología.
Hay un factor psicológico cuya intervención en la historia humana es negada con más fuerza por el historiador positivista, es LO INCONSCIENTE, reticencias que con frecuencia son, paradójicamente inconscientes. Freud, manifiesta la importancia de los procesos mentales que actúan sobre la conducta y escapan a la conciencia. Por otra parte existe una corriente historiográfica norteamericana, la psicohistoria, que promueve el estudio de la historia por medio de categorías psicoanalíticas.
El otro componente, LA CONDUCTA, reacciones orgánicas ante cualquier estímulo, lo que el hombre hace, que incluye lo que dice, es decir, el lenguaje. La convergencia de la Historia de las Mentalidades con todas las disciplinas vecinas más experimentadas en la investigación de la psique humana, nos estimulan a no desdeñar ningún campo de investigación que lo sea de la psicología científica en sus distintas tendencias.
La mentalidad que busca el historiador en la sociedad del pasado, suele ser global, desde cuatro puntos de vista:
1ro. Formas mentales complejas como la memoria, las actitudes, las creencias a los valores.
2do. Mentalidades en función de un tema: tiempo, espacio, naturaleza, trabajo, poder, institución, acontecimiento, revuelta, propiedad, dinero, justicia, igualdad, naturaleza, locura, vida, muerte.
3ro. Mentalidades en función de un sujeto: individuo, estamento, clase, profesión, género, grupo de edad, minoría, nación, civilización.
4to. Mentalidad en función de un período temporal concreto: Las sociedades transcurren lentamente y se configuran en el tiempo.
En cada sociedad existen niveles, y que el historiador al realizar su trabajo transcurre por el tiempo corto centrándose en la historia del acontecimiento, por el tiempo medio de las coyunturas y el tiempo largo de las estructuras[8].
A. Estructuras Mentales.- El estudio de las sociedades en larga duración, nos permite descubrir la existencia de una forma de ser peculiar que anima en cada época a la sociedad; un pensamiento dominante inspira y trasciende en las formas sociales, es posible reconocer en el análisis de las manifestaciones religiosas, artísticas, actitudes ante la vida, la muerte, el trabajo, el dolo, el amor, el más allá. Y cada época elabora una concepción del mundo y de las cosas, esta mentalidad colectiva, se suele identificar con el modo de ser del grupo dominante, que expresa sus ideales y valores. Las estructuras mentales se modifican lentamente, en relación a problemas concretos que los grupos humanos deben resolverse. Un ejemplo de ellos es la concepción del poder absolutista que se trasluce hasta nuestros actuales gobernantes.
B. Las coyunturas mentales.- Expresan los cambios en la sensibilidad, las ideas, las actitudes, valores, etc. Que con un ritmo muy lento se manifiesta en una sociedad e identifican a una época, a una generación. El estudio supone partir de un contexto social, económico, político, para reconstruir el clima colectivo de una sociedad, en un momento dado, a través de expresiones variadas, utilizando pinturas, grabados, etc. Por ejemplo el "Santiago mataterroristas" de la sierra central del Perú en la década pasada.
C. El acontecimiento.- Se sitúa en la duración breve, es el tiempo de la vida cotidiana, de las decisiones, la toma de conciencia, las elecciones personales, es también el tiempo de la vida ordinaria, la vida familiar, tiempo corto político de las intrigas y alianzas, de las negociaciones, fiestas gremiales, etc. Pierre Nora, señalaba, que el acontecimiento es lo maravilloso de las sociedades democráticas, y los medios masivos de comunicación han contribuido a potenciar el interés por ellos a fabricarlos, y de estos se ocupa la mediología. El interés del historiador se concentra en el doble sistema que en él se entre cruza, el sistema formal y el sistema de significación, a un conjunto de significaciones dispersas.
LAS FUENTES Y EL MÉTODO
Las fuentes de la historia de las mentalidades, son todas las fuentes históricas. Incluso la ausencia de fuentes y de datos (lo no dicho, los silencios cargados de significado) deviene en fuente para el estudio de lo mental colectivo, es decir todo lo susceptible de ser útil como testimonio, como vestigio objetivado de la psicología colectiva.
Jacques Le Goff destaca como fuentes priorizables de manera sistemática[9]: en primer lugar; documentos que presentan indicios de sentimientos y comportamientos paroxísticos. En segundo lugar; las hagiografías (vida de santos) que portan datos, que a su vez permiten ver la relación entre las creencias "sobrenaturales" con respecto a la vida cotidiana. En tercer lugar, los documentos que dan cuenta en informaciones judiciales de "procesos", herejes, criminales, y todo tipo de marginales, básicamente proveniente de poderes inquisitoriales o represivos. Es decir desde documentos escritos funerarios, indumentarias, atavíos, iconografías, muestras pictóricas, monumentos, decorados, conventos, etc.
Asimismo son de primer orden, el "utillaje" mental colectivo como son por ejemplo: vocabularios, sintaxis, los lugares comunes, los cuadros lógicos y las concepciones de espacio y tiempo, aquí la Lingüística y la semiótica deben intervenir en ayuda del historiador de mentalidades.
Hay ciertos modelos que en sus manifestaciones externas se constituyen en símbolos que reflejan a su vez ciertas manifestaciones de psicología colectiva, por ejemplo, monasterios, palacios, escuelas, tabernas, cárceles u hospitales, podemos considerar, gustos, modas, estilos, indumentarias, formas de escritura, la vida cotidiana, etc.
La interdisciplinaridad de la historia de las mentalidades, en una historia global, implican los aportes metodológicos de la etnología, la sociología, la psicología, la antropología, la dialéctica, la demografía, la lingüística, la economía, el derecho, la política etc.
Los historiadores tenemos el mandato original -vicio personal muchas veces- de descubrir cuáles y cómo son las relaciones del hombre con sus iguales y con el mundo circundante. Estas relaciones cabalgan en móviles muchas veces idénticos por décadas y generaciones, cuando lo descubrimos estamos en presencia de una de las principales variables en historia de las mentalidades, el tiempo, bastante compleja, debe desglosarla en una gama infinita de posibilidades, el tiempo largo y el tiempo corto, individuo y multitud, hecho singular y hecho plural, tiempo normal, tiempo mítico y tiempo de crisis, consistencia de ideas y de las instituciones, etc.
Un problema nacional.- En aquellos países en vías de desarrollo, no es extraño enterarse de la falta de solidez en sus instituciones, pero si existe un piadoso culto a la personalidad. En nuestro país tenemos los caudillos revolucionarios de fines del siglo XVIII, los caudillos militaristas del siglo XIX, líderes de masas de comienzos del siglo XX, pareciera que nuestra sociedad clamara en unción mesiánica, alguien que lo libere de sus angustias.
Algunos consiguieron utilizar esta mentalidad peruana para consolidarse en un líder y "político tradicional" y para alcanzar ello, desprestigió a las instituciones del Estado, cerrando el Congreso y "reformando" el Poder Judicial, con la farsa y la mentira desprestigió a los partidos políticos de masas, se cambiaron instituciones de base, se intervinieron universidades, reinó la desunión, el egoísmo, y una crisis generalizada.
Todo puede ocurrir en un país, donde arriba hay una concentración del poder muy grande, como nunca se ha visto en el Perú. Una coalición de empresarios, banqueros, militares, medios de comunicación, el Opus Dei y organismos multilaterales"[10] donde se buscó la personificación del poder, al estilo medieval, donde rondan las ideas del uso y abuso, cometiéndose atrocidades. En el siglo XV Maquiavelo maduraba las ideas de su obra "El Príncipe", en un párrafo dice: "más fácil olvidan los hombres la muerte de su padre, que la pérdida de su patrimonio"[11]. Así ocurrió en el caso de los Barrios Altos en Lima, algunos deudos se les indemnizó, para que dejen de protestar en las calles clamando justicia, y el asunto quedó postergado y en el recuerdo.
En la década violenta y sangrienta del Perú renacieron mitos, como el sincretismo radical de aquel insólito Santiago Matamoros, trasladado por los españoles como un Santiago Mataindios y en la década pasada convertido en Santiago Mataterroristas[12], en la que las fuerzas armadas que son las del bien, están con Dios y Santiago, y estas vencerían a las fuerzas del mal al supay, diablo, el demonio, o sea los terroristas, muy difundido en las comunidades campesinas de la sierra central del país.
Algunas frasecitas del gobierno de turno, como, "privatizar es desarrollar" y que el Perú se convertirá en el "tigre de América" honradez, tecnología y trabajo, "el mejor presidente del siglo", "Fujimori salvará al Perú"[13], son falacias que se las llevará el viento, el poder se desgasta. Los que en otrora fueron personas del círculo de poder, con mucha simpatía del público ya lo perdieron, ellos mismos van sembrando su destrucción, modificando la Constitución Política que fabricaron, seguramente que la población lentamente cambiara de parecer con relación al personaje que piensa reelegirse indefinidamente. Nuestros lonccos de antaño calificaban estos hechos con un eufemismo “quien siembra vientos cosecha tempestades”, pero a fin de cuentas, “no hay mal que dure cien años, ni presidente que lo regente”.
LA HISTORIA DE LAS MENTALIDADES EN EL SIGLO XXI
La historia de las mentalidades no debe encerarse en un nuevo "corte epistemológico" sino buscar la pluridisciplinaridad, es decir, el aporte de las ciencias más a fines como la antropología, la Sociología, la Psicología, la Literatura, etc.
La historia de las mentalidades en el siglo XXI se convierte en uno de los contribuyentes fundamentales de la Mediología, y, ¿Qué es la mediología? Es una disciplina que tendría por objeto las funciones sociales superiores (la religión, la política, la ideología, las mentalidades), en sus relaciones con las estructuras técnicas de transmisión de la información[14]. La mediología no se limita entonces únicamente a sus soportes, los medios de comunicación, lo que interesa es la eficacia simbólica: cómo en una sociedad, los símbolos -palabras, escritos, figuras- llegan a producir efectos concretos convirtiéndose en fuerzas materiales.
La comunicación en su sentido moderno es una respuesta particular tardía a una pregunta más compacta y permanente; la mediación. El dominio de la mediología son todas las interacciones entre técnica y cultura, incluso las más tenues como el papel periódico, la onda Hertziana, pero también las redes de transportes, los organigramas de las iglesias y los partidos políticos, etc.
Entre los vecinos que contribuyen a la mediología, mencionaremos: La Semiótica, aunque ésta hace abstracciones de los soportes materiales y de las discontinuidades históricas y no se interesa en el poder, sino en el significado de los signos. La Sociología, que toma en cuenta los medios de recepción de las ideas y las imágenes, pero rechaza el acontecimiento técnico y el peso de los aparatos tecnológicos. El vecino más próximo es la historia de las mentalidades, ya que no se puede analizar un problema sin interesarse en el periodo en el cual se inscribe. La mediología se construye a partir de la multitud de trabajos empíricos, centrados sobre los materiales de la cultura.
En los últimos años en Europa, -decía Bernard Lavalle en su visita a esta ciudad en el mes de julio del presente año, se ha hecho una moda el análisis de textos literarios, mediante la semiótica, y hay un estilo peculiar de escribir, como una historia novelada, muy asequible y fácil de entender, dejando de lado los tecnicismos eruditos. Teodoro Hampe, corroboró estas apreciaciones.
La moda de la "globalización" y de términos como "economía mundial motivan a una revisión de la historia como ciencia, porque la historia existirá por siempre, estará presente, mientras exista la humanidad.

CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: REVISTA DE CIENCIAS. SOCIALES Nº1, UNSA. Fac. Cs. H. Sociales, Arequipa, Perú Nov.1996. pp.54-63
[2] Profesor de la Escuela Profesional de Historia Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú
[3] VOVELLE, MICHEL "Aproximación a la Historia de la Mentali­dades Colectivas" CUADERNOS DE HISTORIA. No. XII Univer­sidad de Lima, pp. 10 1991
[4] MELLAFE, ROLANDO "Historia de la Mentalidades una Nueva Alternativa" CUADERNOS DE HISTORIA, No. 2 Universidad de Chile, Santiago, pp. 97 1982
[5] TAMAYO HERRERA, JOSE "La muerte en Lima 1780-1990" CUADERNOS DE HISTORIA No. XV Universidad de Lima, pp.4 1992
[6] LE GOFF, JACQUES "La Nueva Historia" En Enciclopedia del Saber Moderno pp 265.
[7] BARROS, CARLOS "Historia de las Mentalidades, posibilidades actuales" En: revista" Problemas actuales de historia. Universidad de Salamanca pp 49 1993
[8] CALDERON ANDREU, GLADYS "Tiempo historia y Sociedad" Serie Ensayos No. 4 Universidad de Lima pp 41. 1993
[9] MOLlNARI A. TlRSO "Pautas para la aproximación a una historia de las Mentalidades" pp. 21
[10] COTLER, JULIO "Fujimori Político Impermeable". Revista CARE TAS 27-04-96 pp.81
[11] MAQUIA VELO, NICOLAS "El Príncipe".
[12] BUNTlNX, GUSTAVO "Entre la Tierra y el Mundo". Suplemento La República 25-02-96
[13] LA REPUBLlCA Suplemento 06-10-96
[14] DEBRAY, REGIS "La Mediología, Una Disciplina del siglo XXI" Suplemento La República 02-04-95