martes, 14 de octubre de 2008

PRETENSIONES Y LUCHAS INTERNAS PARA LA CREACIÓN DE UNA AUDIENCIA EN EL SUR DEL VIRREINATO PERUANO SIGLO XVI


PRETENSIONES Y LUCHAS INTERNAS PARA LA CREACIÓN DE UNA AUDIENCIA EN EL SUR DEL VIRREINATO PERUANO SIGLO XVI[1]
Lic. Edgar Chalco Pacheco[2]
El estudio trata de la problemática de las tensiones internas en el Cabildo Colonial, la votación entendida como instrumento para introducir cortes y divisiones en la continuidad de la historia. Dicho instrumento es aplicado al caso de la dominación española por una primera generación de encomenderos. Haciendo un análisis institucional del Cabildo en el siglo XVI se observan diversos factores de carácter económico, político y social. Dentro de este proceso se ubican momentos de cambios y transformaciones que marcan un hecho fundamental en la evolución de las instituciones, permitiendo observar con nuevo sentido la historia regional en el Perú colonial. Así de entre los españoles llegados al Perú, hubo un grupo bien definido de conquistadores, “formaron así una aristocracia especial dentro del conjunto de españoles de la primera hora”(Lockhart:1982) (Pease:1992:268)
En nuestra ciudad la conjunción oportuna de conquistador-encomendero, integró una elite local, quienes en calidad de vecinos, tenían las puertas abiertas para ingresar al gobierno municipal de la ciudad, convirtiéndolo al Cabildo en un instrumento de su exclusividad, donde los acuerdos mostraban un marcado favoritismo personal y de grupo, dejando a la gran mayoría de la población marginados, no sólo de obtener mercedes, si no también de alcanzar un lugar en el seno del Cabildo. En forma sintética Julio Alemparte nos manifiesta; “que los grupos dominantes, primero los grandes capitanes y sus bandas, y después los encomenderos feudatarios, señores de campos y ciudades, eran de hecho los verdaderos dueños de América, y que las leyes reales sólo se cumplían en cuanto no afectaban sus intereses fundamentales”(Alemparte:1940:310).
El desarrollo de esta parte del trabajo, muestra la “lucha de intereses”, institucionalmente entre las elites locales y el Estado español en las indias, quienes se enfrentan con sus opiniones y gestiones para tener el control del Gobierno local y regional, sobre todo el interés por crear una Audiencia en el espacio sur del virreinato peruano.
1.- PRETENSIONES POR UNA AUDIENCIA
Los acontecimientos políticos y militares que movieron a la población de la ciudad de Arequipa, reforzaron la importancia que tenía esta capital de Corregimiento, en base a su ubicación geográfica, a su relación con las demás ciudades del virreinato, conformando un circuito comercial con las ciudades del Cuzco, La Paz y Potosí, estos intereses fueron movidos por un grupo de encomenderos, liderados por Luque, de La Torre, Cornejo, que controlaban la ciudad y la región, ellos se encontraban en el auge del poder local defendiendo la autonomía del Cabildo con la jurisdicción amplia en todo el Corregimiento, y en lo posible recurrieron a las instancias apropiadas para intentar crear una Audiencia en el Sur del virreinato peruano.
Durante dos décadas hasta el año 1563, se produjeron deliberaciones en la Capital del virreinato la audiencia de la ciudad de Los Reyes, donde los Oidores dieron sus pareceres y determinaron que se cree una Audiencia en Charcas, lo que faltaba era precisar la sede como ciudad Capital. Los vecinos Charqueños y Arequipeños mediante sus procuradores contactaban con los oidores de Lima, para que defiendan sus planteamientos e intenciones y ser considerados capital de audiencia. Arequipa contaba con uno de los integrantes del grupo de poder local Marcos Retamozo, que contrajo matrimonio con Francisca de Vergara sobrina de Catalina de Vergara, ésta última mujer del Dr. Lizón de Tejada Oidor de la Audiencia de Los Reyes, y por intermedio de él se hacía y presentaban las peticiones.
Las razones expuestas para que Arequipa sea la Capital de la Audiencia de Charcas, las mencionamos en el siguiente orden:
Aspecto Geopolítico.- La ubicación de la ciudad de Arequipa al pie de la Cordillera de los Andes, con muchos valles costeños ubicados desde Acarí hasta el río Loa, con “puertos activos de Chule, Aranta, Quilca, y Arica”(Málaga:1988:1-3), con muchos valles interandinos, ciudad de buen clima, donde confluyen la cercanía al control de las encomiendas por sus posesionarios, lugar de paso obligatorio para abastecer a las personas que se dirigen al Cusco, La Paz, Potosí, La Plata así como a Chile, fue por ello que en una carta que el Licenciado Matienzo dirige a su Majestad el 17 de abril de 1561, opina respecto a la jurisdicción de la Audiencia, entre otras cosas manifiesta:
“Por la cual parece que para buen gobierno de este reyno bastaría que en el obiere una Audiencia, en que oviere seis oidores y un presidente letrado que tuviere voto en todos los negocios como oidor, la cual residiere en Arequipa, que es puerto de mar, a lo menos está muy cerca de él, por estar en medio del Perú y Chile, adó podían venir todos los de Chile y Tucumán muy fácilmente y los de esta ciudad(Lima) y Truxillo por mar y los de Cuzco y Huamanga y los Charcas por tierra, y en Panamá oviere otra Audiencia,”(Maurtua:1906:50).
Arequipa otrora escenario de acontecimientos políticos militares, con la rebelión de Gonzalo Pizarro y Hernández Girón, dio lugar a que el Licenciado Matienzo agregara en su carta:
“De residir audiencia en Arequipa se seguirían muchos provechos; el uno que por estarle Cuzco tan cerca de ella no se osarían levantar, como hasta aquí lo han hecho siempre, por estar como ha estado tan lejos de esta ciudad, de donde no les ha podido tan presto venir estorbo para sus ruines propósitos, como les venía desde Arequipa, que está más a mano; lo segundo no tener que pagar 40 mil pesos de salario al Virrey 62 mil pesos a los Comisarios y otros gastos”(Maurtua:1906:51-52).
Por su parte el Licenciado Ravanuel (Rabanal) también a favor de Arequipa, en una carta dirigida a su majestad el 8 de octubre de 1561, sobre el asiento de la Audiencia de Charcas y otros asuntos, decía lo siguiente:
“El asiento de esta Audiencia en esta ciudad (La Plata), solo tiene por inconveniente que Chile no puede venir a ella con tanta facilidad como a Arequipa, y para aquella provincia estaría muy bien que se mudase a la cibdad de Arequipa el asiento de la Audiencia, porque aunque esta ciudad se puede ir a Chile por tierra, no siempre, porque en algún tiempo del año , como 4 meses no se puede ir a causa de las muchas nieves”(Maurtua:1906:63-64).
Las conveniencias de diversa índole para que se designe la capital de la Audiencia en la ciudad de Arequipa se observa con mayor claridad en las apreciaciones del Licenciado Pedro Ramírez en una carta dirigida a su majestad el 15 de diciembre de 1561, donde expresa su parecer y dice:
“La parte más acomodada para asentar esta audiencia y para que tenga el distrito que conviene a su proporción y más fácil y apacible, así para los pueblos de españoles, como de los naturales, es Arequipa, que tiene al Cuzco a 60 leguas, Guamanga otras tantas, la ciudad de La Paz 70, los Charcas y Potosí están a 150 leguas pero muy buen camino y muy tratado caminase todo el año, de Chile vienen en 15 días por mar y vuelven en 20 o 30, Tucumán es lo más lejos pero es más cerca que a Lima casi 200 leguas, y lo mismo que tiene poblado Núflo de Chávez y Manso. Quédale a Lima hasta Quito y Tierra Firme, que es mucha tierra y muy poblada”(Maurtua:1906:84).
Aspecto Administrativo, Judicial.- Se plantea que por la ubicación geográfica de Arequipa, tendría mayor control administrativo, judicial y político sobre sus provincias, y en la carta del Licenciado Matienzo se indica:
“En la ciudad de Arequipa avían de residir siempre cuatro Oidores y el Presidente, los cuales para autoridad de la audiencia avían de tener 12 alabarderos, que los acompañasen para ser mejor guardados, temidos y obedecidos, y para si fuere necesario prender alguno que los quisiere resistir y no sería esto más costa que la que ahora hay pues para el Virrey hay 20 Alabarderos.” (Maurtua:1906:51).
Aspecto Socio-económico.- Debemos manifestar que hubieron vecinos de la ciudad de La Plata que vinieron avecindarse a la ciudad de Arequipa, como el Sr. Lorenzo de Aldana(AMA:LAC:02:145), y viceversa muchos de Arequipa fueron a residir en La Plata y Potosí o tenían sus mayordomos, como el caso de Francisco de Almonte, resulta muy claro que los interesados en esta Capital, son los encomenderos que tienen el poder económico de la región y los mercaderes que también serían beneficiados, pues al final alguno de los primeros podría constituirse en oidor, por ello que hasta el último se lucha para que la sede de capital corresponda a Arequipa. El parecer de uno de los oidores de Lima, el Dr. Bravo de Saravia dice lo siguiente:
“Paréceme bien que estaría bien asentada en Arequipa, por ser en comarca para los negocios de arriba, con el distrito del Nuevo Toledo, y las gobernaciones de Chile y Tucumán…”(Maurtua:1906:36).
Los comerciantes conducían la producción de los valles Arequipeños para abastecer el mercado del asiento minero de Potosí y los distritos de Charcas, entre los productos tenemos; vino, aguardiente, vinagre, ganado, trigo, frutas secas, ají seco, pescado seco etc., así como mercaderías llegadas de Castilla y México, utilizaban la ruta que “salía de la pampa de Miraflores con dirección a Chiguata, a Chucuito, luego a Chuquiavo, Potosí hasta La Plata; otra que salía de Yanahuara, a Cayma, a Cañahuas, Collaguas a Puno y Cuzco”(MALAGA:1988:03). A su regreso traían mercaderías de la tierra y mineral con dirección a Lima utilizando las rutas a la mar una “parte de Antiquilla, Vitor, Quilca y Aranta; la otra sale de la Ranchería, la Palma, Socabaya, Linga, Tambo e Ilo”(Loc. Cit.).
Pero a pesar de todas estas pretensiones aparecen posturas a favor de La Plata para que sea la sede de la Capital de la Audiencia de Charcas, el Dr. Bravo de Saravia en su carta, también manifiesta:
“En lo que toca a la ciudad de Arequipa debe ser distrito de la Chancillería de la ciudad de La Plata porque les provechoso y necesario, para los vecinos porque los indios que le sirven a esa ciudad, envían y tienen sus contrataciones en el dicho asiento de Potosí, negocian ropa y ganados, los mercaderes tienen sus tratos y granjerías sus haciendas y allí van a tratar sobre sus pleytos, allí suceden la mayor parte de los repartimientos que sirven a la ciudad de Arequipa…”(Maurtua:1906:36-38).
En adelante muchos oidores mostraron su entero favorecimiento para que la capital de la audiencia sea La Plata, creemos que también fue la participación de los encomenderos de las Minas de Potosí, quienes presionaron en Lima, para que se de esta disposición a favor de esa región, pues así lo expresan los charqueños diciendo “desde el primer momento, cuando los oidores sólo pensaban en Arequipa, encontramos voces de agradecimiento, por lo que aparece como una aspiración social”(Barnadas:1973:520).
La presión del poder económico de los vecinos e Charcas, pretendían una amplia jurisdicción incluyendo para esa audiencia Cuzco, Arequipa, Buenos Aires, entre otras ciudades, y en 1561 manifiestan que la población de Arequipa se halla dividida, “los mercaderes prefieren concertarse con Lima, centro de aprovisionamiento; los encomenderos con Charcas. A esto añaden los oidores una razón de tipo político: Arequipa es la llave de Potosí”(Barnadas:1973:527).
La necesidad de la salida al mar fue planteada por los charqueños, en una carta enviada a su majestad el 22 de octubre de 1561, donde se da cuenta de su fundación además se pide y argumenta la inclusión de Arequipa porque:
“también es sierra por estar al pie de ella y del mismo temple de esta provincia y es más cerca de esta ciudad que la de Lima… y se debe dar Arequipa por distrito de esta Audiencia por tener tan buen puerto para enviar despachos de plata a V.M. y para poder mandar a los mercaderes que de allí provee estos asientos de minas y todas esas provincias, de ropa y comida a los arrieros que llevan la plata y traen las mercaderías, es cosa para este efecto tan necesaria que en ninguna manera pueda aver Audiencia sino se les da por distrito ese puerto”(Maurtua:1906:70-71).
Estas pretensiones geopolíticas, no tuvieron éxito, al parecer los oidores de Lima sólo aceptaron se les diese para Charcas el puerto de Arica y el espacio de Tarapacá bajo condiciones y en forma muy limitada, pero los gestores de esa audiencia no aceptaron tal decisión, aduciendo lo siguiente; “de que sirve preguntar, que Arica y Tarapacá entren en su distrito si dependen de Arequipa, que fuera del mismo”(Barnadas:1973:532). Como puede notarse, las pretensiones eran sobre toda la provincia de Arequipa (corregimiento), pero al final perdieron su oportunidad de controlar aquella salida al mar por una distancia más corta (Arica), porque a fin de cuentas Arequipa siguió perteneciendo al centralismo de Lima. A pesar de las atribuciones de una Audiencia ésta fue dependiente porque “Charcas siempre fue controlado por el centralismo limeño, quitándole las atribuciones políticas, quedando subordinadas con facultades en asuntos administrativos, de Hacienda y Justicia” (Hampe:1988:69-79).
El control de los municipios por parte del Estado centralista para fines del siglos XVI es casi absoluta, por ello que Clarence Haring manifiesta “que el Cabildo como institución, fue uno de los pocos que poseían bien que en escasa medida una autonomía”(Haring:1972:164). Primeramente el Estado toma medidas interviniendo con sus Oficiales Reales el ramo de Hacienda para que tomen decisiones políticas en el seno del Cabildo. Por otro lado si bien se crean los corregimientos de indios, cuya principal intención es debilitar a la aristocracia local, quitándoles a los encomenderos el privilegio que tenían de recoger el tributo, posteriormente la jurisdicción de la ciudad es restringida en sus atribuciones administrativas y de justicia a seis leguas a la redonda, quedando facultado para toda la provincia solamente el Corregidor de Españoles.
La creación de esta institución como el corregimiento de indios de control provincial, a la postre traería enfrentamientos y discrepancias con el corregidor de españoles, si bien la legislación de indias atribuye al Corregidor de españoles, que residía en la ciudad, mayor jerarquía que los corregidores de indios, estos últimos no obedecen los requerimientos de los primeros, por ejemplo, después del terremoto de 1582 ocurrido en Arequipa, el Corregidor de indios de Collaguas demora mucho tiempo para enviar los nativos para la reconstrucción de la ciudad. La intención de los corregidores de indios es mantener la mano de obra indígena para sus empresas económicas y tener mayores tributarios,(Pease:1992:236).
En lo político existía el precepto de que los Corregidores de Indios deberían de obedecer las disposiciones del Corregidor de Españoles, en este caso de Arequipa; pero como lo manifiesta Lohmann Villena, es difícil establecer estas jurisdicciones, y la obediencia que prestaban, sólo se limitaban a situaciones de problemas coyunturales que les era favorable de alguna manera, Estos corregidores de indios además creían ser “autónomos” debido a que sus informes y rendición de cuentas de su gestión la realizaban a la Audiencia de Lima, pero más que el principio de autoridad primaba el interés personal, ya que al sentirse amenazados por la presencia de los ingleses en las costas de Chule y Arica, solicitaban la ayuda al Corregidor de españoles que residía en Arequipa capital de toda la provincia.
La Corona al aplicar sus medidas para fortalecer el Estado, debió realizar muchos gastos en las reformas aplicadas después de 1565, teniendo que pagar salarios a una gran cantidad de funcionarios en todas sus colonias, a esto se agrega los gastos suntuarios de la corte española y de sus viajes y fiestas en Europa, así como “sus deudas a los banqueros alemanes”(Volodia:1962:249) (De La Puente Brunke:1988:189).
2.- ASEDIO DE PIRATAS EN LAS COSTAS DEL SUR DEL VIRREINATO
La corona española los años de 1591-92 procedió a vender al mejor postor todos los cargos y oficios públicos, con la finalidad de reunir los fondos necesarios y pagar la armada que mandó construir para defender a sus colonias del asedio de las potencias holandesa e inglesa, pero esto no evitaría la presencia de piratas quienes pasaron por las costas de Arica, Ylo, Chule, Arantas, Quilca, causando alboroto a la ciudad de Arequipa capital de toda esa provincia. El corregidor de españoles Licenciado Diego Lazarte de Molina en sesión de cabildo del 26 de setiembre de 1590, como justicia mayor, autoridad política y militar de Arequipa “mostró una carta que le envió el Corregidor de Arica en que dice hay nueva de ingleses, Al tiempo questa estuvo, el dho, un chasqui de Chile trae una de que en aquél reyno en diferentes partes ser han visto tres navíos de ingleses, unas vezes a la vela y otras mar altraves arbol seco, los quean dado esta nueva aunque y an sido muchos y en muchas partes por lo que ami me escriben no hay ninguno dellos que sea español. Despacho que vino para su excelencia. El Corregidor dixo que intervenía y había proveído un auto al virrey, y a la vez poner los medios conducentes de resistir al enemigo y se pregone. Que se envíe a Diego de Santillán Corregidor de Chule pa` que vaya a guardar su puerto”(AMA:LAC:06:73v-74).
Los Ingleses “visitaban” estas costas reiteradamente, es así que el Corregidor de la ciudad Diego Tebes Brito en sesión de Cabildo del 30 de abril de 1594 presenta el nombramiento, “como Teniente de Corregidor a Juan Ramírez Zegarra, al puerto de Quilca donde se esperaban yngleses”(AMA:LAC:07:33V). Luego en sesión del Cabildo del 27 de mayo de 1594 “se vio una carta del Corregidor y Oficiales Reales del puerto de Arica en que avisaron de la nueva de los navíos de yngleses que an entrado en esta mar del sur y acordose que sele responda a ella”(AMA:LAC:07:35). Otra nota de mayor alarma es la que se produce el 10 de diciembre de 1596, donde se vio en Cabildo una carta del señor virrey “en que avisa que hay noticias, viene a esta mar del sur una escuadra inglesa con el designio de robar y saquear. Encarga la vigilancia de los puertos y que se le avise cuanto ocurra. Y se acordó se apregone para los que tienen ropos(sic) en el puerto de Chule los retiren dentro de veinte días y pongan centinelas”(AMA:LAC:07:176).
La presencia continua de ingleses por estas zonas, ponen en apuros a autoridades y población en general quienes tienen que prepararse para un posible asalto, esto se puede apreciar en la sesión de Cabildo del 2 de junio de 1594 donde se da cuenta de una carta del virrey, “en que da noticia, de entrar en estos mares un Corsario Inglés y otros que se anotan. El Virrey manda al Corregidor y Cabildo guarden los puertos y caletas den la mayor vigilancia. Da parte como dentro de veinte y cinco días saldrá tres Galeones en busca del enemigo y encarga se le de pronto aviso de quanto ocurra. Dize que ha tenido noticia que el navío del enemigo haze mucho agua y que será preciso tomar algún puerto o bahía para carenarlo(sic). Y que los puertos tengan prevención de botijas de agua llena para nuestros potajes. Se hizo cabildo abierto para tomar determinación”(AMA:LAC:07:38-38v).
De muchas maneras la población de los puertos y de las ciudades cercanas busca la forma de hacer defensa frente a alguna invasión, por ello se acordó en sesión de Cabildo del 28 de marzo de 1596 “que don Luis de León corregidor del puerto de Chule vaya a poner un cobro las mercaderías y cosas que hay en el puerto de Chule y que los vezinos feudatarios le den ocho hombres que vayan con el cada uno el suyo y porquellos vecinos son muchos. El Alférez Real don Juan de la Torre, pidió se llame a esta ciudad a los vecinos feudatarios para que cumplan con las obligaciones de su cargo y que se le de y entregue la pólvora y municiones que hubiere por si fuese necesario, se mandó”(AMA:LAC:07:138-138v).
La algarabía de la población en las ciudades es también grande, cuando comparten y celebran los triunfos de sus tropas y escuadras, así en sesión de Cabildo del 12 de octubre de 1594 se ha visto una carta del Virrey “en que da noticia a este Cabildo de la victoria que el sr. don Beltrán de Castro tuvo del ynglés corsario que entró en el estrecho de Magallanes y robó esta mar con los nuevos escriptos en molde de todo el suceso de la victoria. Y el corregidor mando juntar a cabildo abierto a la gente y vecinos del pueblo y estando juntos en el dho cabildo servido las dhas nuevas que se les dio a entender y todos fueron juntos a la iglesia mayor y dieron gracias a nuestro señor por la buena nueva y vitoria y dixeron una misa cantada con gran solenidad y luego volvieron al dho cabildo y tornaron a tratar de lo que se debe hazer y acordaron que esta noche haya alegrías y luminarias por las calles y salga la gente con hachas y máscara al regocijo y que se haga fiestas de toros y juegos de arrias para de aquí a veinte días”(AMA:LAC:07:49v).
Estos hechos hacen ver el poder centralizado de la corona, quien por una parte controló a las elites locales de la primera generación, limitándoles autoridad política en la ciudad y la Provincia, pero lo que no disminuyó es el poder económico, menos el status social alcanzado por las familias de las elites que controlaban el poder local así como sus descendientes, quienes se adecuan a los cambios políticos del Estado, buscando siempre su participación continua como autoridades locales y provinciales. En este control aplicado “el Estado desempeña a cabalidad su papel de instrumento político de dominación y control al servicio de los grupos dominantes, entre los cuales él mismo destacó un sector hegemónico”(Tord y Lazo:1981:13).
Por estas ambigüedades de control de unos grupos y favoritismo para otros, Carlos Malamud en su trabajo acerca del “Estado Colonial” se pregunta ¿cuáles son las clases dirigentes que utilizan el aparato del Estado en su provecho?, y ¿cuál es el papel dejado a la corona y a los grupos de presión metropolitanos?. Al respecto manifiesta “se trata de una burocracia en crecimiento para controlar a las “Oligarquías” locales, esto no quiere decir que los segundos carecieran de capacidad de presión, porque aquí no se trata simplemente de un sistema de administración y burocracia, sino una compleja fuerza de intereses locales, municipales, regionales, virreinales, extravirreinales, y el Estado español en América a través de una burocracia colonial, tiene la difícil tarea de coexistir en un difícil equilibrio con las oligarquías locales, que controlan numerosos resortes de la sociedad colonial, pero también con los grupos indígenas”(Malamud:1991:121-127).
Esta coexistencia mencionada por Malamud se presenta a fines del siglo XVI, las familias de elite local ingresan a ocupar cargos burocráticos, así tenemos por ejemplo, que Hernando de Almonte se desempeño como contador de Hacienda; la familia Luque se desempeñaba como escribanos públicos y de Cabildo, así también otros hijos ingresaron a formar parte del clero; Los hijos de Hernando de La Torre desempeñan similares cargos, Juan de La Torre y Padilla es Alférez general, Hernando de la Torre y Padilla es Tesorero de Hacienda en 1608 reemplazado por su cuñado Juan de Ochoa Olazábal y Arteaga que también fue Tesorero en 1599.
Por su lado el grupo de funcionarios, otrora opositores de la elite local, contraen matrimonio con viudas de encomenderos, así ocurrió con el Corregidor Licenciado Gómez Hernández quien se casó con la viuda Violante de La Cerda; el Tesorero Antonio de Llanos casó con la viuda María Cermeña. También se presenta casos de los hijos, como Diego de Paz Origüela hijo del Contador Rodrigo de Origüela se casa con Lucía de La Torre hija de Hernando de La Torre muchas veces Alcalde, etc. Como se puede apreciar es una nueva modalidad de perdurar la elite local, por ello Magnus Mörner nos dice “sin embargo como el caso de la nobleza, logró prevenir a largo plazo, la formación de un grupo hereditario privilegiado que habría podido amenazar la autoridad de la burocracia colonial del monarca”(Mörner:1980:12).
De esta manera con mucho acierto Franklin Pease manifiesta que “la actividad de los sectores dirigentes se encaminó a encasillarse a la propia administración, esto ocurrió con españoles y criollos en un largo proceso que a fin de cuentas relativisó la autonomía de la propia burocracia haciendo menor su poder real, mediatizado por la presencia y constante intervención de las familias de antiguo linaje o prestigio reconocido, cuyas hijas se casaban muchas veces con los altos dignatarios u otros funcionarios venidos de España. Sin embargo si la independencia y el poder de la burocracia fueron afectados y mediatizados de esta manera, no se modificó su criterio originalmente centralista y quizás sólo ello dio la conocida imagen de un Estado fuerte en la colonia. En realidad el Estado colonial sólo .demostró su fuerza en ocasiones que quisieron hacer un Estado dentro del Estado”(Pease:1992:271). Es decir cuando el problema político es general y afecta a toda la población, y no cuando se trataba de intereses personales y de grupo. Finalmente podemos sintetizar este proceso como el tránsito de la Sociedad de Encomenderos a la sociedad Burocrática.
FUENTES
(AMA) Archivo Municipal de Arequipa
(LAC) Libros de Actas de Cabildo. Nºs. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7
(ARAR) Archivo Regional de Arequipa
Sección Expedientes Protocolizados (Escribanos Públicos) Nº. 1,2,3.
Sección Histórica, Corregimiento, Causas Civiles y Criminales
Cabildo Administrativo
(AAA) Archivo Arzobispal de Arequipa
Expediente del Escribano Gaspar Hernández
BIBLIOGRAFÍA
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EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Revista HISTORIA Nº4, (ISSN 2220-3826) Escuela Profesional de Historia de la UNSA. Arequipa, Perú. Octubre 2001 pp 71-84
[2] Profesor de la Escuela Profesional de Historia de la UNSA.

lunes, 13 de octubre de 2008

MECANISMOS PARA ACABAR CON LOS FRAUDES EN LAS ELECCIONES MUNICIPALES EN AREQUIPA DEL SIGLO XVI


MECANISMOS PARA ACABAR CON LOS FRAUDES EN LAS ELECCIONES MUNICIPALES EN AREQUIPA DEL SIGLO XVI[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
Durante el siglo XVI a la corporación de gobierno municipal se le conocía con el nombre de Cabildo, que estaba compuesta de alcaldes, regidores y muchos funcionarios encargados del gobierno político, administrativo, económico de la ciudad y su jurisdicción.
El Cabildo Justicia y Regimiento fue considerado como uno de los pilares de toda la estructura del Imperio Hispánico en América, al interior de esta institución eran los regidores que gracias a su perpetuidad y permanencia los convierte en un poder fáctico o dominante logran acumular facultades en su condición de vecinos sus linajes se vieron perpetuados en la vieja ciudad de Arequipa.
Trataremos de explicar el rol político que cumplieron algunas de las familias que lideraban uno de los grupos de poder local, quienes en su condición de regidores por los vecinos encomenderos se adueñaron de la ciudad enfrentándose a otro grupo de vecinos ciudadanos sin encomienda.
1.- SESIONES Y ELECCIONES.-
En los primeros años de fundada la ciudad se reglamenta por orden de Francisco Pizarro, los días en que los miembros del Cabildo deberían reunirse; en 1541 la ordenanza para pueblos recién conquistados motivó este acuerdo: "luego en el dho cabildo sus mercedes acordaron que los días ordinarios de cabildo vinieren sus miembros obligadamente, sólo si hubiera causa justa no lo hagan, so pena que el que no viniere pague la pena quatro pesos para los alcaldes y regidores que en el dho cabildo estuvieron por partes iguales, y que sea reunión de cabildo lunes y viernes, en saliendo de misa, y si fuere fiesta, pasa al sábado"(Inédita:1973:32).
Dicha disposición fue modificada en cuanto a la pena, en sesión del 8 de octubre de 1546: "mandan que se tenga orden de aquí delante dese juntar los lunes y viernes e que todos vengan a el dho cabildo tocando la campana so pena de dos pesos de oro al que faltare los quales son aplicados en dos partes, para aseyte otra para el santo sacramento”(AMA:LAC:01:24v).
Posteriormente en 1575 entre las ordenanzas que dictó Francisco de Toledo se ratificaron los mismos días de reunión y también se ordena "que los asistentes deberían firmar el libro de acuerdos en el mismo día de Cabildo ... por que no es justo se saque de ella para andar con é1 por las casas de los dhos regidores so pena de cien pesos al que lo contrario hiciere”(Inédita:1973:162).
En las sesiones de Cabildo para que existiera quorum bastaba con la presencia de uno de los alcaldes y el número apropiado de regidores, quienes hacían una oración frente al crucifijo antes de iniciar sus deliberaciones, claramente fue contemplado en las Leyes de Indias: "en las ciudades o villas donde el Gobernador de la provincia decidiere no concurrir él o su teniente a cabildo, se pueda hacer con los alcaldes ordinarios de aquella ciudad o villa o con el uno de ellos”(Ots y Capdequi:1959:281). Si el número de asistentes era demasiado escaso, o cuando había que tratar asuntos muy importantes se convocaba a sesión extraordinaria, la que a su vez debería de citarse por escribano cuya cédula era llevada por los porteros, fijando claramente el día y hora de la reunión y los motivos de la convocatoria.
Las decisiones a que conducían los debates se tomaban por aclamación sin oposiciones o por mayoría de votos; que podían ser nominales, públicos o secretos, según las circunstancias del debate. Si se presentaban opiniones contrarias, se pedía que el asunto tratado pase a revisión a la Real Audiencia o ante el Virrey, según fueran los asuntos de justicia o de gobierno. Sólo tenían derecho a votar; los dos Alcaldes, los seis regidores y los regidores perpetuos (los últimos a veces eran tres), el Alcalde de la Santa Hermandad, el Alférez General, el Contador, el Tesorero, (estos dos últimos Oficiales Reales), el Depositario General, el Alguacil Mayor, el Factor Veedor (si lo hubiera) el Fiel Ejecutor, -cuando tenía Cédula o autorización-(AMA:LAC:07:126).
El Corregidor contaba los votos cuando se trataba de los nuevos cargos, y a veces él determinaba con su voto en última instancia cuando se trataban asuntos contenciosos para el normal desenvolvimiento de la sesión.
Estando en reunión los regidores y miembros, no podían salir sin licencia del Alcalde ordinario o del Corregidor, si algún regidor llegaba tarde, el escribano estaba en la obligación de ponerlo al tanto de los asuntos tratados para que pudiese intervenir. Una vez que el Corregidor daba por iniciada la reunión era costumbre hacer primero una exposición por los diputados o Fieles Ejecutores sobre el estado de las cuestiones sometidas a su vigilancia especialmente sobre el abasto de la población.
En las sesiones que se realizaban, tratándose sobre el orden de los asientos, se tenía prioridad por aquellas autoridades de mayor jerarquía, nominándoseles por ejemplo como “regidores más antiguos”, situaciones que condujeron a muchas controversias y discordias personales entre los cabildantes. Las disposiciones de Francisco de Toledo en 1575, ordenaron que “primero debería sentarse el Corregidor si estuviere e luego los Alcaldes Ordinarios e los Regidores por su orden de antigüedad (primero los perpetuos) y el Procurador General de la ciudad y Oficiales Reales e Alguacil Mayor e Escribano de Cabildo ... cualesquiera de los susodichos no se pueda asentar en otra so pena de cincuenta pesos aplicados”(Inédita:1973:177).
Dicha disposición se volvía a confirmar el 15 de diciembre de 1581, en sesión se agregaba a la cita ya indicada; “guarden y cumplan como en ella se quiere con tanto que con los dhos asientos después de los regidores propietarios se asienten los oficiales reales y luego los demás oficiales del dho cabildo conforme a la dha ordenanca, so pena de myll pesos de oro para la cámara de su majestad”(AMA:LAC:04:145). Una vez concluida la reunión, el Escribano de Cabildo que tenía mesa aparte, extendía el acta de sesión, que deberían firmar los asistentes conservando la jerarquía y el orden de antigüedad.
Todos los títulos ya sean para artesanos, para escribanos, funcionarios o autoridades nuevas de la ciudad debían presentarse al Cabildo para su aceptación como tal, era un ritual donde el interesado indicaba al portero que pedía licencia para ingresar a la sala, una vez dentro besaba la cédula y la ponía en manos de quien presidía la reunión y éste a su vez debería retirarse de la sala para que, el Cabildo reunido deliberase su nominación pues besando la cédula cada regidor poniéndola sobre su cabeza manifestaban que la cumplían y la obedecían, o manifestaban lo contrario, es decir apelaban. Obedecida y cumplida la cédula, el interesado entraba de nuevo a la sala y de pie prestaba juramento en la forma antes descrita; el Escribano daba fe del recibimiento del nuevo cargo, el título original se devolvía y se insertaba un traslado del mismo título en el libro de actas o en el de cédulas Reales.
Cuando se trataba en las sesiones asuntos relacionados con algún regidor, contra su hijo, yerno o familiar en el cuarto grado, la persona comprometida debía salir de la sesión hasta que se concluya el tema a deliberarse. El 21 de diciembre de 1569 en sesión se acordó: “porque esta ciudad, que quiere votar para que vaya persona de este cabildo a dar quenta al señor visorrey de las cosas que conciernen al bien de esta república, e quel señor corregidor antes de aver entrado en este cabildo a pedido algunas personas descedieren votar para la persona quel que fuere señalarse e pide que el corregidor e le requiere se salga del cabildo para que los alcaldes y regidores voten en ello libremente”(AMA:LAC:03:111v).
El Cabildo Abierto, es un modo muy antiguo de manifestación de la poblaci6n, donde los pobladores dan sus pareceres en torno a un problema que compete a toda la comunidad, el caso más claro de esta modalidad de manifestarse ante una situación difícil, se presentó como consecuencia del terremoto del 22 de enero de 1582 cuando la ciudad quedó en ruinas, y se conversaba y se trataba de pedir al Virrey que, si convenía trasladarla a otro sitio para la seguridad de ella por los terremotos, o no, por lo que se tuvo que convocar a Cabildo Abierto con los vecinos y moradores, “se acordó y confirió entre todo el vecindario, era conveniente reedificar esta ciudad por no haber en sus términos sitio acomodado para mudarla y que se represente al Virrey conceda algunas gracias para conseguir dha reedificación”(AMA:LAC: 04:116). Porque aquí se encontraban los materiales labrados. la mano de obra barata, es decir los recursos disponibles, conforme lo manifestó el Prelado de la Iglesia.
2.- EL SENTIDO DEMOCRATICO Y LA VENTA DE LOS CARGOS
Las elecciones municipales en el siglo XVI, no eran universales, éstas eran derecho únicamente de los vecinos, o sea encomenderos y ciudadanos de Arequipa, durante el periodo de Autonomía se realizaban mediante un proceso eleccionario, que consistía en lo siguiente:
Los Alcaldes y Regidores que culminaban su periodo de un año, cada uno de ellos procedía a proponer personas que eran vecinos -y no otras-, primero se hacía para los Alcaldes nuevos, la propuesta se hacía a viva voz y a mano alzada, luego se procedía a contar los votos propuestos y los de mayor puntaje lógicamente salían como Alcaldes, un procedimiento similar se aplicaba para los Regidores, donde se proponían hasta seis vecinos, los que obtenían mayor votación salían como regidores, hasta un máximo de seis capitulares para el periodo de un año.
Una vez ejecutada la votación, el Corregidor y el escribano contaban o regulaban los votos, considerando electo al de mayor puntaje, luego se hacía llamar a los elegidos, de los cuales quienes aceptaban el cargo prestaban el juramento y prestaban la fianza respectiva si les correspondía finalmente se enviaba un informe al virrey para su conocimiento. Podría presentarse oposiciones a estos nombramientos, cuya exposición de motivos debía hacerse llegar al virrey, quien vela la aceptación o rechazo de la queja.
Se intentaba en lo posible hacer una elección libre y secreta, el mismo día para la elección de Alcaldes Ordinarios y Regidores, se elegían los siguientes cargos: el Procurador general, Mayordomo de la ciudades Fieles ejecutores, Tenedores de bienes de difuntos, Alcalde de la Santa Hermandad y Alférez general (este cargo cesó de elegirse cuando se remató el oficio); todos deberían de prestar juramento ante la autoridad política y Alcaldes que presidían la sesión, sus funciones empezaban en la sesión inmediatamente posterior, donde se designaban otros cargos como: Diputados, Veedores, Comisionados, los Amigables componedores, los Acompañandos, Jueces o Alcalde de Aguas, Corredor de lonja, Depositario general, Almotacén Pregonero, quienes juramentan en la misma forma que los anteriores. Otros oficios que se elegían y a veces se remataban al mejor postor: el portero, el Alhondiguero, el Pulpero, el Mojón, Dehesero, Alarifes, Tañedor, Carcelero, Verdugo, estos venía a ser una especie de empleados del Cabildo y su nombramiento podía ocurrir en cualquier día del año. Con el cambio del día de las elecciones para el 31 de diciembre, se permitió que los electos iniciaran sus actividades inmediatamente al día siguiente, día de año nuevo.
En esta sesión de elecciones, el Corregidor concurría al local del ayuntamiento a presidir el acto, cada regidor y los alcaldes que iban a cesar daban su voto para las nuevas autoridades. En los primeros años de vida institucional del Cabildo, las elecciones se hacían a similitud de la ciudad de Panamá, por cédula real dada en Valladolid el 4 de abril de 1542 en que se dice: "mando que la elección de los alcaldes y de los otros oficios que en esa dha ciudad de Arequipa se hubieren de elegir E nombrar E guarde la forma E orden que se tiene y guarda en la ciudad de Panamá E la provincia E tierra firme E mandamos guardar E cumplir ... so pena de cincuenta mill maravedis para nuestra cámara a cada uno que lo contrario hiciere”(Barriga: 1939:164).
De todo el mecanismo de elecciones, no han quedado registradas las personas propuestas, solamente se registraba a las personas electas tampoco la cantidad de votos de los electos, solamente el resultado, fue razón para que en sesión de Cabildo se exigiese cumplir con este requisito el año de 1552, “se puede constatar el registro de las personas que dieron sus votos o propuestas”(AMA:LAC:01;174),
Esa forma de votación era personal y a viva voz, por las personas que creían convenientes elegir, podían hacer hasta cuatro propuestas pero de este mecanismo no quedaba nada escrito, Situación que se ratificó en sesión del día 4 de noviembre de 1558 donde se presenta la provisión del Marqués de Cañete, Hurtado de Mendoza, por la cual: “mando que de aqui adelante en todas causas e negocios ansi ceviles como criminales de quales quier condición que sean que en el dho cabildo ocurrieron se tome el parecer de los del dho cabildo para que puedan sobre ello y se asyente por el escribano, de los votos que cada uno dieren en el libro del dho cabildo para que puedan constar y consten dello ... la qual ansi se cumplan so pena de quinientos pesos para la camara de su majestad”(AMA:LAC:02;80v).
La reelección estaba prohibida por ley, pero a pesar de ello, Cornejo, Luque, de la Torre, Gómez Hernández entre otros, -quienes lideraban el grupo de personas de la elite local-, fueron reelectos como alcaldes y regidores consecutivamente, ante esta situación la Corona buscaba nuevos mecanismos para hacer más difícil ocupar los cargos de autoridades. Se trató de regular haciendo comparaciones con otras ciudades del virreynato, para superar los inconvenientes que se presentaban, por ello se determinó que se cumpla la costumbre y estilo de votar que se tenía en la Ciudad de los Reyes; "que cada uno de los dhos regidores trae escripto (secreto) su voto en quatro vecinos y dado se hecha en un bazo y rrebuelven y así mismo votan los alcaldes ordinarios syn perjuicio del dro del pleito que se trataba... e dados los dhos votos se regulan(contar) y se eligen por alcaldes los que mas botos tienen ... y se lleva a su Exelencia del.dho señor visorrey para que los apruebe y ratifique”(AMA:LAC:02:81v)
Debido a los problemas suscitados entre encomenderos y ciudadanos, de no respetar la legislación, se intenta recortar este "sentido democrático" de elegir sus propias autoridades. Todo se inicia, cuando la Corona en 1565 atribuye a sus Ofíciales Reales de Hacienda, la calidad de regidores perpetuos en el Cabildo, este hecho afecta en forma directa a las familias que lideran la elite local quienes tomaron la iniciativa de comprar a la Corona una regiduría a perpetuidad, primero lo hace Alonso de Luque en 1567, luego Juan de la Torre en 1568 presentada en 1571. Aquí vale hacer una aclaración, que en los documentos presentados por Luque y de la Torre, se menciona que adquieren el título por muerte de Andrés de la Tovilla y Andrés Ximenez respectivamente, pero estos señores fallecen en 1542 en la batalla de Chupas, y desde ese año a 1566 no fue cubierta la vacante. Los vecinos encomenderos empiezan a comprar las regidurías debido a que se está debilitando la defensa de sus intereses socio-económicos y políticos en el Cabildo, debido al ingreso de los Oficiales Reales como representantes del Estado, ya que toman parte en las decisiones de la ciudad, mediante la votación.
Si bien la Corona faculta a sus Oficiales para controlar en parte el Cabildo, por otro lado recortaba la posibilidad que el grupo de poder pudiera alcanzar una Alcaldía, modificando nuevamente el mecanismo de elecciones, debido a las constantes quejas del grupo opositor de vecinos ciudadanos, hecha ante el Virrey, quienes entre otras cosas, manifestaban las constantes irregularidades en el proceso eleccionario, ya que una vez producida la votación el Corregidor y el Escribano de Cabildo, pedían a los Alcaldes y Regidores se retiren del recinto para hacer el conteo de votos, lo cual producía muchos inconvenientes y podía haber fraude, fue el 30 de diciembre de 1581, donde se ordena que el conteo de votos se realice en el recinto con la presencia de todos los capitulares,(AMA:LAC:04;147v-149).
El golpe final a la elite local, para que le sea más difícil alcanzar una Alcaldía, fue, volver a modificar las elecciones aplicando el método de insaculación, o también denominada "echar suertes" , el 10 de enero de 1583 por mandato de Cédula Real de Felipe II y ratificación del Virrey don Martín Enríquez y teniendo en cuenta que hay muchos vecinos que desean alcanzar un oficio del Cabildo y debido a las diferencias y enemistades, que se producen en esta ciudad, lo cual provoca muchos inconvenientes para el servicio de su majestad, ordena que en adelante para la elección de Alcaldes, “elijan y nombren tres vecinos (encomenderos)de la dha ciudad los que le pareciere los nombres de los quales en tres papeles cada uno de por ay y que sean de un propio tamaño y los hechen en un cántaro, y luego elijan otros tres nombres de los soldados (vecinos ciudadanos) ... haviendo hechado así los dhos seis nombres en los cantaros, llamen un muchacho de ocho años para abajo el primero que por la calle pasare el qual metiendo la una mano en el un cántaro, y la otra en el otro, sacara de cada uno de ellos, uno de los papeles que están dentro y los dos que en ello saliere nombrados sean los elegidos por alcaldes para aquel año ... y para la elección de regidores e otros oficiales de su república guardarán la orden que hasta aquí se a tenydo ... no dexeis de lo asy cumplir so pena de quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad”(AMA:LAC:04:177-179). Este método llamado Insaculación se usó en la ciudad de Navarra, antiguamente.
La venta de regidurías se viene incrementando en este periodo de dependencia tanto para vecinos como para funcionarios. El proceso democrático "embrionario" llega a colapsar el año 1592 debido a las inmensas necesidades económicas de la Corona Española, y se pone a remate todos los oficios de Regidurías en todas las ciudades del Virreynato. Y la ciudad de Arequipa, le correspondía por ley seis regidores,(AMA:LAC:06;260).
En la ciudad de Arequipa se propusieron a muchos vecinos, de los cuales en sesión de Cabildo del 17 de diciembre de 1592, se escogió seis personas y luego se conversaría con ellos para ver sus posibilidades económicas, y aportar el valor de la regiduría a la Caja Real. Respecto a la cantidad de regidores en la ciudad, es un tema de muchas controversias en el periodo de dependencia, porque de acuerdo a ley, los regidores sólo debían ser seis y no más, sin embargo en este remate de 1592 se permite que ingresen siete vecinos, y más los dos regidores perpetuos anteriores suman nueve, a esto se debe agregar los dos Oficiales Reales y tres funcionarios más de la Corona, lo que serían 14 regidores, y más dos Alcaldes, sumarían 16 capitulares que pueden votar en una sesión del Cabildo Arequipeño a fines del siglo XVI.
Las frustraciones para alcanzar una Alcaldía por parte de las familias que lideran la elite local, ocurrió después del año 1580, como sabemos don Hernándo de la Torre no llega a comprar una regiduría perpetua, o sea no se acoge a la sucesión como si lo hace Luis Luque, entre las muchas razones es la de factor político, esta situación le darla la posibilidad de ser electo Alcalde, cargo que no podría ocuparlo siendo regidor perpetuo conforme a la legislación, salvo que sea el más antiguo pero ya lo era y poseía Alonso de Luque. Además de ello otras familias ya representaban al grupo con su perpetuidad en el Cabildo, por tal situación Hernándo de la Torre arriesgó alcanzar una Alcaldía mediante las elecciones, fue propuesto varios años, en 1582, 1587, 1589, y 1591 por sus aliados de grupo, llegando a obtener la mayor votación, pero al ingresar su nombre al ánfora -con otros dos más para el sorteo, fue tal su mala suerte que salían otras personas y no él. Esta "decepción" de no poder alcanzar una Alcaldía tan fácilmente como años anteriores, entre otras cosas, lo motivó a comprar el cargo de Alférez General para su hijo Juan, con el adicional de ser regidor perpetuo con el carácter de ‘más antiguo’ y poder nombrar tenientes, siendo el primero de ellos Hernándo de la Torre, reemplazando en muchas oportunidades a su hijo, el titular.
3.- ARISTOCRACIA Y BUROCRACIA
Entre los españoles que llegaron al Perú, hubo un grupo bien definido de conquistadores, “formaron así una aristocracia especial dentro del conjunto de españoles de la primera hora”(Lockhart:1982) (Pease:1992:268)
En nuestra ciudad la conjunción oportuna de conquistador-encomendero, integró un grupo de poder local, quienes en calidad de vecinos, tenían las puertas abiertas para ingresar al gobierno municipal de la ciudad, convirtiéndolo al Cabildo en un “Feudo” de su exclusividad, donde los acuerdos mostraban un marcado favoritismo personal y de grupo, dejando a la gran mayoría de la población marginados, no sólo de obtener mercedes, si no también de alcanzar un lugar en el seno del Cabildo. En forma sintética Julio Alemparte nos manifiesta; “que los grupos dominantes, primero los grandes capitanes y sus bandas, y después los encomenderos feudatarios, señores de campos y ciudades, eran de hecho los verdaderos dueños de América, y que las leyes reales sólo se cumplían en cuanto no afectaban sus intereses fundamentales”(Alemparte:1940:310).
Fueron muchas las razones para que las familias de la elite local buscaran ingresar al seno del Cabildo en forma permanente comprando una regiduría, entre las principales tenemos:
En primer lugar, el factor social; en esta ciudad desde las primeras décadas eran muy escasas las personas de nobleza, entre otras, tenemos a Juan de La Torre, Antonio de Llanos, Rodrigo de Origüela, de tal forma que comprar un título de regidor, lo “ennoblecía” al vecino, haciéndolo diferente de los demás socialmente, tratando de sentirse igual que los nobles, aunque nunca lo fueron, y de esta manera ingresar al círculo social de fiestas y reuniones. Por ejemplo tenemos el caso del Licenciado Luis Luz, un profesional que desempeño muchas funciones como regidor perpetuo; el caso de don Hernando de Almonte como contador y funcionario de Hacienda gozaba de ciertos privilegios económicos y distinción social, pero al ser destituido del cargo, no esperó muchos años para comprar una regiduría y de esta manera no perder la prestancia de hombre importante dentro de la ciudad.
En segundo lugar, el factor económico, que fue muy determinante, no creemos que haya sido por “el sueldo que recibían de 55 pesos al año”(Lohmann:1983:190), suma irrisoria en comparación al capital invertido, sino que ellos al convertirse en regidores perpetuos contrarrestaban un poco la intervención del Estado y sus Oficiales Reales, tenían la posibilidad de manejar y gozar de ciertas comisiones municipales; por ejemplo, como Diputado de la Alhóndiga, especulando con la abundancia o escasez de los granos provocando la suba o baja de los precios al momento de ingresar el producto al establecimiento mencionado.
Como Fiel Ejecutor, fijando aranceles, llegando a transacciones ajenas para no aplicar las sanciones. Siendo Diputado de las carnicerías, especulaba con la compra de ganado, escasez o abundancia de las carnes. Otro rubro económico era con el precio de los vinos y su comercio en las pulperías y tabernas, quienes tenían facilidad para dar salida a sus productos.
Como Mayordomo de las obras públicas tenía la posibilidad de llegar a la malversación de fondos destinando dinero para sus empresas y retardar oportunamente el pago de los naturales, como el caso de la Obra del Puente Colonial(AMA:LAC:02:138). Como Mayordomo de algún Convento o Monasterio, administrando sus bienes, aunque curiosamente se manifiesta en los documentos que dichas entidades eran pobres y siempre había que abastecerlos de productos. Con el control de la Dehesa de Socabaya, permitiendo que su ganado ocupe los mejores pastos.
También actuaba como Juez de Aguas controlando y verificando el normal servicio, y en oportunidades haciéndose el desentendido del mal uso o servicio clandestino de las acequias de la ciudad. Además de todo lo dicho, ellos se convertían en juez y parte, porque las sanciones que daban los Regidores, Alcaldes y Corregidor, se apelaba al Cabildo en segunda instancia, pero ellos mismos dirigían la sesión como autoridades.
En tercer lugar, el factor político; porque los regidores al comprar el cargo se convierten en poder político dominante, logrando acumular facultades de gravitación institucional, no sólo teniendo la posibilidad de ocupar todos los años cargos adicionales, como los de Fiel ejecutor etc, sino que mediante favoritismos y compadrazgos, manipulaban las elecciones y tenían preponderancia sobre los Alcaldes que eran sometidos a renovación anual, y estos últimos debían su cargo gracias a los regidores perpetuos.
Por estas diversas situaciones en los acuerdos que se tomaban dentro del Cabildo le daban mayor importancia a los nombramientos de oficios, es decir de los cargos de mayor actividad en el control y representación de la ciudad.
4.- AUTONOMIA Y DEPENDENCIA, DOS MOMENTOS HISTORICOS DEL MUNICIPIO
En este acápite vamos a tocar los aspectos políticos que movieron a la elite local en el interior del Cabildo, como institución de gobierno local y regional, y al grupo de oposición como representante del Estado centralista. El desarrollo de esta parte del trabajo, muestra la aplicación de la “lucha de intereses”, institucionalmente entre el Municipio y el Estado, y en lo socio-económico, el grupo de poder local y los grupos opositores, quienes se enfrentan para tener el control del Gobierno local y regional, todo ello enmarcado en dos momentos históricos, la autonomía del Cabildo antes de 1565, y la dependencia de esta Institución después del año indicado.
ATRIBUCIONES ANTES DE 1565 CON AUTONOMIA DEL CABILDO
CABILDO HACIENDA
Administración
Economía
Política
Militar
Administración
Economía
Religión
Justicia

Los mecanismos que utilizaban los encomenderos para la apropiación de una regiduría antes de 1565 eran muy notorias, ya vimos como los alcaldes y regidores se reelegían por varios periodos consecutivos, lo que fue prohibido por el virrey, ordenando la existencia de un periodo de intervalo para ser nuevamente autoridad, además de ello los arreglos y componendas entre los encomenderos integrantes de elite local, eran muy claras proponiendo mediante consigna al vecino que ellos quisieran que salga como alcalde o regidor, burlando el control de las disposiciones de la Corona Española.
En los diagramas se puede apreciar claramente, que antes de 1565 existía una autonomía del municipio donde sus atribuciones eran muy amplias, como el control político, militar, administración, la economía, la Justicia y Religión, es decir las autoridades del Municipio, Corregidor, Alcaldes y Regidores controlaban la República de Españoles y la República de Indios. Mientras que el ramo de Hacienda con la Caja Fiscal, solamente abarcaba la recaudación económica y administración de su ramo.
ATRIBUCIONES DESPUÉS DE 1565 CON INTERVENCIÓN DEL ESTADO
CORREGIDORES CABILDO HACIENDA
Política
Militar
Administ.
Economía
Religión
Justicia

Política
Administ.
Economía DE INDIOS

Política
Administ.
Economía
Religión
Justicia

La respuesta de la Corona española consistía en hacer serias modificaciones en las normas como ya indicamos, para controlar a los encomenderos de la primera generación, pero además planteaba en 1565 una decisión política, que consistía en quebrantar el poder de los encomenderos al interior del municipio, esto es:
Primero.- Permitiendo que al cargo de los Oficiales de Hacienda; Contador, Tesorero, Factor, Veedor, fueran también Regidores Perpetuos con derecho a ingresar a las sesiones de Cabildo con voz y voto, de esta manera en adelante a los encomenderos les era difícil conseguir la mayoría en el momento de la votación para lograr algún beneficio.
La autoridad virreinal buscaba un mayor control en el municipio, por ejemplo; el 01de enero de 1566 ordenó que se respete la costumbre, que los alcaldes sean uno de los encomenderos y uno de los ciudadanos, y que los regidores también sean por mitad, de tres para los encomenderos y tres para los ciudadanos(AMA:LAC:03:29), porque todos los años anteriores salieron como alcaldes los encomenderos, con excepción de los años 1547-48, 1553-54, como consecuencia de las guerras civiles, donde los dos alcaldes fueron de los ciudadanos, ya que los encomenderos como hombres de a caballo se fueron a la guerra. En cuanto a los regidores ocurría similar situación, por ejemplo en 1549 y 1551 de los 6 regidores 5 eran encomenderos, y en 1550 cuatro fueron encomenderos etc.
Segundo.- Otro de los aspectos políticos era la creación de los Corregimientos de Indios en 1565, donde la autoridad del Corregidor de indios suplía la función primordial que hacían los encomenderos como la de recaudar el tributo indígena el día de San Juan y el día de la Natividad, entre otras cosas su función era política, administrativa, económica, de justicia y religión e la República de Indios. Es decir fortalecer las Instituciones con una viva participación, en el control por ellas mismas.
Este poder otorgado a los Corregidores de Indios en las décadas siguientes trabajo como consecuencia serios enfrentamientos con el Corregidor de Españoles, cuya jurisdicción era mayor al de los primeros, por ejemplo durante el terremoto ocurrido en 1582 en Arequipa, el Corregidor de Españoles pidió 600 indígenas de la zona de Collaguas, pero el Corregidor de Indios se negó al apoyo inmediato y varios meses después recién envía en menor cantidad pero entre ellos muchos enfermos.
Es importante manifestar que la ley simplemente no se quería aplicar, porque el Corregidor de la ciudad siendo presidente de la sesión de Cabildo era su obligación ejercer la norma, esto no ocurría así debido a que los primeros corregidores lo eran también encomenderos, como Alonso de Cáceres en 1550, el Licenciado Gómez Hernández en 1554, etc. Entonces al convertirse en juez y parte primaba el favoritismo personal y de grupo, muchos de los corregidores llegaban de otras ciudades por mandato de la Corona, quienes también ingresaban al sistema de la elite local por temor al “juicio de residencia” una vez culminado su mandato, ya que los testigos en el juicio serían las autoridades que estuvieron durante su gobierno, por lo tanto no quería correr riesgos en su desempeño como funcionario del estado y tener la posibilidad de aspirar un cargo superior.
Esta “falta de autoridad” en muchas ciudades del virreinato, propicia que la Corona intervenga los municipios el año de 1565 implantando reformas, que a la postre vino a convertirse en todo un proceso de “estatización” de los municipios. Ya indicamos que se inicia con la participación de los Oficiales Reales de Hacienda actuando con sus pareceres y votación en los acuerdos de Cabildo, luego en ese mismo año se debilita la jerarquía del Corregidor de Españoles, atribuyéndoseles similares funciones a los Corregidores de Indios, quienes se encargarían de la recaudación del tributo quitando esa función a los encomenderos, luego tendríamos la creación de nuevos oficios y cargos adicionales.
La autonomía del municipio como vemos es vulnerada en 1565, esto se consolida décadas posteriores cuando en 1592 salen a remate al mejor postor todos los cargos del cabildo, en aumento de la burocracia, quedando solamente elecciones para alcaldes con una rígida vigilancia del estado español. Por lo tanto el mecanismo para controlar los “fraudes” que se pudieron suscitar durante la colonia, y consiste en crear instituciones paralelas de control, muy sólidas, que permitan un funcionamiento adecuado con mucha transparencia en todas las actividades del municipio.
Si bien el estatismo en el comienzo lleva un mejor control de la recaudación fiscal y la actividad en la ciudad, para su efecto necesitaba de muchos funcionarios y oficinistas, incrementando la burocracia, y mantener a esa burocracia significaba desembolsos para la Corona en el pago de los sueldos, por ejemplo: “el Corregidor ganaba 3000 pesos al año, el Contador 800 pesos, el Tesorero 800 pesos, el factor-Veedor 850 pesos, el Escribano de Cabildo 100 pesos, el Médico del Hospital 200 pesos, el Alguacil del Campo y Tiangüez 150 pesos, el Portero 100 pesos, el Barbero del Hospital 100 pesos, a un Abogado Letrado 150 pesos, al Preceptor de Gramática 150 pesos, etc.”(AMA:LAC:01 al 07).
Estos sueldos para el siglo XVII se incrementaron mucho más, a esto debemos agregar que la burocracia se acrecentaba aún más con la implementación de los tenientes, o sea, el reemplazante inmediato superior por la ausencia del principal, especialmente cumpliendo diligencias fuera de la ciudad, así tenemos Teniente de Corregidor, Teniente de Contador, Teniente de Alguacil, hasta Teniente de Escribano. También solía denominarse para cualquier de las funciones la palabra ante puesta de alcalde, alcalde de la mesta, alcalde de aguas, alcalde del tiangüez, etc., pero que no tiene nada que ver con el alcalde de la ciudad por la jerarquía y atribuciones muy diferentes.
Ante esta indiscriminada avalancha de funcionarios, la respuesta de las familias de la elite local liderados por encomenderos, no podía faltar, ellos en lo posible enmarañaban el proceso eleccionario para no perder espacio en el cabildo, así ocurrió el 01 de enero de 1569, cuando el grupo de la elite al ver que dentro de su lista de candidatos no tenían personas de encomienda aptos para ocupar los cargos de alcalde y regidores, debido a la prohibición de la reelección inmediata, hicieron ingresar como regidor a Luis Cornejo siendo menor de edad, sólo necesitaron de convertir la votación en mayoría con el apoyo de los funcionarios, y las autoridades que participaron en la votación es como sigue: “Alcaldes Juan de la Torre y Juan de Castro Figueroa; como regidores Alonso de Luque, Licenciado Gómez Hernández, Diego Hernández de la Cuba, Hernando Álvarez de Carmona, Hernán Bueno, Francisco Boso, Fernando de Cárdenas; el Contador Hernando de Almonte y el Tesorero Antonio de Llanos”(AMA:LAC:03:95-97v).
Frente a esta situación, la protesta el grupo de oposición conformada por ciudadanos, fue presentada por el alcalde Juan de Castro Figueroa, quienes contradijeron el nombramiento de Luis Cornejo, denunciando que era menor de edad y no puede firmar ningún documento porque sería nulo, ya que el menor se encuentra bajo tutela. Muy a pesar de ello el corregidor Juan Ramírez Zegarra ordenó que se cumpla el auto de elección de los dichos oficiales y que se de un testimonio al alcalde para que eleve su queja a la audiencia de Los Reyes. El problema suscitado no tuvo repercusiones posteriores debido a que para fines de año Cornejo alcanzaría la mayoría de edad 25 años, y como el trámite de la queja tarda mucho, tuvo razón de continuar.
Otro de los mecanismos que empleaba la elite para recuperar espacio en el Cabildo era, la preeminencia de ser “regidor más antiguo”, que recaía en la persona de don Alonso de Luque, desde el momento que compró el cargo. Este hecho era muy importante, en el sentido que se ubicaba como primer regidor y podía asumir las funciones del alcalde portando la vara de autoridad –cuando el titular se ausentaba-, lo cual siendo alcalde asumiría todas las funciones posibles, que no podría hacerlo siendo regidor a quienes se los limitaba con dos o tres cargos adicionales al año.
Por su parte los funcionarios se valieron de sus influencias en La Ciudad de Los Reyes para conseguir una provisión otorgada por el Virrey Toledo y presentada el 16 de abril de 1575,(AMA:LAC:03:222-227) donde se les hace merced de ocupar el primer asiento y voto en el Cabildo con el carácter de mayor antigüedad y la preferencia de escoger la ubicación de los asientos, y guardar el mismo orden en los actos públicos de la Iglesia Mayor, es decir, de poder mostrar su jerarquía política y social a la población arequipeña.
La protesta de Alonso de Luque no fue suficiente para revocar la provisión, tampoco tuvieron acogida los reclamos de Juan de La Torre, Hernando de Almonte, el Licenciado Luz; de tal manera que el Corregidor ordenó que se cumpla. Los Oficiales Reales (que también son regidores perpetuos), el Tesorero Pedro de Valencia, el Contador Rodrígo de Origuela, escogieron las asientos de la mano derecha donde se sientan las justicias (El Corregidor al medio y los dos alcaldes a sus costados), el Factor-Veedor, Manuel de Cortinas escoge el asiento dela mano izquierda. Ante este detalle Luque protesta indicando que los oficiales reales deben sentarse en una sola fila, Contador, Tesorero y Factor, y en la otra los regidores propietarios y luego los electos, pero no hubo acogida a su protesta, más bien tuvo que contentarse con el asiento después del factor.
Alonso de Luque recobra su preeminencia de regidor más antiguo el 15 de diciembre de 1581 mediante una provisión del Virrey Martín Enríquez,(AMA:LAC:04:145v) gracias a los reclamos del licenciado Luis Luz ante su excelencia en la ciudad de Lima, la autorización ordena que después de los regidores propietarios se sienten los Oficiales Reales, luego el Alguacil y otros oficiales, seguido de los regidores electos.
La controversia se presenta de nuevo cuando nombran por Contador a Sebastián de Mosquera el 7 de junio de 1583, en la provisión le facultan a ocupar el primer asiento donde estaban los regidores propietarios, esta situación le permitió ser alcalde de 1584 ante la ausencia de Baltasar de Cárdenas. El problema se presenta el 24 de noviembre cuando se tiene noticias que Cárdenas se encuentra en Pampacolca jurisdicción de esta ciudad, Mosquera argumenta que no quiere dejar la vara de alcalde, porque se encuentra fuera de la jurisdicción de la ciudad y que debía estar dentro de las 25 leguas a la redonda, y que quieren quitarle la vara por pasiones particulares de sus opositores, y que Alonso de Luque le tiene odio y enemistad porque uno de sus hijos se encuentra detenido por desacato a la autoridad representada por Mosquera siendo Justicia Mayor de la Ciudad.
Los regidores entre electos y perpetuos encomenderos y ciudadanos, piden a Mosquera que deje la vara porque no puede haber tres alcaldes, ya que Baltasar de Cárdenas está en la jurisdicción de la ciudad a 25 leguas en su heredad de vinos en Helparará y que ha enviado cartas a Fabián de León y Miguel de Buitrago, finalmente el Corregidor ordenó que deje la vara y se la quitó de la mano derecha, ante este hecho, Mosquera pidió testimonio de cómo se la quitaban la vara por fuerza y no la dejaba por su voluntad.
Se pone solución a este problema, cuando se lee en Cabildo una cédula que fue dada en Madrid el 6 de febrero de 1584 y presentada el 2 de enero de 1593,(AMA:LAC:06:269), donde se prohibió que los oficiales reales puedan ser alcaldes ordinarios, de tal manera que ese año el Corregidor quitó la vara a Mosquera y se la entregó a Luis Luque regidor más antiguo, hijo de Alonso de Luque.
La oposición de los oficiales reales como funcionarios era constante, ante el más pequeño detalle que no se ajuste a las normas, los alteraba de su impotencia de no poder ser alcaldes, así vemos que el 10 de julio de 1593,(AMA:LAC:06:372-398), después de aceptar a Juan de La Torre y Padilla como Alférez General y la gracia de regidor más antiguo, concediéndole el asiento después de las justicias y le otorgan la vara de alcalde por ausencia de Francisco Hernández Retamozo que fue a la vendimia de su hacienda en Pachaqui. Los Oficiales Reales contradicen tal atribución, en todo caso deberían otorgar la vara a Mosquera, pero el corregidor mandó que se cumpla la provisión.
Otros de los privilegios de Juan de La Torre (el Mozo) era nombrar tenientes de Alférez para que lo represente ante Cabildo, y el 15 de julio de 1594 lo representaba su pare Hernando de La Torre,(AMA:LAC:07:40v), provocando la protesta de los oficiales reales, Mosquera y Agustín Hernani de Santa Cruz, los regidores Hernández Treviño, Francisco de Paz Origüela, contradiciendo la petición de Hernando de La Torre, indicando que sólo puede ocupar el cargo de teniente en tiempos de guerra y no de otra manera y pedían que se tenga confirmación de Lima, pero el Corregidor ordenó que se cumpla lo pedido por la familia de la Torre, finalmente respaldó el oficio con una provisión presentada el 19 de enero de 1595 reconociéndolo como teniente de Alférez general, hasta el día del repentino fallecimiento del titular.
Estas familias así como se ingeniaron formas para ganar espacio y para controlar el Cabildo, también reciben graves denuncias de los funcionarios y ciudadanos opositores en las sesiones, para el año 1588 salieron electos como alcalde de encomenderos Antonio de Llanos, y de los ciudadanos Gonzalo Mejía, y regidores Hernando de Almonte, Diego Martínez de Rivera, Gómez de León y Juan Tristán de Castro. El reclamo fue hecho por el alcalde Jerónimo de la Cuba, el contador Mosquera y el Tesorero Hernani, Manifiestan que Antonio de Llanos no es encomendero y porque su mujer Maria Cermeña conduce la encomienda y por lo tanto no puede ser alcalde y deberían buscar otro vecino. Al respecto Hernando de La Torre ratifica su apoyo a favor de Llanos indicando que es encomendero y los Indios que tiene están bajo su administración.
El Corregidor ordena que se cumpla la elección, pero los opositores piden testimonio y se quejan a la audiencia de donde se recibe un texto y provisión muy intencionada el 9 de marzo de 1588,(AMA:LAC:05:243-274) cuyas letras indican, que en este Cabildo dejaron entrar y eligieron a persona que no es vecino, como alcalde, y el Corregidor hizo ingresar a dos cuñados de Melchor Dávalos del Castillo, además indica que en el cabildo hay parcialidad y esto resulta supresión de los pobres y andan mal, y los ricos enseñados y hay disensiones y la República está mal gobernada (hay un posible fraude), la provisión manda que los alcaldes del año pasado usen el oficio y se haga nueva elección para este año.
Por otro lado los regidores perpetuos manifestaban que esa provisión no se ajustaba a esa realidad y es tomada como referencia la de la ciudad de Panamá, y que argumentan falsedades. Por su parte Melchor Dávalos del Castillo protesta diciendo que ha sido agravio de la ciudad ingresar dos cuñados suyos y que las familias hace tiempo se suceden en el cabildo, en este caso, el Alguacil Antonio de Llanos, sus cuñados Francisco de Almonte y Hernando de Almonte. Lo mismo Juan de La Torre difunto regidor perpetuo y Hernando de la Torre su hijo y Baltasar del Alcázar su yerno alcalde, y todos juntos en un año, y Alonso de Luque regidor perpetuo y Luis Luque su hijo. Pero el Corregidor ordenó que se cumpla la provisión última. Al final de tanta discusión, momentáneamente se llega a una salida, pues el 8 de agosto del mismo año se nombró nuevas autoridades, evitando que el parentesco se repita en los cargos y este una familia en el gobierno de la ciudad.
Los funcionarios continúan buscando la oposición, el año de 1589 piden que se tome residencia a las autoridades cesantes, y contradicen la elección de regidor a Hernando de la Torre porque no ha dado residencia las dos veces que fue alcalde, contradicen la elección a Hernando Álvarez de Carmona que ha sido teniente de Corregidor y Fiel Ejecutor que cobra tasas en la Chimba y no ha dado residencia, contradicen la elección de regidor a Baltasar del Alcázar que hace dos años fue alcalde y no dio residencia y Juan de Castro Tristán tampoco dio residencia del Cargo de teniente de Corregidor de Chule y Vítor, recusan a Francisco de Almonte alcalde electo, porque es mercader y trata y contrata en la ciudad de Los Reyes y tiene tienda en esta ciudad. Almonte hace los descargos diciendo que no es mercader y que tiene criados en Lima, aquí y en Potosí, a quien manda y compiten sus negocios en cantidad de 150 mil y 200 mil pesos para beneficio de esta ciudad y la de Los Reyes. Finalmente el Corregidor ordenó que se acepten los cargos elegidos y que la residencia se aplica a los funcionarios,(AMA:LAC:05:301v).
Aquí hacemos una aclaración acerca de las ambiciones de Sebastián de Mosquera, él como funcionario “hombre de muchas campanillas y presunciones”(Galdos:1984:207) llegó a usufructuar los depósitos que se hacían en la Caja Real que estaba a su cargo, en enero de 1590 con el motivo de hacer el despacho a la ciudad de Lima de las barras de plata y el oro que esta ciudad debían enviar a la Caja Real de la ciudad de Los Reyes, se pidió que interviniesen en el registro de la caja de Arequipa el Corregidor, los dos alcaldes y dos regidores y realicen el envío, en vista que el Contador Sebastián de Mosquera está preso por delitos de mala versación, y que quería nombrar sustituto sin tener facultades,(AMA:LAC:06:10).
El funcionario Sebastián de Mosquera, con estos manejos de fondos y un salario de cinco mil pesos anuales, en pocos años de asumir el cargo de Contador, se dedicó también a muchas actividades económicas; entre el comercio contrataba negros e indios para su servicio,(ARAR:47:34), compraventa de casas,(ARAR:96:364), hace una compañía con Juan de Quiróz Vosmediano, quien trabajará y sembrará 50 mil cepas en tierras del valle de Majes del dicho Mosquera,(ARAR:49:12v), Mosquera y su mujer Jerónima de Robles fundaron una Capellanía en la Iglesia Mayor de esta ciudad para su sepultura,(ARAR:85:15), fueron estas entre otras razones su hostigamiento a los regidores propietarios en el cabildo.
Un pequeño problema se presentó en 1571 cuando salieron propuestos para alcaldes los hermanos Diego Peralta Cabeza de Vaca por los encomenderos y Luis Peralta Cabeza de Vaca por los ciudadanos, la oposición fue unánime ya que se transgredía la legislación, y el Corregidor ordenó que entre al sorteo el encomendero y se señale otro ciudadano para elegir los nuevos alcaldes.
La sucesión de familias y su permanencia en el cabildo durante el siglo XVI se produjeron por tres generaciones, donde los Cornejo, Luque, de La Torre, (que lideraban la elite local), con los Retamozo, Gómez de León, Peralta Cabeza de Vaca, Pizarro, Cáceres, Almonte, Segarra, entre otras de mayor importancia, se suceden en el cabildo de Padres a hijos y nietos, donde la mayoría de estas familias que integran el grupo de elite siempre buscan su permanencia en el cabildo, ubicándose de alguna manera en los cargos durante todos los años, sin dejar pasar uno solo, alternándose unos a otros, por ejemplo si un año era alcalde Luque el regidor podría ser de La Torre, o le tocaba el turno a su yerno Cárdenas, o estaban los Cáceres o Pizarro, etc. No podemos obviar la presencia continua de la familia Luque con su hijo, así como la permanencia del Escribano de Cabildo Gaspar Hernández por 35 años siendo yerno de Luque, así también Adrián de Ufelde escribano de Cabildo que sucedió a su suegro Gaspar Hernández. Las actividades de familias en diversos ámbitos de los cargos públicos es parte del control que les tocó ejercer a una elite en las ciudades del virreinato peruano.
FUENTES
(AMA) Archivo Municipal de Arequipa
(LAC) Libros de Actas de Cabildo. Nºs. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7
(ARAR) Archivo Regional de Arequipa
Sección Expedientes Protocolizados (Escribanos Públicos) Nº. 1,2,3,….
Sección Histórica, Corregimiento, Causas Civiles y Criminales
Cabildo Administrativo
(AAA) Archivo Arzobispal de Arequipa
Expediente del Escribano Gaspar Hernández
BIBLIOGRAFÍA
ALEMPARTE, Julio “El Cabildo En Chile Colonial”, Orígenes de las Repúblicas Hispanoamericanas, Ed. Universidad de Chile, Santiago, 1940
BARRIGA, Víctor M. “Documentos para la Historia e Arequipa” Ed. La Colmena S.A. Arequipa. Vol I, 1939
BARNADAS, Josep M. “Charcas” –Orígenes históricos de una sociedad colonial- Ed. Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, La Paz, 1973
DESCOLA Jean “La Vida Cotidiana en el Perú en tiempos de los españoles 1710-1820” Ed. Hachette S.A. Bs.As. 1962
GALDOS RODRÍGUEZ, Guillermo “Administración Colonial” EN Historia General de Arequipa, Ed. Fundación M.J. Bustamante de la Fuente, Lima, 1988.-- Una Historia para la ciudad, una ciudad para la historia”, 1998
HAMPE, Teodoro “La división gubernativa hacendista y judicial en el virreinato del Perú siglos XVI-XVII, EN: Revista de Indias, Ed. Concejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 1988
INEDITA Nº1, “Revista de la UNSA.” Ed. El Sol, Arequipa, Director: Eduardo Ugarte, 1973
LOCKHART, James “El mundo hispanoperuano, 15322-1560” Ed. FCE. México, 1982.
LOHMANN VILLENA, Guillermo “Los Regidores perpetuos del Cabildo de Lima 1535-1821” SERIE; V Centenario del Descubrimiento de América Ed. Artes Gráficas, Sevilla, 1983
MALAMUD, Carlos D. “Acerca del concepto de ‘Estado Colonial’ en la América Hispana” EN: Revista de Occidente, Madrid, 1990.
VALDEAVELLANO, Luis de, “Curso de Historia de las Instituciones españolas” 5ª. Edic. Ed. Revista de Occidente, Madrid


EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Revista SOCIALES Nº9, Fac. De Ciencias Hist. Sociales, UNSA. Arequipa, Perú. Junio 2001 pp 1-16
[2] Profesor de la Escuela Profesional de Historia de la UNSA.

domingo, 12 de octubre de 2008

LAS GUAGUAS DE TODOS SANTOS EN EL IMAGINARIO AREQUIPEÑO


LAS GUAGUAS DE TODOS SANTOS EN EL IMAGINARIO AREQUIPEÑO[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
Es una tradición en Arequipa que durante todo el mes de noviembre se preparen panes dulces –similar a un bizcocho- que tengan la forma de un bebé (en idioma quechua, guagua) como si estuviera envuelto en pañales y no aparezcan los brazos, pero sí la careta -cara pequeña, carita, pero en forma despectiva se dice careta-, cuyo rostro es muy hermoso y el gorro es decorado con florcitas si es mujer y si es hombre un gorro de color entero, los ojos van entre claros y negros las mejillas blanquiñosas, algunas con “chapas” si fueran de la zona del Cusco, serán otras las características si son de Huamanga, Puno . Existen caretas pequeñas, grandes, algunas cargadas de decoraciones etc.
El origen de estas guaguas, se debe al mestizaje de costumbres, de la cultura andina y occidental, los españoles acostumbraban a convidar pan en sus visitas, no se sabe con certeza en qué momento y cuando aparece el pan dulce con rostros humanos, la tradición recuerda que los españoles la hacían para burlarse de los árabes que antes los tenían dominados en un sector, por lo que las burlas era decirle “cara de turco”, estas caretas, se tornan en bonitas en el mundo andino sincretizado, formando parte de la mentalidad de su gente.
La guagua de pan también tiene decoraciones en la superficie y depende de las dimensiones, algunas son rellenadas con dulce, mermelada, manjar, otras son simplemente pan dulce, también hay los de mazapán, otras decoradas con cremas como torta, otras con pastillaje, etc. depende de la panadería y quién lo preparaba como La Lucha, las Américas, La Ibérica entre otras. La variedad de los gustos radica también con las exigencias de los solicitantes y sus condiciones económicas entre más grande sea y con mayores adornos y atuendos es símbolo de prestigio social, no faltarán las guaguas pequeñitas porte de un panecillo, de donde los niños extraen las caretas para jugar.
El juego consiste en una competencia donde el vencedor logró arrebatar a los demás sus caretas, pueden participar dos o más personas que poniéndose de acuerdo trazan una línea y de determinada distancia lanzan una o más caretas, la que esté más cerca de la línea es el que tiene derecho a iniciar el juego, lo que hace es chocolear (entre sus manos que hacen un vacío mezclan sacudiendo las caretas) y luego lanzarlas al aire y esperar la suerte del cara sello, las que caen con la cara hacia arriba son las que obtiene como ganancia y las que van cara abajo son la oportunidad que le toca al otro para realizar la misma operación de chocolear. Se dice que lo han calapichado a quien perdió y lo dejaron sin nada.
Pero las guaguas existen básicamente para bautizarlas. El bautizo de guagua, es una fiesta donde en forma jocosa y parodiando un bautizo verdadero se procede a una ceremonia donde, existen el cura, el papá, la mamá de la guagua, los padres tanto del papá como de la mamá que luego será compadres así como todos los que asistieron a la fiesta en calidad de testigos, El cura es quien conduce la ceremonia de bautizo cuyo ritual va entre bromas, chistes, anécdotas, cuentos y chismes de cómo lo padres hicieron la guagua, en qué lugar, si alguien los vio, echando agua bendita y pronunciando oraciones, maldiciones y bendiciones, etc. Al buscar el nombre que llevará la guagua es el más extravagante y extraño posible, y finalizando el acto se procede a cortar en pedazos pequeños para que alcance y coman todos los presentes en señal de aceptación, para luego culminar con bailes y licor que corresponde a una fiesta.
Esta tradición en los últimos años ha perdido la seriedad del caso, todo se realiza en broma, al cura le colocan cualquier disfraz también a los padres, porque la intención es causar risa, buscar un motivo de diversión, que se convierta en fiesta, otros lo hacen con fines económicos para reunir fondos, negocios, etc.
En la ciudad, la zona urbana de Arequipa, muchos años antes el bautizo de guagua era una ceremonia muy seria y formal, que viene de las costumbres españolas donde se convidan bollos (pan), pasteles y dulces y que en el Perú se convierte en guaguas de pan dulce, la tradición era hacerse compadres de verdad, consistía en una actividad de status social y relaciones de familias, porque los jóvenes que se enamoraban buscaban la forma de que sus familias mediante esta fiesta se conocieran, o tendrían la oportunidad de presentarse en sociedad (ya que dadas las condiciones de la sociedad de antaño era muy difícil que un joven vaya directamente a pedir la mano de su enamorada ante sus futuros suegros).
El hecho de convidar guaguas también se llama “meter la mano”, es decir que ante el obsequio la otra familia está comprometida a hacer fiesta de compadrazgo, mediante la fiesta se abren las puertas de la casa, cuando todos comen la guagua están aceptando el ritual la relación social, diciendo gracias que rico estuvo todo (que sería distinto decir que feo que está la guagua , la fiesta es muy pobre simple), y como el ritual es muy serio la relación de acercamiento de muchos jóvenes terminaba en matrimonio con guaguas de verdad, por lo tanto la fiesta se convierte en un ritual de fecundidad, de fertilidad, ya que también coinciden con las primeras lluvias del día de todos los santos donde los campos secos se mojarán y saldrán los frutos, los hijos de la tierra.


En la campiña de Arequipa, mantiene formas diferentes del ritual de compadrazgo por el bautizo de guaguas, porque la coincidencia con el día de todos los santos simboliza la llegada de las almas a bendecir a los vivos, para ello la población rural arequipeña de ciertas áreas realizan ofrendas especiales para el recibimiento, pues en sus casas arman un toldo, altar que están llenos de ofrendas generalmente comidas que deberán ser consumidas el día dos antes de la puesta del sol, similar situación se repite en el cementerio donde están las tumbas de sus muertos.
Las ofrendas consisten en representar a la madre y padre con guaguas de pan con sus caretas especiales adornadas con flores coronas y hasta las visten con traje especial, luego estas van ha formar el término de una pirámide, que en su contexto y base la forman otras guaguas de pan pequeñas que para el pensamiento andino simboliza la familia, a su entorno productos alimenticios como por ejemplo, la cancha o tostado de maíz y de habas en algunos casos de trigo, comidas como chicharrón, canccacho, mazamorras entre otros. No falta la chicha el vino y el aguardiente, la chicha que va simbolizar saciar la sed de las almas del purgatorio que llegaron a sus pueblos y lugares de ofrenda. El vino para el festejo de los participantes junto con el aguardiente.
El día primero organizan las ofrendas hasta las doce del día en algunos cementerios, y en otros durante la noche, por la creencia que hasta esa hora llegan las almas benditas, las que son recibidas con responsos y oraciones. Todos los altares tienen que ser consumidos en su totalidad hasta antes de retirarse en la noche y el día 2 por la tarde antes de la puesta del sol, los familiares e invitados les que agradecen a los muertos, algunas guaguas son sacadas del escenario ritual y los niños juegan bailan con ellos y son devoradas en el camino, cuando se consume todo el alma está contenta y se va con la puesta del sol, nada es regresado a la casa, todo de acabarse.
Para la zona rural, donde la influencia del mundo andino es muy fuerte intentaremos interpretar a través de su cosmovisión, las momias nos hacen ver que hace muchos años el hombre andino era enterrado en posición fetal (tal como vino a este mundo), para que cuando llegue al otro mundo (al más allá, al manqapacha) vuelva a nacer, pero en el transcurso de ese largo camino, el alma (el espíritu) regresa cada año en todos santos y todos almas, convertido en bebé recién nacido (representado en el pan de guagua) envuelto en sus pañales, y durante tres años consecutivos, y en el último emprende el viaje definitivo por el firmamento hasta encontrara la casa de sus dios hacedor.
Está representado también el ritual de la fecundidad con el inicio del ciclo de las lluvias, donde éstas dan de beber a las almas que están de sed secas y cadavéricas, es decir da vida a la muerte es kuti es transformación de muerte a vida, da vida a los sembríos las chacras que tendrán frutos productos, que son los hijos las guaguas de la mamapacha, cuando se comen las guaguas de todos santos es también el cambio de la vida por muerte y ésta por vida nuevamente, por siempre hasta la eternidad.

EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Semanario EL BÚHO, Arequipa 10 de noviembre del 2000. pp.10-11
[2] Profesor de la Escuela Profesional de Historia de la UNSA














sábado, 11 de octubre de 2008

LA MUERTE EN LA CIUDAD DE AREQUIPA: COMPORTAMIENTO DE UNA POBLACIÓN HETEROGÉNEA


LA MUERTE EN LA CIUDAD DE AREQUIPA: COMPORTAMIENTO DE UNA POBLACIÓN HETEROGÉNEA[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
INTRODUCCIÓN
El tema nos lleva a revisar una Historia de las Mentalidades, que en un primer nivel tiene que ver con la Historia de las Culturas, de allí su relación con la Antropología Histórica con ese pensamiento claro y consciente, con la cultura de las elites y, en un segundo plano con la cultura popular. La cultura de las masas, donde campean los factores inconscientes, la cultura gestual.
La historia de las mentalidades significa así mismo una renovación de las fuentes, rompe con el monopolio de la fuente escrita, incursiona en nuevos tipos de fuentes, las orales y las iconográficas. Abandona el terreno de las elites y se acerca a la masa silenciosa, que se encuentra registrada en la mentalidad de quienes hicieron sus testamentos.
La Historia de las Mentalidades explora lo oculto, la voz silenciosas pero decisiva de los que no tenían uso de la palabra, de los sin voz.
Nuestro tema, la muerte, no es sólo la última postrimería, como la llama la tradición religiosa occidental, sino el momento en que el hombre afronta el fracaso final de toda omnipotencia personal, de todo éxito mundano. La muerte es por esencia el momento de la verdad, la que revela la verdadera personalidad y el carácter del hombre sobre la tierra. La muerte es la gran igualadora. Frente a este hecho todas las culturas han elaborado ciertos comportamientos, ciertos ritos gestuales, ciertas actitudes colectivas.
Frente a este hecho irremediable de la condición humana nuestra ciudad tiene herencia de la vieja tradición andina (los entierros funerarios de los Collaguas. Huaris. los Incas) que encierra en el humus de nuestra tradición más recóndita una cultura ritual de la muerte, nos ha legado una rica tradición que prácticamente se mezcla con la cultura occidental traída por los españoles, dándonos un mestizaje que, no ha sido explorada a profundidad en nuestra región y país, con excepción de algunos trabajos.
Hacemos una identificación de la cultura ritual de la muerte, como se ha venido modificando a lo largo de nuestra historia. En nuestra ciudad de Arequipa donde históricamente se ha concentrado una población con una cultura dominante blanca de origen extranjero y de características urbanas, con una escasa población de cultura popular, de raíces andinas y. donde es muy escaso la presencia de negros. Es ahí donde siempre han convivido, lado a lado, la cultura de las elites y la cultura popular y, aún es muy notorio en los últimos años por efecto de la concentración demográfica.
Algunos trabajos sobre el tema, guardan vinculación con la Escuela de los Annales, Marc Bloch en su "Introducción a la Historia" nos habla sobre la mentalidad, y posteriormente desarrolla trabajos sobre la muerte, allá por los años 1940. Por su parte Philippe Aries quien en su libro "La Muerte en Occidente" nos dice que a partir del siglo XVIII se tiende a considerar la muerte dentro una nueva óptica, en donde se exalta y dramatiza en tanto que siempre es la muerte "ajena" ya no la "propia" muerte. Estos y otros vivos y muertos, a raíz de la construcción de cementerios, permiten entender lo acertado del corte aludido.
Los trabajos de Georges Duby, Lucien Febvre, contribuyen a la comprensión sobre el tema de la muerte. Pierre Vilar, Emanuell Le Roy Ladurie, no escapan a esta tendencia de investigación. el periodo de sus trabajos es el siglo XVI y XVIII, temas relacionados con la muerte y la religión. Y Michel Vovelle es uno de los últimos seguidores de las mentalidades.
Nos planteamos múltiples preguntas en nuestro trabajo, entre ellas ¿Cómo se desarrolla el proceso de cambios culturales y el ritual sobre la muerte? ¿Qué efectos produce en el sentir colectivo de la población arequipeña?
Lo que presentamos aquí es un adelanto al proyecto de Investigación que tenemos en marcha. Nos hemos trazado como uno de los objetivos. Explicar las causas y consecuencias en los cambios de mentalidad formales y rituales sobre la muerte en Arequipa y sus implicancias en la población urbana.
Rescatamos mucha información de aquellas fuentes, para nuestro trabajo como los testamentos y los contratos ubicados en el Archivo Regional de Arequipa. Los libros de nacimientos, bautismos y Defunciones son indispensables en esta tarea que se encuentran ubicados en el Archivo Arzobispal de Arequipa. La iconografía en las tumbas, los mausoleos, la observación en los gestos culturales durante los rituales de entierros. Información oral mediante entrevistas, sobre casos especiales. Periódicos de la localidad como La Bolsa, El Deber, El Eco, El Chili, El Misti, El Republicano, etc. Los que nos permitirán apreciar los cambios de mentalidad, de comportamientos de la sociedad arequipeña con relación a la muerte en el transcurso de su historia.
I. LA MUERTE
Si en este mundo existe la vida que se manifiesta, como el brotar, crecer, fructificar, multiplicar, desarrollo de las especies, produciendo nuevas formas. Por otro lado también existe la muerte, es un fenómeno bio-fisiológico que por lo tanto afecta a todo viviente corpóreo y consiste en la cesación de la vida. Este fin se manifiesta por la extinción de las actividades vitales.
Después de la muerte se presenta la más o menos rápida descomposición del organismo, estos fenómenos visibles indican que ha ocurrido, lo que constituye la verdadera esencia de la muerte a saber; que el principio vital, el alma se ha separado del cuerpo. Con dicha separación las almas de las plantas y animales pertenecen también a un final perecen, porque no pueden existir sin el cuerpo.
Por el contrario el alma espiritual del hombre empieza su supervivencia supra corporal inmortal, debido a ésta su pensar y querer no aparece ya ligados al cuerpo, pero en modo alguno dejan de existir.
Uno de los grandes convencidos de que la muerte es el comienzo de un proceso de disolución biológica que acabará con la vida organizada de una entidad humana, es Voltaire, así lo expresa en toda su literatura.
Hoy día son pocas las personas que declaran no creer en la existencia de otra vida, pero cada día aumenta y son muchísimas las personas quienes creen que existe algún tipo de sustancia espiritual que sobrevive a la muerte.
Sin embargo, esa sustancia lo llegó a definir en forma más general William James indicando que "existe un flujo continuo de conciencia cósmica, contra el que nuestra individualidad sólo levanta barreras temporales y, en el que nuestras mentes se sumergen como en un mar..."
Nuestra sociedad andina siempre pensó en un más allá en el futuro después de la muerte, se hace mención de la Crónica de Juan Santa Cruz Pachacuti Salcamayhua, que en su diseño cosmológico hace este proceso de explicación del mundo andino, que algunos autores lo relacionan con el Paititi, el Paraíso, el mundo deseado en el más allá.
Para los cristianos es muy importante la creencia en la resurrección dentro de su doctrina religiosa, la vida terrena es muchas veces de sufrimiento y por lo tanto ellos tienen una esperanza de alcanzar la paz la felicidad en otro mundo cuando su cuerpo y alma resucite.
La reencarnación no es aceptada por los cristianos, menos por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana muy condenada en el Concilio de Constantinopla quinto ecuménico de la Iglesia celebrado el año 553 bajo el reinado del emperador Bizantino Justiniano I, condenó la creencia en la reencarnación "si alguien afirmara la preexistencia de las almas... sea anatema".
Esta creencia si es aceptada por la religión Budista y también va tomando fuerza en otro sector de población que pertenece a otras religiones a pesar de su prohibición. La muerte en si es un hecho que conmueve a todo ser humano.
II. LA CIUDAD y LOS CEMENTERIOS
La humanidad siempre ha destinado un lugar donde conservar o preservar a sus antepasados o sus seres queridos. En el Perú y Arequipa desde épocas prehispánicas a la fecha existen lugares que aún se mantienen como tal.
Tenemos restos de la Cultura Collagua, cuyo desarrollo fue en el Valle del río Colca, sus principales adoratorios (guacas, son Collaguata y Gualcagualca). Acerca de sus enterramientos se ha podido observar que los nombres collaguas tuvieron deformaciones craneanas "al cráneo se le colocaba bonetes a manera de morteros amarrados con lana al rededor de su cabeza[3].
Estos Collaguas emigraron al Valle del río Chili en la margen derecha en lugar denominado La Chimba, así se registra en la documentación del siglo XVI. Los restos que han dejado en la "acequia Coa, que los españoles llamaron San Jerónimo, así como la andenería de Chil1na, teniendo como límite la acequia Chullo en la zona de la Atiqu1lla"[4].
Los restos de Cementerios prehispánicos en Arequipa podemos encontrar en Pillo en el Distrito de Socabaya, en Kasapatak en el Distrito de Hunther, es una zona elevada un cerro que conserva muchas tumbas prehispánicas. En la zona de Quequeña, Yarabamba y Characato, también se conservan estas tumbas al pie de los cerros.
Durante la llegada de los españoles, es conocido que se fijaron como sitios de entierro en las Iglesias, Conventos y Monasterios, de los que podemos mencionar, primeramente que la orden religiosa primera en llegar, fueron los dominicos, luego mercedarios, franciscanos, agustinos y jesuitas.
Los devotos y las cofradías que pertenecían se encargaban de orientar a la voluntad de sus fieles en cuanto a las donaciones, sobre todo cuando estos hacían sus testamentos y su voluntad era que sean enterrados en tal o cual iglesia. Por ejemplo Lucas Martínez Begazo vecino de Arequipa hace una fuerte donación a la Iglesia de la Compañía de Jesús.
De igual modo Juan de La Torre vecino y fundador hace una fuerte donación al Convento de San Agustín y para la iglesia Mayor o Catedral "pide que sea enterrado en la Catedral"[5].
En caso de Alonso de Luque, primer escribano público y de Cabildo contribuye en forma constante al Convento de San Agustín y es enterrado al pie de San Ildefonso[6].
Los Monasterios como de Santa Catalina, Santa Rosa, Santa Teresa, tuvieron destinado lugar para el entierro de sus religiosas.
Los problemas que se trataban y se buscaba dar solución en el Cabildo era el asunto de los pobres y gente que no tenía familiares o quien vele por ellos, de ahí que se fundó el Hospital de San Juan de Dios y que tenía como sitio destinado para Cementerio en Miraflores, en el lugar conocido hoy como "La Chavela", que luego se convertiría en Cementerio General[7].
Las iglesias destinadas para indígenas son las de Santa Marcha y San Antonio a cinco cuadras del centro de la ciudad. Y en la Chimba estaba la iglesia de Yanahuara y Cayma así como el Convento de La Recoleta.
El tema de los Cementerios abiertos al público fue de interés del Intendente de Arequipa, por motivos higiénicos, sobre todo en el de Miraflores, hoy no quedan restos del Cementerio porque se encuentra urbanizado, pero aún cuando se hacen excavaciones para construcción de casas se encuentran restos óseos, esqueletos.
Para el año 1814 se estaba realizando un nuevo en el pueblo de Yanahuara "La idea de hacer un cementerio general ya va tomando vuelo en 1820 en virtud de una Real Provisión del 31 de noviembre de 1813, para que se siga utilizando el cementerio de Miraflores, las epidemias de esos años formaron la idea de ensanchar la necrópolis"[8].

Posteriormente se formó el Cementerio de la apacheta (nombre quechua que se debe a un montículo-paraje), la construcción se atrasó por muchísimos años, recibió impulso del Prefecto Gutiérrez de la Fuente en 1828, el Cementerio de Yanahuara se clausuró en 1835 para adscribirse a este Panteón General.
Sin embargo la Apacheta recién fue plenamente habilitada en 1843 fue inaugurado con una ceremonia de ritual fúnebre con los restos del prócer de la independencia Mariano Melgar, con un discurso del Dr. Dean Juan Gualberto Valdivia y Cornejo (quien fuera secretario del Mariscal Andrés de Santa Cruz, durante la Confederación Peruano - Boliviana).
Al interior del Cementerio de la Apacheta se construyeron pabellones con hileras de nichos, donde se depositarían a los difuntos, cada pabellón lleva el nombre de un Santo: San Esteban, Santa Ursula, San Benito, etc. También existe un lugar destinado a sepultar a los muertos bajo tierra y en la parte última al fondo del espacio del Cementerio existe un lugar destinado al entierro de difuntos que no pertenecen a la religión católica cristiana romana y apostólica y que más bien son judíos o de otra religión.
Lo que llama la atención es un pabellón al fondo del Cementerio, donde se enterraban a aquellos que no morían por la gracia de Dios, sino, que eran Criminales, o suicidas, extranjeros.
Se tenía la creencia que estos difuntos suicidas se iban a "condenar" y que llegarían a perturbar la paz de los muertos que fallecieron en forma natural por la gracia de Dios. Y como el cementerio estaba alejado de la ciudad en medio de Chacras y este pabellón de condenados al fondo del espacio del cementerio, se pensaba en una tranquilidad de la población y de las Almas.
También existen cementerios en los pueblos tradicionales de Chiguata Paucarpata, Characato, Pocsi, Quequeña, Yarabamba, Socabaya, Tiabaya, Sachaca, Yanahuara. Muchos de estos poblados nacen como consecuencia de las Reducciones de Indios a Pueblos iniciado por el Virrey Francisco de Toledo en la década de 1570. Cada uno de los cementerios está lleno de misterios y relatos acerca de los condenados y aparecidos que datan de siglos atrás.

Con la expansión de la ciudad en 1940 y el crecimiento de la población aparecieron las barriadas, los pueblos jóvenes, urbanizaciones, y Asociaciones de vivienda "En 1940 la población urbana de Arequipa llegaba a 155, 144 habitantes; en 1961: 250,746; en 1972:420, 801; para 1981:583,927 y para el año de 1993:785:858; hoy se estima que la población bordea el millón de habitantes"[9].
Hoy Arequipa es una ciudad moderna, con diversos problemas de una metrópoli, pero aún conserva algo de la tradición y costumbres pasadas de nuestros ancestros. En sus Pueblos Jóvenes y Asociaciones de reciente creación incluyeron cementerios como el de “Jerusalén” en el Distrito de Mariano Me1gar, de la urbanización El Carmen y Cerro Verde en el Distrito de Tiabaya, y otro en el Distrito de Miraflores en la Asociación Tomasa Tito Condemayta “El Porvenir”, y el de ciudad Municipal en Cerro Colorado, que son lugares marginales de población económicamente muy necesitada, y sus entierros generalmente son en una fosa y muchas de las veces donado el sitio por el municipio del1ugar.
Este crecimiento de la ciudad se debe a la constante migración de familias enteras, que llegan a la ciudad en busca de ocupación laboral, mejores condiciones de vida, por desastres naturales (terremotos, el fenómeno del niño). También por las políticas del Estado peruano para industrializar a esta zona sur del país.

Últimamente, después de 1990 han destinado espacios para Cementerios modernos en el Distrito de Cerró Colorado, como "Los Jardines de Arequipa", "Parque de la Esperanza", que se diferencian de los demás por el tipo de servicio en el ritual del entierro en el suelo y un placa de los datos y lo demás es puro verdor del pasto. Hay pabellones para nichos que llevan nombres de santos, pero lo que resalta es la lápida que se coloca para todos los nichos, son de un mismo mármol nacional de color granate con tonos grises, sin anotaciones de oraciones, solamente va los nombres y fechas.
Además hay mucho recelo para el servicio a los solicitantes, porque guarda un nivel de estrato social alto, para gente de buenos ingresos económicos, que se complementa con los servicios funerarios que son toda una empresa constituida.
III. LA MUERTE: EL RITUAL DEL ENTIERRO
Sobre la muerte no vamos a detallar las diversas formas de los decesos, tampoco las expresiones de una tanatología. Lo que si tenemos que ver son las manifestaciones de una población y sus comportamientos, antes, durante y después del proceso de la muerte de los seres humanos.
l. Antes de la Muerte
La muerte siempre causa una sensación de miedo, temor, es horrible, no es bonito, muy a pesar, de las diversas religiones que hayan hecho algo para aliviar este miedo, haciéndonos ver que morimos y que el cuerpo se destruye, pero el alma vivirá por siempre. Para los cristianos nuestra esperanza es que después de muertos resucitamos como lo hizo Cristo, en cambio para los budistas existe una reencarnación.
Este temor se debe a muchos factores "hay un miedo a dejar una tarea inconclusa niños no educados todavía. Obsesión del dolor físico -espasmo de la agonía- de ahí el tema de la bella muerte o muerte súbita. Obsesión de la agonía psicológica, soledad, desesperanza, vacío"[10].
También estos días previos a la muerte, se encuentran llenos de misterios, anuncios, avisos de lo que va a ocurrir que siempre es malo, maligno, depende de la cultura, sociedad en la que nos sumerjamos.
La ciudad de Arequipa moderna con una población que bordea el millón de habitantes, acogedora de migrantes que viene con sus comportamientos y cultura ancestral. Encontramos manifestaciones que salen de lo común, son hechos que a nuestro entender, nos quieren expresar algo, nos revela, anuncia, es el preludio de muerte de una persona cercana, familiar o conocida. Y todo esto es el comportamiento de una herencia cultural muy ancestral.
En la actualidad se vienen repitiendo una serie de simbolismos en los animales, personas y espectros, que cuando se aparecen a nuestros ojos, significa algo relacionado con la muerte.
Bubo, ave nocturna que en la cabeza lleva dos penachos, es de regular tamaño, que generalmente se encuentra en las áreas verdes y zonas de cultivo. Pero cuando esta ave visita una casa o se para en ella, entonces se sospecha o insinúa que los propietarios o alguno de ellos irá a morir. Cuando el animal se para en la casa éste canta una crujir desagradable, esto es signo de mal augurio, sobre todo cuando nos visita de noche o media noche[11].
Perro. Cuando nuestra mascota doméstica el perro, aúlla en las noches de manera inusual, es signo de mal augurio y nos anuncia la muerte de alguien. Algunas personas con quienes conversamos, nos dicen que el perro tiene cierta cera y líquido en los ojos que le permite ver a los espíritus[12].
Similar situación ocurre cuando el perro hace huecos en le patio o jardín de la casa, en especial de noche, ello significa que está abriendo tumba, sepultura de muerte, para alguno de los amos de la casa.
También cuando el perro en nuestra habitación de la casa se arrastra de posaderas, como si estuviera limpiándose algo, pero nos hace el anuncio -creencia- que ese perro está arrastrando una caja de muerto, como signo que en esa casa alguien va ha fallecer.
Langosta. Es una especie de insecto que vuela de noche y si en una casa hace los sonidos de c1ick c1ick, c1ick, click, anuncia la cesación de muerte, pareciera que los sonidos fueran dos tijeras que están cortando el hábito o mortaja[13].
Cuyes. Si estos animalillos por la noche silban en forma continua, anuncian mal augurio, enfermedad o muerte de alguien del entorno. Aunque muy raras veces el animal lo hace en noche de luna, de parto cuando tendrá crías[14].
Gallo. Este animal normalmente canta por las mañanas al amanecer, pero cuando lo hace por la tarde cuando el sol entra al poniente, también anuncia muertes, accidentes o alguna desgracia[15].
Cuando una persona al momento de tomar sus alimentos, sin darse cuenta cómo lo hizo, llega a morderse la lengua o alguna parte interna de la boca, también anuncia la muerte, como si a poquitos se estuviera comiendo la vida de otra persona, sus carnes[16].
Los sueños. Tienen significados desde psicológicos hasta mundanos, pero esas representaciones algo fantásticas que aparecen en nuestro sueño, también nos reflejan algo. Todos algunas veces recordamos nuestros sueños, sólo que no siempre ponemos interés sobre ellos, y no reconstruimos las imágenes que tuvimos. Pero hay imágenes que siempre se repiten en las personas como son "la caída de un diente o una muela" representa la pérdida de un ser querido. "cuando un globo explota y nos despierta" es el anuncio de fallecimiento de alguien, soñar con sangre o mancharse con ella es también signo de accidente, subsecuente muerte. Y muchas otras representaciones que no vamos a detallar[17].
La presencia extraña de otro ser. Se dice por el común de la gente que las personas en su lecho de muerte antes de expirar, su alma, su espíritu recorre todos los sitios por donde anduvo en vida, entonces "el alma borra sus rastros" inclusive llega a manifestarse de una forma material despidiéndose de las personas que aprecia, o de aquellos a quien hizo mucho daño o maldad, esos no pueden morir sufren[18].
Esa manifestación, representación, es una sensación de roce con la piel o tocar al otro, es como si alguien nos vigilara, nos observara y que a través de extraños movimientos nos dijera algo malo que va a ocurrir. El roce de la piel ocurre cuando son familiares directos en primer grado.
Cuando un tío (que va a morir) se despide de su sobrina -según nuestra entrevista-, cuenta que el tío le dio un beso cuando ella se encontraba adormitada, casi despierta como recién iniciado el sueño, pero que el primer y pequeñísimo contacto con algo despertamos muy rápido y asustados, porque el recuerdo es mucho más inmediato que de un sueño normal. Y es que no estuvimos totalmente dormidos (en el sentido nato de la palabra) sino que estos fenómenos ocurren en el tránsito de medio adormitados nos permite percibir, sentir claramente el fenómeno de la otra persona o ser extraño, como si verdaderamente estuviéramos despiertos, y sentimos claro, un beso, la mano, los pies, tocar la cabeza, como una expresión de despedida, tan igual que lo hiciera una persona estando despiertos.
Si una madre se despide de su hijo, puede que lo exprese con un beso en la mejilla, lo toque con la mano en la cabeza o haga un roce de manos, la persona visitada, siente claramente que es otro ser quien nos está tocando, pero que al abrir los ojos no vemos a nadie, y si la persona vuelve a cerrar los ojos y llegar al instante de adormitado se puede recobrar la sensación pero de otra manera, pueda que se vea una imagen, todo depende de la capacidad de percepción del sujeto que experimente esas sensaciones.
Si se trata de enamorados, pudo notar que una vez que se encontraba adormitada en su cama sintió la presencia de otra persona echada a su lado y la cama se llega a hundir un poco dando la apariencia de dos personas, pero cuando voltea despierta, no hay nadie, y recién viene el miedo.
La habitación. En ella puede ocurrir muchas cosas, hay veces que en la habitación continua se sienten pisadas o ronquidos o voces, entonces la persona que escucha esto pregunta quién está ahí, pero nadie contesta, pero cuando se va al sitio no encuentra nada, recién nos causa la sensación de miedo, temor; hay casos en que se siente como si estuvieran personas que se sacuden se visten y se van, pero no hay nadie; hay casos en que si uno está durmiendo sentado con los pies estirados, se llega a percibir que otra persona está pasando por encima de los pies del que está sentado y cuando despierta todo es silencio.
La Puerta. Son los casos muy comunes de las personas que se despiden, se siente un portazo en un cuarto de la casa, cuando se registra el sitio creyendo que entró alguien no se encuentra nada, mayor es nuestra sorpresa si recordamos que dejamos la puerta cerrada y cerrojo, es muestra que la muerte ronda por esos lugares.
Las imágenes, siluetas. Lo más común es ver sombras en el piso o los rincones de los cuartos, a medio oscurecer, pero cuando se enciende la luz, no hay nada.
La silueta de una persona, con hábito de padre franciscano apareció cierta vez en el patio de una casa antigua, pero luego desapareció, lo que ocurrió fue que una vecina de la casa había fallecido ese día y no estábamos enterados, según lo cuenta el entrevistado[19].
Cierto día apareció una imagen de silueta de persona, en la noche, se sobrepuso a la T.V. no se miraba la T.V. pero sí era clara la silueta -según nos dice-, pero apenas abrió bien los ojos, la sombra desapareció.
Un bibliotecario nos declara, que entre la hilera de estantes llenos de libros, muy temprano vio a una persona leyendo en uno de los carriles de los estantes, pero al preguntar al otro trabajador ¿quién era el señor que estaba leyendo entre los estantes?, el otro dijo que, no había nadie, recién vino el miedo, pero se trataba que había fallecido la mamá de uno de los trabajadores.
2. El Instante de la Muerte, Ritual del entierro
El ritual de la muerte como deceso en nuestra ciudad tiene muchas manifestaciones en una población heterogénea culturalmente.
La población nativa Collagua, prehispánica, eran enterrados en posición fetal en urnas rodeadas de piedra, al interior se colocaba el cuerpo sobre un cesto acompañado de su indumentaria, esto para las personas del común. Cuando el enterramiento era de un Jefe lo acompañaban sus sirvientes, esposas ej. El señor de Sipán. Hubieron enterramientos urnas colocadas en los desfiladeros, acantilados, que de la parte baja se pueden apreciar como panales de abejas que cuelgan de los desfiladeros.
Los migrantes de Moquegua, y Tacna en especial de las partes altas, provincias de arraigo cultural ancestral, han variado el ritual de los enterramientos. "Cuando muere una persona los familiares se visten de ponchos negros los hombres, y de mantones las mujeres. Decoran las puertas con hojas de molle y preparan sahumerios de eucalipto a la entrada del hogar con el fin de ahuyentar y desinfectar de males a todo el que entre, el luto se mantiene durante un año, descansando de toda actividad laboral durante los ocho días siguientes a la muerte"[20].
El difunto una vez envuelto en frazadas o mantas es tendido en una mesa especial o una caja de madera. A ambos lados de la mesa hay dos velones que iluminan el recinto. Sentados en el interior los familiares y amigos lloran al difunto, cuando llegan a darles el pésame, rezan y, en momentos de descanso conversan y al tiempo que toman un cigarro, pijchan coca o beben chicha o pisco. Al día siguiente se celebra la misa y el entierro. Al salir de la iglesia se dirigen al cementerio rezando el Rosario y parando en cada esquina de la calle. Al llegar al campo santo se abre la caja y se arrojan flores, besan el cadáver entre llantos y gritos y se entierra al difunto. Hay una emotiva despedida, cuando envueltos en una manta pasan por encima del difunto a los niños familiares, por último los presentes depositan un puñado de tierra en la fosa y se reza una oración. Al terminar el entierro los familiares esperan sentados fuera del cementerio para recibir el pésame y perdonarse al tiempo que preparan cervezas, cigarrillos y hojas de coca para invitar a los presentes. Al abandonar el campo santo los asistentes se dirigen a la casa de los familliares del difunto donde se ha preparado la pachamanca o comida invitatoria[21].
En el Valle del Colca, tienen por costumbre enterrar a sus muertos hoy acompañados de bandas musicales; todo parece una fiesta, la música es importante en la partida de la persona que falleció.
En el periodo colonial era de mucha importancia el luto y los rezos, esto se demuestra en las declaraciones que dejaban antes de morir Testamentos que pedían 30, 40, 100 Rosarios, Ave Marias, Credos y misas, depende de la condición económica porque dejaba una partida para ello. Indicaban que los restos deberían estar al pie de tal o cual santo e iglesia, el cuerpo antes del entierro era preparado para el velorio, se podían contratar lloronas, mujeres dedicadas a este arte del lamento por la muerte del difunto acompañado de todo el ritual religioso cristiano[22].
En la actualidad los rituales del entierro, han cambiado de acuerdo al estrato social al que pertenece el difunto y de acuerdo a su pasado cultural, llamaría que es un proceso europeizante, porque hay una frialdad en todo el ritual de la muerte, en un estrato social alto, son las empresas funerarias las que se encargan del hecho, cuando muere la persona, los trabajadores de la funeraria, lo bañan, lo visten con su ropa más usual, (ya no hay mortajas en su ideal) terno, una capilla ardiente adornada de ofrendas florales en forma de cruces o corazones, no se invita licor, sino un té, café, no hay lloros, o no lo demuestran por los lentes oscuros que tienen los deudos, pero sí se toman fotos de recuerdo acompañados del féretro, la capilla ardiente. Luego no acompañan al muerto durante toda la noche sino que a determinada hora, todos se van, cierran la puerta del velatorio, porque tampoco se vela en la casa de los deudos, pero sí dejan las luces prendidas de la capilla ardiente.
Al día siguiente temprano, los deudos se alistan para la misa del cuerpo presente y se dirigen al cementerio llevándolo en una carroza (auto moderno) y todo el proceso no tarda mucho tiempo, algunos discursos de los conocidos al pie de la tumba y luego todos se marchan, los deudos no esperan para el pésame (no significa descortesía ni ofensa a los que acompañaron, sino que así es el ritual) cada quien se va a sus casas. Los deudos tampoco están en su casa original, sino que están en otro sitio, de sus familiares. Esta forma de enterramiento va tomando fuerza, se va haciendo de mayor acogida en un buen sector de la población arequipeña, sobre todo los que son del centro de la ciudad, porque los que vienen de los distritos o pueblos tradicionales todavía conservan todos los rituales más resaltantes de un entierro.
Los llantos. Expresión de tristeza, dolor de lo perdido; causa mayor tristeza la muerte de una madre, sobre todo cuando deja hijos pequeños, desamparados, luego sería la muerte del padre cuando deja sus hijos en edad de formación pero nadie podrá negar que el de una madre representa mucho en su vida.
Cuando fallecen personas de edad madura, ancianidad, no produce esa sensación de dolor, porque se cree que ya cumplió su rol en esta vida, y si es que sufría de una enfermedad prolongada en años, hay una expresión de consuelo "Dios te recogió porque no quería que sigas sufriendo". La gente muy buena bondadosa, justa, trabajadora, luchadora, coincidentemente mueren jóvenes, mejor dicho no llegan a la ancianidad, hay excepciones. En cambio las personas que tienen algo de malicia y maldad, viven muchos años y sufren al morir, el común de la gente dice que es Porque "los pecados se pagan en este mundo en la tierra, y te arrastrarás y Dios no te recogerá así pidas perdón, aquí es tu infierno donde sufrirás por todo lo malo que hiciste porque muerto todo se acaba ya no hay nada", aparentemente son pragmatistas, pero es una crisis de valores religiosos por la que atraviesan muchas personas.
Los lloros son expresiones de sentimiento, que hay representación en la población de origen humilde, de bajos recursos económicos, o estrato social regular, durante todo el velatorio, forma fila después del entierro para recibir el pésame (cuando es de pueblo tradicional o pequeño casi toda la población asiste al sepelio) hay misa de ocho días y también forman fila para recibir el pésame afuera de la iglesia, de igual en la misa de año.
Cuando se trata de un estrato social alto, no se aprecia estos sentimientos, con los lutos, usan lentes oscuros, no se sabe si llora o está serio, pero sí hay un silencio sepulcral, los discursos y loas son matiz de despedida, no acostumbran recibir pésame.
En los velorios no faltan temas de conversación, variados hasta se cuentan chistes, todo depende del momento.
3. Después de la muerte
Se puede comprender una sensación de soledad con mezcla de miedo, hay una "incertidumbre del más allá, ¿conoceremos allí más dolor, desigualdad social, tormento?; nos preguntamos si los presentes nos olvidarán, qué será del patrimonio. Inquietud por los funerales necesarios, hay miedo a los aparecidos"[23].
En el cementerio general de la Apacheta de Arequipa, todos los nichos muestran una iconografía variada en las lápidas que se colocan, van desde imágenes de Cristo Crucificado, el rostro agonizante de Cristo, vírgenes como la Candelaria, del Carmen, Santa Rosa, San Martín, otras llevan oraciones, citas del Evangelio, unos decorados con mármol de Italia, mármol Nacional, con vidrios, en bronce, en fierro forjado, hay mucha variedad en las lápidas, otros colocan una foto o pasajes de su vida, hay una variedad de adornos en las lápidas.
En cambio no ocurre así en los modernos cementerios como el Jardín de Arequipa, todas las lápidas son de un solo color; va el nombre y la fecha del deceso, las sepulturas bajo tierra son especiales se adornan de jardín, flores, césped.
En los pueblos tradicionales y marginales, las sepulturas bajo tierra hacen adornos de casitas pircan con piedras, no tienen jardín, no hay quien haga mantenimiento, muchas veces los espacios de la tumba son donados por el municipio, para esa gente en extrema pobreza.
Pasado el entierro, una de las costumbres es buscar a un curandero, maestro, que busque el mal de muerte, el alma del difunto en la casa de los deudos, para que lo saque de ahí, y "esa alma no jale a otros" es decir hay el miedo que el muerto lleve en cadena también a otras personas de la familia. El curandero va buscando en los rincones de la casa con un cuchillo de acero y donde se hunda con facilidad en la tierra es el símbolo de sepultura, y el cuchillo cubrirá esa tumba abierta y no jalará ni se llevará a otros del entorno familiar.
Los migrantes de las alturas de Tacna Moquegua, matan un perro negro para que acompañe al difunto, después de ocho días de muerto y muchas de las cosas que más le gustaban al difunto se colocan en una bolsa negra, y los lleva fuera el curandero, para que sea el último viaje de lo que queda del alma del difunto.
En la zona de Huancayo y el Cusco, se tiene por costumbre hacer el lavado de ropa a los ocho días, es un ritual que va acompañado de aguardiente, y entre varias personas en Arequipa también hacen el lavado de ropa pero sin mucha veneración, es muy simple y puede hacerse al día siguiente o dos días después del entierro. Cuando transcurre el año de muerto, se hace la misa, y se quema toda la ropa del difunto, así como los presentes también lo hacen saltando por la fogata, para dejar lejos ese luto y no tener otro que los agobie en su tristeza.
El sufrimiento del ser querido, hace que piensen mucho en él, y por las noches tengan ensueños, que la ven a la persona, conversan con ella, pero llega el momento que el difunto le habla y dice "que se encuentra bien, ya no te preocupes" entonces la persona que soñó cuando despierta se da cuenta y siente una tranquilidad.
Para otras personas las siluetas y las imágenes del difunto vuelven a aparecer, pero no en forma directa sino, de costado o de espaldas, pero no se ve el rostro, ven que ingresa a una habitación, y cuando se dirigen a ella, no hay nada, para otros, es como un ángel que se les acerca y les habla al oído diciéndoles "allá donde estoy me encuentro tranquilo, bien, o dicen el ser en quien tu piensas se encuentra bien", después de esto da una tranquilidad a los difuntos y se va aliviando la tristeza y la creencia firme en un Dios.
Los condenados. Es una de las creencias muy fuertes en Arequipa, que destinaron un pabellón especial en el cementerio de la Apacheta, en sus lápidas hay poemas de aquellos suicidas que se mataron por un amor etc. pero el más conocido es de "La Mónica", una chica cuyos restos desaparecieron después de enterrada, y dijeron que se había condenado (década de los ochenta) y que se aparecía a cada joven que llevaba motocicleta, y después de haber pasado una noche con ella, le prestó su casaca el joven a Mónica y que la recogerla al día siguiente en su casa, le dio la dirección, y se despidieron, es más acompañó a su casa, al día siguiente fue temprano, y lo recibió la mamá y preguntó por ella, la madre le contestó que hace un año que había fallecido y le enseñó su tumba, y tal fue la sorpresa que en la cruz estaba su casaca colgada, no voy ha explicar las consecuencias.
Los santos. En el cementerio de la, apacheta se hace reverencia a Víctor Apaza, por la creencia de un sector de la población que ha hecho milagros y su tumba es la más cubierta de flores y velas todos los días, pero el problema es difícil de explicarlo, porque él fue acusado de asesinar a su esposa y violar a su hija, y se le dio pena de muerte bajo fusilamiento, el último en esta ciudad en 1970. Es la población quien sufre el martillo del otro, le dicen pobrecito, si era inocente etc, pero hoy se hizo grande la versión y se tiene muchos seguidores de sus milagros[24].
En sí la vida del cristiano debe ser pues sumergido en el mero tránsito, porque es el futuro lo que el crtstiano debe tener en cuenta, ya que se cree que el Mal está aquí, y el Bien está fuera, más allá. Es una cuestión dialéctica, "entre el Bien-vida de un lado y el Mal-muerte de otro" es así que durante la vida del hombre sobre la tierra hace estragos el Mal, y el Bien supremo absoluto no es sino el premio prometido al justo, más allá de esta vida física, en la vida de ultratumba"[25].
CONCLUSIONES
Es difícil arribar a unas conclusiones sobre un trabajo cuya investigación está en plena ejecución. Pero lo que sí podemos decir es algunas apreciaciones.
Que la cíudad de Arequipa ha tenido un crecimiento poblacional muy rápido en la mitad de la última centuria, pero que al interior de ella, su gente conserva mucho de las tradiciones ancestrales.
Con los procesos de migración de población diversificada de lugares distintos del país a esta ciudad, la gente trajo consigo sus costumbres, creencias, rituales de su ámbito cultural.
En los barrios marginales hay población de Cusco, Puno, Ayacucho, Huancavelica, Moquegua, que muestran expresiones culturales diferentes unos de otros, y en el ritual de la muerte se puede notar claramente las diferencias.
Los cementerios de la ciudad de Arequipa guardan diferencia en cuanto al servicio que prestan a los usuarios, según el estrato social al que pertenecen, las diferencias sociales tienen un rol apropiado en el comportamiento de la población.
Son muchos los relatos que se mantienen de las costumbres de la población, representaciones antes de la muerte, como son las aves del mal augurio (búho) la muerte misma y el entierro. Las personas de estrato inferior, suelen frotarse con plantas, hierbas para quitarse el mal de muerto y, después de la muerte en ciertos sectores de la población se acostumbra hacer el lavado de ropa del difunto y las aguas botarlas muy lejos. Unos solicitan la ayuda de un maestro, que entiende sobre espantar los espíritus malos que haya traído el difunto, pasado el año de luto, se suele quemar la ropa negra, otros saltan sobre fuego, etc.
Se tiene la creencia en los "condenados" cuyas almas están deambulando por estos lares. Hay un relato conocido de una chica que se ha condenado y viene de vez en cuando "La Mónica". Hay un caso especial de personas difuntas que se convierten en santos, como es el Caso de Víctor Apaza, el último en ser muerto por pena de fusilamiento.
Esta variedad de creencias necesita de una investigación concienzuda, pausada y del apoyo de otras disciplinas, como la Antropología, la Psicología, la Lingüística, etc.

FUENTES
Archivo Arzobispal de Arequipa Libros de Defunciones
Archivo Regional de Arequipa Sección Notarial, Escribanías, Contratos, Testamentos
Archivo Municipal de Arequipa Libros de Actas de Cabildo
Sección Hemeroteca
Memorias de Alcaldes, Prefectos
Periódicos: El Yanacocha, El Chili, La Bolsa, El Deber, etc.
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EVITE EL PLAGIO, CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Anales de la XII Reunión Anual de Etnología, La Paz Bolivia, MUSEF (Museo Nacional de Etnografía y Folklore). 26-29, Agosto 1998 Tomo I, pp.493-505
[2] Profesor de la Escuela de Historia de la UNSA. Arequipa, Perú
[3] Neira, Málaga, Galdos, Quiroz y otros, "Historia General de Arequipa". Edit. Fundación M. J. Bustamante de la Fuente, Arequipa, 1990
[4] Galdos R. Guillermo, Naciones Oriundas, en expansión y mitmaqs, en el valle de Arequipa. Tokio 1988 p.15
[5] Archivo Regional de Arequipa, Sección Notarial, Protocolo Nº55, folio:553
[6] Archivo Regional de Arequipa, Sección Notarial, Protocolo Nº15, folio:256-256v
[7] Galdos Rodríguez Guillermo, Una Ciudad para la historia, una historia para la Ciudad, Arequipa en el siglo XVI, Ed. EDIUNSA, Arequipa 1996 p.329
[8] Gutiérrez, Ramón, Evolución Histórica Urbana de Arequipa 1540-1990, Epígrafe 1992 p93, Tomado del Libro de Actas de Cabildo de fecha 6 de julio de 1820
[9] CENSOS NACIONALES 1993 "Perú Resultados Definitivos - Perú Socio-Demográfico". Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, Lima.
[10] Louis-Vincent, Thomas, Antropología de la Muerte” F.C.E. México, 1993 p335
[11] García M. Juan, La muerte en la Cosmovisión andina: Los presagios, EN: Al final del Camino, SIDEA 1996 p120./ Confr. Ballón Hector, Mostajo y el Folklore Arequipeño Ed. Jhaider, Arequipa 1999. Pp 141 y ss.
[12] Barriga R. Juan, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1999
[13] Cuti Díaz, Irene, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997. Confr. Orlando Acosta. La muerte en el Contexto Uru, Caso Chipaya. Rev. ECO ANDINO, Nº5 CEPA Oruro Bolivia, 1998, pp.54 y ss.
[14] Huaranca, Mateo, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997
[15] Salazar B. Saturnino, Conversación durante el velorio de los huesos, dic. 1997.
[16] Chura Gallegos, Eufenia, Conversación a la hora del almuerzo día del entierro de huesos, dic.1997
[17] Barreda M. Yolanda, Conversación a la hora del almuerzo día del entierro de huesos, dic.1997
[18] Salazar B. Saturnino, Conversación durante el velorio de los huesos, dic.1997
[19] Espinoza Muñoz, Angel, Conversación después del Entierro de huesos, dic.1998
[20] Benito R. José Antonio, Candarave: Memoria y Pasión de una Provincia Andina, Aqp. Gracu 1996 p248
[21] Benito R. José Antonio, Op. Cit. p248-249
[22] Fuentes R. Elard, El Testamento de Juan de la Torre, EN: diario El Pueblo 15-08-1989, Arequipa
[23] Louis-Vincent, Thomas, Antropología de la Muerte” F.C.E. México, 1993 p359
[24] Ronzelen de Gonzales, Teresa Van, “Victor Apaza: La emergencia de un santo” EN: Rev. América Indígena Vol-XLV, Nº4 diciembre 1985 pp.647-668
[25] Caro Baroja, Julio, Las Formas Complejas de la Vida Religiosa, SARPE, Madrid. 1993 p149