domingo, 7 de junio de 2009

ADIOS AL PADRE EZEQUIEL

ADIOS AL PADRE EZEQUIEL
El último jueves 04 de junio falleció el Padre Ezequiel Villanueva Palacios O H, quien partió a su encuentro con Dios, después de padecer una penosa enfermedad.


Para el año 1962, los Hermanos de San Juan de Dios, se establecen aquí y Arequipa cuenta con la entrega de estos misioneros decididos que tanto bien han hecho en el campo de la evangelización, la educación, el servicio social. Ahí están la parroquia, clínica, albergue y ahora, el denominado CENTRO DE REHABILITACIÓN INTEGRAL PARROQUIAL SAN JUAN DE DIOS. Integral porque partiendo de una motivación religiosa, brinda amor a Dios y al prójimo, a través de actividades deportivas, socioculturales, alimenticias, con una esmerada formación académica, psicológica, social y espiritual.[1]


Como muy bien sabe en la ciudad de Arequipa, desde hace varios años, vienen trabajando con niños y jóvenes impedidos físicamente o con retardo mental y síndrome de Down. En la actualidad a los jóvenes se brinda educación técnica y se les capacita en talleres (carpintería, artesanía en triplay, zapatería, tejido a mano y máquina, industria del vestido). Niños y jóvenes que eran una carga para la familia, ahora se han convertido en fuente de utilidad y alegría para sus familias y para la sociedad.


Hombre con buenos proyectos en ejecución de servicio a la comunidad a los niños más postergados, muchas familias le dan las gracias por las enseñanzas dejadas, el entusiasmo en realizar las cosas, el apoyo espiritual, rescatar la dignidad de las personas.
El año 2003 partió para España a un tratamiento a su salud, retornado el 2004, y constantemente tenía chequeos el año 2005, el año 2007, retornado el 2008 para quedarse definidamente en esta ciudad.
Los restos del padre Ezequiel fueron velados en la Iglesia de San Juan de Dios.







El día viernes 05 a las cuatro de la tarde una multitud de gente lo acompañó en su sepelio, rumbo al Cementerio General de La Apacheta, y sus restos fueron depositados en el Mausoleo de los Hermanos de San Juan De dios, al costado de derecho de la Iglesia del Cementerio




Padre Ezequiel descanse en paz e interceda por nosotros, a los generosos corazones de la población arequipeña, que ayuden solidariamente a culminar esta obra tan divina y tan humana.





[1] Tomado de José Antonio Benito, “Padre Ezequiel” 1999






Las fotos corresponden al dia del sepelio.

lunes, 23 de febrero de 2009

A PROPOSITO DE LA TETA ASUSTADA, ¿CRÍTICA?


A PROPOSITO DE LA TETA ASUSTADA, ¿CRÍTICA?
Sería importante tener unas apreciaciones sobre la crítica que se hace en una entrevista para video, a cerca de la película "La teta asustada" recientemetne galardonada.
pues los dejo con sus apreciaciones

http://www.youtube.com/watch?gl=TW&hl=zh-TW&v=7hx_v7ShLcU

tu ke opinas?

domingo, 18 de enero de 2009

EL MARTIRIO DE DOÑA MARIA CALDERON, EN MANOS DE “EL DEMONIO DE LOS ANDES”

EL MARTIRIO DE DOÑA MARIA CALDERON, EN MANOS DE “EL DEMONIO DE LOS ANDES”
Continuamos con la presentación de mujeres que forman parte de la historia de Arequipa. Los acontecimientos que nos toca detallar, corresponden a los turbulentos años de 1546 a 1548, nos referimos a las cruentas guerras civiles de los conquistadores, en este caso la sublevación de los encomenderos ricos comandado por Gonzalo Pizarro y su maestre de Campo Francisco de Carvajal “El demonio de los Andes”, contra de la Corona Española. Muchas mujeres vecinas de Arequipa fueron prisioneras por Carvajal y llevadas a la ciudad del Cusco.
DOÑA MARÍA CALDERÓN.- Fue vecina de Arequipa, mujer del Capitán Jerónimo de Villegas, mujer compleja pero decidida y valiente, gran enemiga de Gonzalo Pizarro, durante la Guerra Civil del Perú, la cual hizo cuanto estuvo a su alcance por derrotarle a él y a su ejército principalmente mediante intrigas y otras maniobras secretas y públicas. Pagó con la muerte su osadía, pero cuando se disponían a matarla, en su lecho se defendió ella sola gallardamente contra cuatro soldados y dos negros, protegiendo a sus dos pequeños hijos que yacían a su lado. Fue amante esposa de Jerónimo Villegas, valerosos capitán del bando de Diego Centeno. Al ver entrar a su compadre y asesino Francisco de Carvajal con otros a media noche para agarrotarla, les dirigió estas airadas palabras: Y bien, ¿Qué quiere el borrachón a tales horas en mi casa, no estando aquí mi marido?[1].
LA MUJER EN LA COLONIA.- El papel asignado a la mujer en esta primera etapa de la sociedad colonial se restringía a las posibilidades que tenía de relacionarse, legítima o ilegítimamente, con el grupo conquistador. El matrimonio aparecía como aspiración, meta y cause de desarrollo de sus vidas. Y aún, las que habían comenzado como amantes de los señores de guerra, si querían aspirar a un futuro estable, debían casarse igualmente, aunque conformándose con estratos inferiores a la hora de encontrar marido.
Y esto considerando que alguna de ellas, especialmente las que estuvieron desde el principio y que figuran como “de las primeras españolas en la tierra”, fueron personas de verdadero carácter, forjado tras la exposición a tantas contingencias en aquél mundo de guerra y violencia. Este valor se muestra en infinitud de circunstancias: El demostrado por María Calderón, quien vox populi denostaba las tiranías de Carvajal, haciendo caso omiso de las advertencias del susodicho de que “se dejase de aquellas gracias, que ni eran discretas ni provechosas para su salud; habiendo insistido doña María en las acusaciones, Carvajal se presentó en su posada y le pidió que se callara o le daría garrote, a lo que contestó con un “vete con el diablo loco borracho”, palabras que tuvieron como consecuencia que “la colgaran de una ventana que daba a la calle”[2].
FRANCISCO DE CARBAJAL.- Fue un conquistador español. Abandonó sus estudios en Salamanca y se alistó como soldado para combatir en Italia, donde participó en la batalla de Pavía y en el Saco de Roma. Tras regresar a España en 1536, marchó a Perú, donde luchó contra la sublevación de Manco Inca Francisco Pizarro le recompensó por sus servicios con una encomienda en la jurisdicción de Cuzco, y de esta manera quedó ligado a la familia de aquél. Fue conocido por su crueldad, lo que le valió el sobrenombre de «Demonio de Los Andes».
En la guerra entre los partidarios de Almagro y los de Pizarro luchó contra los primeros y reconquistó el Cuzco, pero, desposeído de su encomienda por las
Leyes Nuevas aplicadas en 1542 por el nuevo virrey Blasco Núñez de Vela, se sublevó con el resto de los encomenderos de Cuzco, dirigidos por Gonzalo Pizarro, hermano del conquistador Francisco[3].
Derrotados, el 6 de abril de 1548, los rebeldes en la batalla de Jaquijaguana, por el ejército de Pedro de la Gasca al mando de Pedro de Valdivia, Carvajal fue ejecutado por decapitación junto con Gonzalo Pizarro.
Carvajal, la gran figura, vencedor de Huarina tiene su lado horriblemente sombrío: la crueldad. Difícilmente daba cuartel a los rendidos, y más de trescientas ejecuciones realizó con los desertores o sospechosos de traición. Cuéntase que en el Cuzco, doña María Calderón, esposa de un capitán de las tropas de Centeno, se permitía con mujeril indiscreción tratar a Gonzalo de tirano, y repetía en público que el rey no tardaría en triunfar de los rebeldes.
-Comadrita -le dijo Carvajal en tres distintas ocasiones-, tráguese usted las palabras; porque si no contiene su maldita sin-hueso, la hago matar, como hay Dios, sin que la valga el parentesco espiritual que conmigo tiene.
Luego que vio la inutilidad de la tercera monición, se presentó el maestre en casa de la señora, diciéndola:
-Sepa usted, señora comadre, que vengo a darla garrote; -y después de haber expuesto el cadáver en una ventana, exclamó: “¡Cuerpo de tal, comadre cotorrita, que si usted no escarmienta de ésta, yo no sé lo que me haga!”[4]
LOS DOCUMENTOS: Información de la muerte que dieron a Doña María Calderón mujer del Capitán Jerónimo Villegas que sin proceso alguno mandó ejecutar Francisco de Carvajal Maestre de Campo de Gonzalo Pizarro.
En el interrogatorio que se realiza a los testigos presentados por el Capitán Jerónimo de Villegas, dicen: Testigo Fray Jerónimo de Rivera frayle profeso y ordenado, dice que sabe e vido quel dicho Francisco de Carvajal maestre de campo de Gonzalo Pizarro, fue desde la batalla de Huarina a Arequipa, a prender a la dicha doña María Calderón, e ansí fue y la prendió y la tuvo en su recámara encerrada en su recamara encerrada antes que la truxese, e allí vio este testigo que el dicho maestre de campo la deshonraba y trataba mal de palabra porque decía bien de su majestad e favorecía su partido e iba contra el tirano, e desanimaba su gente, e que sabe e vido que le robó el dicho maestre de campo y sus soldados, las ropas e joyas e baxilla e otras cosas que tenía la dicha señora María, y le truxo presa al Cuzco Diego de Carvajal capitán de Gonzalo Pizarro por mandato del dicho maestre de campo, el qual capitán vido este testigo, trataba mal a la dicha doña María porque iba hablando a favor de su majestad sin ningún temor, e llegado al Cuzco que son sesenta leguas la tomaron en casa del licenciado Martel, y le dio la casa por cárcel y mandó a este testigo que era su paje, fuese a llamar al verdugo Juan Enríquez, y vino. Y Carvajal cabalgó en su mula en amaneciendo una mañana, y con ocho negros alabarderos, y reste testigo con él fueron donde estaba la dicha doña María, y el dicho Carvajal le mandó al verdugo le diese garrote, e oyendo esto la dicha doña María se levantó de la cama y le dixo: pues como señor compadre a mi que soy vuestra comadre me quereys matar, e defendiéndose con las manos dio un bofetón la dicha doña María al dicho verdugo, y estándose defendiendo, el dicho Carvajal mandó a este testigo la tuviese de las manos y este testigo la detuvo de los brazos e allí le dieron garrote, y mandó sin dexalla confesar aunque pedía confesión, y en efecto su muerte fue por ser ella y su marido servidores de su majestad, y muerta que fue la echaron a un repostero porque estaba desnuda porque estaba en la cama con un niño a los pechos dándole de mamar, quando el dicho Carvajal entró a matarla y la cobixo, y Carvajal mandó a este testigo le quitase los zarcillos de la oreja e manillas e anillos, y Carvajal los mandó vender y se vendieron, y la dicha María pedía confesión no queriéndosela dar.
Testigo Melchor del Castillo, agrega que Francisco de Carvajal de Arequipa se fue a la ciudad del Cuzco con todo el tesoro capturado, y se quedó diego de Carvajal en la dicha ciudad de Arequipa para ir con las dichas señoras prisioneras y así se fueron al Cuzco. También agrega que el dicho Carvajal hizo ahorcar a Robles sobrino del capitán Villegas por mostrarse servidor de su majestad y por odio que tenían de la dicha doña María.
Testigo Juana Jiménez, mujer de Francisco de Cifuentes, agrega, que trajeron al Cuzco a María Calderón y otras mujeres de vecinos de Arequipa, y una mañana le mandaron a decir a este testigo que la dicha doña María le avía muerto el maestre de campo Carvajal, y este testigo fue a ella porque posaba pared por medio, y halló a la dicha doña María en camisa que la habían sacado de la cama y con el garrote en el pescuezo de se acababa de ahorcar, y esta testigo se la quitó y vio allí al dicho maestre de campo Carvajal … y esto fue público, e que se sabe que estaba parida a aquella sazón de un niño de un año, y estando muerta se llegaba el niño encima della y le quitaba una negra que le tenía e le daba de mamar[5].
Testigo , Pedro Gonzáles de Prado, sabe que el dicho tirano y sus secuaces quisieron matar a un niño de veinte y dos meses que truxeron preso, hijo de los dichos Jerónimo de Villegas e doña María Calderón su mujer, y lo mataran si no fuera porque les vino nueva quel dicho su padre era muerto en Hacarí y no consentían que ninguno diese al niño ni a su ama cosa alguna para sustentarse, y lo halló el dicho Jerónimo de Villegas, quebrado y para morir, de lo cual dicho niño murió en breve después de aquí llegado. Ello se sabe porque puede aver ocho o diez días que este testigo fue al enterramiento del dicho niño[6].

[1] Carlos B. Vega, Conquistadoras, mujeres heroicas de la Conquista de América pp203.
http://books.google.com.pe/books?id=60n1RxTE94EC&pg=PA203&lpg=PA203&dq=maria+calder%C3%B3n+arequipa&source=web&ots=eBqKdW2y0u&sig=frTmx6PQrt_jGA4kfjk8o8gyVC0&hl=es&sa=X&oi=book_result&resnum=1&ct=result
[2] Juan Marchena Fernández “Los hijos de la guerra: modelo para armar pp 311-420 (352-353). Congreso de historia del descubrimiento (1492-1556) (Actas) tomo III. edit. Real Academia de la Historia, Confederación española de cajas de ahorros, Madrid 1992.
http://books.google.com.pe/books?id=lrSiIV46LCsC&pg=PA353&lpg=PA353&dq=maria+calder%C3%B3n+arequipa&source=web&ots=TQ7P94wYKK&sig=Jmjfveb3Cb9kDEQgUz5pKZ-Hh1A&hl=es&sa=X&oi=book_result&resnum=9&ct=result#PPA353,M1
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Carvajal
[4] Ricardo Palma, Tradiciones Peruanas, Sexta serie, Noticias secretas sobre el maestre de campo Francisco de Carvajal.
http://es.wikisource.org/wiki/El_Demonio_de_los_Andes
[5] Víctor M. Barriga, “Documentos para la historia de Arequipa” 1535-1580, Tomo III, , Editorial la Colmena SA. Arequipa 1955 pp.318-326
[6] Información de méritos y servicios del Capitán Jerónimo de Villegas ante el licenciado Andrés de Cianca, Justicia Mayor en la ciudad del Cuzco, Charcas, Arequipa y Guamanga. 26 de julio de 1548. EN: Víctor M. Barriga, “Documentos para la historia de Arequipa” 1535-1580, Tomo III, Editorial la Colmena SA. Arequipa 1955, p74

sábado, 27 de diciembre de 2008

¿USTEDES, MIS CHOLOS, CONTRA MÍ?



¿USTEDES, MIS CHOLOS, CONTRA MÍ?[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
Transcurría el mes de diciembre de 1828, cuando el presidente La Mar al mando de tropas peruanas, se interna en tierras colombianas, y el enfrentamiento bélico es inevitable, siendo adverso el desenlace, pues Sucre salió victorioso, y como consecuencia perdiose definitivamente Guayaquil.
Después de la consolidación de la independencia política en Ayacucho, Bolívar ha considerado acertado, nombrar al general cusqueño Agustín Gamarra como Prefecto del Cusco, 1825, Agustín y doña Francisca se encontraban establecidos en la capital de los Incas. Este cargo no fue removido por el Presidente La Mar.
En los meses siguientes en 1829, La Fuente, derroca al Vicepresidente Manuel Salazar y Baquíjano en Lima. Y para combatir en el norte Gamarra deja a su mujer en la ciudad imperial. La prefectura a no dudarlo quedará magníficamente cubierta.
Cuéntase que una noche, “la Prefecta” es informada que se ha sublevado un cuartel, las razones son nimias, la tropa está impaga y el hambre es pésimo consejero. Al conocer los detalles del motín, se levanta de inmediato, toma su cabalgadura y, dícese, vestida con uniforme militar se presentó en el cuartel de los rebeldes.
Ingresa bruscamente, con un látigo en la mano y una bolsa de dinero en la otra. Se dirige a los cabecillas, sus antiguos compañeros del ataque al pueblo boliviano de Paria, y les increpa:
“-¿Cómo? ¿Ustedes mis cholos, contra mí?”
Los sublevados quedan paralizados. Luego balbucean las explicaciones del casop y en pocos momentos el movimiento queda sofocado. Doña pancha dejará la bolsa de monedas sobre la mesa y luego partirá[3].
Esta expresión corresponde a un periodo de la historia del Perú, son años donde no se hablaba de “feminismos”, no podría imaginarse las categorías de “género”, pero que el actuar de una mujer “de pantalones”, fue protagonista de la vida política en los años iniciales de la joven república.
Mujer que ganó fama de bravía al acompañar a su marido en dos expediciones al Alto Perú en 1828 y pudo adaptarse a la rudeza de la vida militar, ella mostró inclusive don de mando. En 1829 cuando Gamarra llega al gobierno del Perú, luego de deponer al mariscal José de La Mar, obtuvo el grado de mariscal, y doña Francisca recibió el apodo de “La Mariscala”. Luego de que Gamarra partiera al sur con el fin de afrontar un conflicto militar con Bolivia, su vicepresidente La Fuente intentó dar un golpe de Estado, pero fue descubierto, debelado y convertido en rotunda victoria política gamarrista por acción de La Mariscala.
Cuenta el viajero estadounidense Ruschenberger (1832) que "la presidenta, como es ella llamada (...), dispara la pistola con gran precisión en el tiro, maneja la espada con mucha agilidad y es un arriesgado e intrépido jinete". Se hizo fama de mujer soberbia e intolerante, tras ordenar que un piquete de soldados apalease al editor de El telégrafo de Lima, Juan Calorio, conocido opositor, el 26 de noviembre de 1832. Como testimonia el cronista viajero francés De Sartiges (1833), la propia Mariscala se encargó de azotar, durante un sarao en palacio de Gobierno, a un oficial edecán que se jactaba de haber merecido sus favores.
El 28 de enero de 1834, Gamarra intentó perpetuarse en el poder desafiando al Presidente electo por la Convención Nacional, Luis José Orbegoso y Moncada, pero tuvo un serio revés al ser cercado en Palacio de Gobierno por las tropas adversarias. Providencialmente, fue salvado por la llegada de tropas procedentes del Callao al mando de La Mariscala, que rescataron al caudillo y lo condujeron hacia Arequipa. Sin embargo, allí los gamarristas tuvieron que hacer frente a una revuelta militar a favor de Orbegoso, cuyo cruento resultado excitó la ira popular. El mariscal pudo huir desordenadamente hacia Bolivia, pero doña Francisca tuvo que ser protegida del populacho por las autoridades arequipeñas y también marchó al destierro.
Perdido el poder de antaño, camino al exilio, conoció en junio de 1834, en el Callao, a la escritora Flora Tristán, quien rememoró el encuentro en sus "Peregrinaciones de una paria" (1838). Allí trazó el siguiente retrato de La Mariscala:
"Era de mediana talla y fuertemente constituida, a pesar de haber sido muy delgada; su figura no era en verdad bella, pero, si se juzgaba por el efecto que producía en todo el mundo, sobrepasaba a la mejor belleza. Como Napoleón, el imperio de su belleza estaba en su mirada, cuánta fuerza, cuánto orgullo y penetración; con aquel ascendiente irresistible ella imponía el respeto, encadenaba las voluntades, cautivaba la admiración.. Su voz tenía un "sonido sordo, duro, imperativo". Flora Tristán, "Peregrinaciones de una paria"[4]
El destino de ese viaje de La Mariscala era Valparaíso, donde la legendaria mujer murió pobre y enferma de tuberculosis, el 8 de mayo de 1835.
El sabor del poder.
Doña Francisca alcanzó el poder en 1825 a través de su alianza matrimonial con el general Agustín Gamarra (1785-1841), gobernando con mano dura todos sus intereses en las guerras civiles que se produjeron en Perú. Flora Tristán (1803-1844) la describió como una mujer que supo engañar, mentir, intrigar y poner en práctica todo lo vedado para conservarse en el primer lugar. Conocida también por los apelativos de: mujer “cruel” y “neurótica”, “Señora Prefecta”, “Mariscala” - por su capacidad de mando y decisión en más de una oportunidad, inclusive llegando a ser superior a la de su marido el general Gamarra -, “Presidenta del Perú”, “heroína de Piquiza” - cuando en 1828 se lanza al combate con sus tropas en la batalla contra Sucre en Bolivia -, “la Agripina peruana”, “marimacho” y “emperatriz”. Se la nombró también “Cleopatra” y “mujer fácil”, por los numerosos amantes que se le adjudicaron, entre ellos, el célebre libertador Simón Bolívar y cuya fama de Don Juan y galanteador circulaba constantemente por la sociedad de la época[5].
A Francisca Zubiaga le perturbaba de tal forma las habladurías de sus supuestos romances que, cuando los hombres le declaraban su amor, los rechazaba con desprecio y rabia, tal como cuenta Flora Tristán, entre las muchas historia que fue copilando sobre su forma de ser:
“¿Qué necesidad tengo de su amor? Son sus brazos los que necesito. Lleven sus suspiros, o sus palabras sentimentales y sus romanzas a las jóvenes. Yo no soy sensible sino a los suspiros del cañón, a las palabras del Congreso y a las exclamaciones del pueblo cuando paso por las calles” (Tristán, 1941:536).
La cuzqueña, fue comparada con “Cristina de Suecia”, por su aparente vida intersexual y su famoso aspecto varonil - al respecto pensamos que dicha opinión se deberá al único retrato que se tiene de ella vestida con la ropa militar - y con “Catalina la Grande” por su carácter. Para Ricardo Vegas García, ella entraría a la historia peruana por su vida aventurera y novelesca, comparándola con nombres tan notorios en la historia universal como “Isabel Tudor, María de Médicis, o de una gran Mademoiselle de Orleáns, la heroína de la Fronda, de una Catalina Sforza, la heroica madre de Juan de las Bandas Negras, enemiga implacable de César Borgia” (Vega García, 2001:36). No hay duda que conoció los halagos del poder, las críticas calumniadoras del pueblo y de la sociedad limeña, tal como las amarguras del exilio, como iremos retratando en este estudio[6].
Seis por seis son treinta y seis
Doña Francisca Zubiaga, mujer que pusiera a los limeños las peras a cuarto. Si la virreina logró organizar expediciones bélicas contra los piratas, doña Francisca en más de una ocasión supo vestir el uniforme de coronel de dragones y ponerse a la cabeza del ejército. La presidenta fue lo que se llama todo un hombre.
Parece que doña Francisca no aguantaba muchas pulgas; pues es fama que cuando la mostaza se le subía a las narices, repartía bofetones y chicotillazos entre los militares insubordinados, o hacía aplicar palizas de padre y muy señor mío, a los periodistas que osaban decir, ¡habrá desvergüenza!, en letras de molde: La mujer sólo manda en la cocina.
Pero si doña Francisca no sabía zurcir un calcetín, ni aderezar un guisado, ni dar paladeo al nene (que no lo tuvo), en cambio era hábil directora de política; y su marido, el presidente, seguía a cierra ojos las inspiraciones de ella.
A fines de 1833 hallábase reunida en Lima la Convención, convocada para dar sucesor a Gamarra, quien se interesaba en favor del general don Pedro Bermúdez. Doña Francisca manejaba los bártulos, y con tanta destreza, que el partido de oposición casi perdía la esperanza de sacar triunfante a su candidato, que era el general D. José Luis de Orbegoso. Ochenta y cinco diputados formaban la Convención, y doña Francisca decía sin embozo que contaba con cuarenta votos de barreta, o sea representantes palaciegos, a quienes ella daba la consigna u orden del día, amén de los diputados cubileteros, que no bajaban de doce.
Inútil es decir que el pueblo, como siempre sucede, simpatizaba con la oposición. Las limeñas sobre todo, por antagonismo con la Zubiaga, que era hija del Cuzco, hacían cruda guerra a Bermúdez, y trabajaban en favor de Orbegoso, que era un buen mozo a carta cabal. La moda era ser orbegosista. Los pueblos son puro espíritu de contradicción. Basta que el gobierno diga pan y caldo para que los gobernados se emberrechinen en sostener que las sopas indigestan. Por lo mismo que Gamarra era bermudista, el país tenía que ser orbegosista.
O hay lógica o no hay lógica. Hable la historia contemporánea.
Digresión aparte, llegó el viernes 20 de diciembre de 1833, día señalado por la Convención para elegir presidente provisorio; y desde que amaneció Dios, andaba la gente de política que no le llegaba la camisa al cuerpo; y palacio era un jubileo de entradas y salidas de diputados ministeriales; y el ejército estaba sobre las armas; y la oposición tenía conciliábulos en casa de Luna-Pizarro y de Vigil; y la ciudad, en fin, era un hervidero, un panal de abejas alborotadas.
A las dos de la tarde, hora en que precisamente estaban los diputados haciendo la elección, asomose doña Francisca al balcón de palacio fronterizo al arco del Puente, donde en un tiempo se leía en letras de relieve: Dios y el Rey, leyenda que habría sido más democrática reemplazar con esta otra: Dios y la Ley. Pero es la cosa que a los presidentes se les haría cargo de conciencia tener a esa señora Ley tan cerca de palacio y expuesta a violación perpetua, y cata el por qué mandaron poner la acomodaticia y nada comprometedora inscripción que hoy existe: Dios y la Patria.

¡Bobalicones! Concertadme estas razones.
El gran Mariscal D. Agustín Gamarra

Respiraba doña Francisca la vespertina brisa, cuando en el atrio iglesia de los Desamparados presentose uno de esos buhoneros o vendedores ambulantes que pululan en todas las capitales. Era éste un pobre diablo, muy popular en Lima, que recorría la ciudad llevando un maletón, especie de arca de Noé por la variedad de artículos en él encerrados. Tenía nuestro hombre ribetes de consonantero, a juzgar por el siguiente pregón con que anunciaba la venta al menudeo.

«Ovillos de hilo y agujas,
para las niñas bonitas y las viejas brujas;
tinteros de cuerno y plumas de ganso,
para los que tienen genio manso;
tijeritas y alfileres,
para que corten y pinchen las mujeres;
pañuelos de pallacate y de hilo,
para sonarse hasta echar el quilo;
medias, cintas y botones,
para cabras y cabrones;
frascos de agua de Colonia»

para... muestra basta y sobra. Suprimo, por subidos de color, los demás versos del pregón. Viven y beben en Lima muchísimas personas que los saben de memoria. Ocurra a ellas el lector curioso.
Doña Francisca oyó, sonriéndose, toda la retahíla, hasta que el baratijero parose frente al balcón, y mirando a la presidenta (que, entre paréntesis sea dicho, era bellísima mujer) la dirigió, no una galantería, sino esta grosera copla:

«Seis veces seis treinta y seis.
Fuera de los nueve nada.
La cuenta queda ajustada.
Gran puerca, ya lo sabéis».

La señora se retiró del balcón murmurando: «Ya te ajustaré otra cuenta, canalla,» y añadió, dirigiéndose según unos al coronel Arrisueño y según otros a su mayordomo. «¡Seis por seis son treinta y seis! Pues que le den tres docenas».
Los criados de doña Francisca se apoderaron del insolente, lo llevaron al patio de palacio, lo ataron a un cañón o poste y le aplicaron treinta y seis bien sonados zurriagazos.
Pocos minutos después llegaba a Palacio el coronel Escudero, y lo participó a doña Francisca que Orbegoso acababa de ser proclamado presidente por cuarenta y siete votos.
Bermúdez sólo obtuvo treinta y seis votos.
El baratijero había ajustado bien la cuenta; pero no contó con que doña Francisca entendía la aritmética del zurriago[7].

[1] Es una frase que corresponde a: Francisca Zubiaga y Bernales, “Pancha Gamarra”, “la Prefecta”, “la Mariscala”, “la Presidenta”, (esposa de Agustín Gamarra, Prefecto del Cusco, durante el gobierno de Bolívar). Citado en la obra de Rizo Patrón Carlos.
[2] Dr. En Ciencias Sociales, Profesor Principal de Escuela Profesional de Historia. Actual Jefe del Departamento Académico de Historia Geografía y Antropología de la Universidad Nacional de San Agustín
[3] Rizo Patrón Carlos Neuhaus “Pancha Gamarra, la mariscala” Ed. Francisco Moncloa S.A. Lima 1967 pp.48-49. Nota el autor: es preciso advertir que esta anécdota no reposa en base documental alguna. Es producto de la tradición.
[4] http://es.wikipedia.org/wiki/Francisca_Zubiaga_y_Bernales
[5] Entre las habladurías incesantes de sus supuestos amantes, Bolívar fue el más conocido, aunque evidentemente no hay pruebas de ello.
[6] Costa Toscano, Ana Maria da Doña Francisca Gamarra más conocida como "la Mariscala" . http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas/ficha.php?entidad=Textos&id=912&opcion=documento
[7] Ricardo Palma “Seis por seis son treinta y seis” Tradiciones Peruanas, Quinta Serie.
http://es.wikisource.org/wiki/Seis_por_seis_son_treinta_y_seis

miércoles, 12 de noviembre de 2008

BAUTIZO DE GUAGUA



VER:
LAS GUAGUAS DE TODOS SANTOS EN EL IMAGINARIO AREQUIPEÑO

Colgado el 12 de octubre 2008
CITAR LA FUENTE

sábado, 1 de noviembre de 2008

EL CULTO A LOS MUERTOS, TODOS SANTOS EN AREQUIPA

EL CULTO A LOS MUERTOS, TODOS SANTOS EN AREQUIPA
1.-EL DIA DE TODOS LOS SANTOS 01 DE NOVIEMBRE
En los inicios de la cristiandad, la Iglesia Católica celebraba sólo el culto a los mártires, al que después se adhirió el de los confesores y las vírgenes. No obstante, el mundo Celta solía festejar anualmente a los difuntos los últimos días del mes de octubre, lo que impulsó a las autoridades eclesiásticas a fijar una fecha para esta festividad.
La Iglesia decidió incorporar a su calendario el día 1 de noviembre para recordar a los santos y honrar sus acciones, establecida en Roma en el año 607 por el papa Bonifacio IV. Dicha celebración se extendió a todos los santos del cielo por disposición del papa Gregorio IV. Es recién durante la Edad Media, y bajo la influencia de Cluny, que se agregó la conmemoración a los Fieles Difuntos el día 2 de noviembre, oportunidad en la cual la Iglesia se encargaba así mismo de rezar por las ánimas del purgatorio. Así ambas festividades se vincularon con sólo un día de diferencia, cuidando con su valor sagrado hasta la actualidad. [1]
Gran parte de la recolección de la información en esta investigación es etnográfica durante los años 1997 al 2008 en los cementerios de la ciudad de Arequipa cuya relación acompañamos en un cuadro en el capítulo segundo de la tesis[2], donde la información nos da a conocer que la costumbre ha querido la visita a los muertos a partir del día 1 de noviembre durante todo el mes, y para la concepción andina todo se convierte en “santo” las almas de los vivos y de los muertos durante estos días especiales, y tiene significación de “sagrado”, todo los componentes de los rituales, es decir, las plantas, guaguas, frutas, comidas, bebidas, cigarros, rezos, bailes etc..
Esta fiesta de muertos y vivos, se pueden delimitar y diferenciar en los espacios y roles que ocupan y cumplen , debido a las costumbres de estos pueblos en relación al culto a sus muertos. La gente de los pueblos del valle del Chili desde Tingo Grande río arriba van a visitar a sus muertos el 01 y 02 de noviembre solamente de día, en cambio la gente de los poblados de las cuencas de los ríos Polobaya, Socabaya, río postrero, Tingo Grande y el cauce del Chili de Tiabaya río abajo van a los cementerios a visitar a sus muertos el día de todo santos por la noche hasta la madrugada del día siguiente.
Las costumbres varían según el estrato social, habrá quienes solamente lleven un ramo de flores como en los cementerios de los Jardín de la esperanza, o jardín de Arequipa, en otros cementerios como la Apacheta habrá gente que llevarán una Corona y flores, algunos les cantarán unas canciones y tocarán música que le gustaba al difunto, y en otros cementerios que está en los Distritos y zonas marginales en la periferia de la ciudad, serán mucho más efusivas estas costumbres ancestrales que se conservan en las personas de mucha edad y en aquellos quienes migraron de la serranía y del interior del país a las grandes ciudades.
El día de todo santos 01 de noviembre se organizan las ofrendas desde muy temprano en algunos cementerios, por la creencia que hasta el medio día llegan las almas benditas del purgatorio, las que son recibidas con responsos y oraciones. En otros cementerios de los poblados que viene en dirección del río postrero, preparan sus ofrendas por la noche y hacen fiesta hasta el amanecer, cuando empieza a oscurecer y en la noche, la gente de los poblados mencionados se dirige al cementerio de distintos lugares van llevando agua flores, velas faroles (luminarias de papel multicolor), empiezan a limpiar amontonar la tierra y encender velas con faroles al rededor del rectángulo de la tumba de sus familiares, esto es tanto en la tierra como en los nichos depende del entierro, la costumbre es para todos sea migrante o del lugar los “loncos arequipeños”, ellos se pasan la voz para asistir, porque es una “fiesta de las almas”, hay música andina que tocan y cantan a los muertos, y también en las afueras hay toldos con venta de comidas licor y música.
Lo característico es que los deudos llevan comida para ponerlo encima de la tumba en un mantel, y luego rezar. Antes de retirarse se sirve a los asistentes e invitados de los deudos, ellos comen, toman y brindan “tinkando” con el muerto a su nombre, por ti, recuerdan los momentos que pasaron juntos, voy ha comer por ej. tallarín lo que le gustaba a él, un té un café con licor etc..
Se tiene la creencia que el alma llega al medio día y en la noche del 01 y se queda hasta el día siguiente y hay que recibirlas con alegría con música con licor con cigarros y comidas, entonces el alma estará contenta en reciprocidad te agradecerá y te ayudará te cuidará, sería todo lo contrario para aquellas almas de quienes nadie se acuerda, todo será tristeza, estaría penando y nos puede castigar, es frecuente los responsos por los rezadores, la gente prefiere a ellos y no a los curas, porque lo hacen de forma jocosa y en idiomas extraños medio quechua con latín cruzados con aymara y castellano en un tono cantado etc..

Todo el cementerio está iluminado parece de día hay faroles multicolor, la gente va y viene los conocidos se saludan en esta fiesta de los difuntos. La gente se retira en la madrugada, embriagada, otros tomaran caldo de gallina que venden en los toldos, kioskos, y al medio día del 2 vuelven al cementerio con flores en señal de despedida para al otro año volver a encontrarse.
CEMENTERIOS VISITADOS POR LA NOCHE DEL DIA DE TODO SANTOS
DISTRITO
URB. PP.J.
Polobaya, Capital de Distrito. Puquina, Capital de Distrito
Pocsi, Capital de Distrito. Mollebaya, Capital de Distrito
Quequeña, Capital de Distrito. Yarabamba, Capital de Distrito
Sogay, Capital de Distrito. Characato, Capital de Distrito
Paucarpata, Capital de Distrito. Sabandía, Capital de Distrito
Socabaya, Capital de Distrito. Yura, Capital de Distrito
Tiabaya, Capital de Distrito. Tiabaya, Cerro Verde
Uchumayo, Capital de Distrito. La Joya, Capital de Distrito
Vitor, Capital de Distrito. Quilca, Capital de Distrito
FUENTE: Municipalidad de los respectivos distritos, e investigación etnográfica 1997-2008.

2.- EL DÍA DE LOS DIFUNTOS 02 DE NOVIEMBRE
Desde temprano del día 2 la gente de aquellos cementerios que no fueron de noche irán al cementerio llevando consigo, comidas, bebidas, flores, frutas, manteles, palos para armar el toldo y colocar las cosas encima de la tumba sobre una manta.
El proceso de adornar las tumbas que están en la tierra, consiste en hacer una limpieza de las hierbas, basuras, echar agua para evitar el polvo, luego amontonar la tierra del espacio de la tumba, pircarlo con piedras, acomodar la cruz de madera o de fierro y pintarlo si fuera posible, algunas tumbas tienen pirca de cemento y culmina en una casita con la cruz en lo alto, luego sobre la tumba hacer un espacio plano donde se pondrá una manta de color negro cuando es el primer todos santos del fallecido, hasta tres años, y de otro color cuando pasan más años, y con cuidado sobre esta manta se va colocado todo lo que e ha traído y se pueda conseguir en esos lugares del cementerio que está saturado de comerciantes y kioskos que venden de todo.
Estos objetos constan de lo siguiente; la cruz con una corona y flores, casita si lo tuviera, la foto del difunto, las velas prendidas, panes, guaguas que consisten en representar a la madre y padre, algunas guaguas son especiales grandes con sus caretas adornadas con flores coronas y hasta las visten con traje especial, luego estas van ha formar el término de una pirámide, hay otras pequeñas que para el pensamiento andino simboliza la familia, a su entorno productos alimenticios, la cancha o tostado de maíz y de habas en algunos casos de trigo, comidas como chicharrón, canccacho, parrillada, mazamorras, dulces, caramelos, frutas pepinos plátanos, en algunas hay quispiña (masa hecha en base a quinua y cañihua), chichasara, no falta la chicha el vino y el aguardiente, la chicha que va simbolizar saciar la sed de las almas del purgatorio que llegaron a sus pueblos y lugares de ofrenda.

El vino para el festejo de los dolientes junto con el aguardiente hechado a la tierra, la cerveza en mucha cantidad es esparcida sobre la cruz, sobre toda la tumba cuyo líquido se esfuma rápidamente debido al sol radiante del medio día.
Los asistentes generalmente familiares, después de haber visitado las tumbas y de haber puesto coronas y velas al entorno de los que fueron sus antepasados, promediando las tres de la tarde empieza el acto ceremonial de despedida de las almas benditas, todos los altares con sus productos tienen que ser consumidos en su totalidad hasta antes de la puesta del sol, por sus familiares e invitados los que agradecen al muerto, algunas guaguas las comen los niños juegan bailan con ellos, nada se regresa, en el camino se termina de comer todo. Los dolientes piden a los que visitan le recen un padre nuestro por el alma del difunto y le convidan un pan o algo de mayor cantidad si es un buen responso, cuando se consume todo el alma está contenta y se va con la puesta del sol.

EVITE EL PLAGIO
NOTA: CITAR LA FUENTE (2)

[1] León L. Marco A. Sepultura Sagrada, Tumba Profana. Edit. LOM, Santiago 1997 p.179-180
[2] Chalco Pacheco, Edgar “Continuidad Cultural y Ritualismo en la Mentalidad Andina sobre el Culto a los Muertos: La celebración de Todo Santos en la Ciudad de Arequipa” Tesis para optar el grado de Magister en Estudios Andinos, Universidad Nacional de San Agustín Arequipa, Perú. 2005 p.42 y ss.

domingo, 19 de octubre de 2008

ENTRE PESPUNTES, CHAPINES, SAYAS Y JUBONES: APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA VESTIMENTA EN AREQUIPA


ENTRE PESPUNTES, CHAPINES, SAYAS Y JUBONES: APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA VESTIMENTA EN AREQUIPA[1]
Edgar Chalco Pacheco[2]
Interesarse por temas de investigación en Historia, como, las comidas, bebidas, vestimenta, olores, perfumes y demás actividades de la vida cotidiana de los habitantes de una ciudad, es ingresar al mundo de las subjetividades colectivas, los inconscientes, las mentalidades.
En este caso la vestimenta de la población arequipeña, estaba muy bien diferenciada, de acuerdo al estrato social al que pertenecía su gente, o eran blancos, indígenas o negros
Las fuentes de estudio son muy limitadas para estos años tempranos después de la fundación de la ciudad, la información comprende, contratos de compra venta y mercaderías que llegaban de España, disposiciones emitidas por el Cabildo de la época, que detallaremos a continuación.
El documento, trata de los aranceles dictaminados por el Cabildo de Arequipa, para el buen funcionamiento de la labor que realizan los Artesanos en esta ciudad y no existan excesos en los cobros y manera de trabajar sus obras, que vendría a ser en beneficio de la población.
Si se hacen comparaciones, para 1551 hay una importante baja en los precios, esto se debe a que en los primeros años hasta 1548 se tenía el problema político militar de la Rebelión de Gonzalo Pizarro y la escasez de la materia prima hizo que los precios se elevaran.
1549
“En la ciudad de Arequipa a cinco días del mes de julio de mil e quinientos e cuarenta e nueve años, el muy magnífico señor Licenciado Cerda Justicia mayor en esta ciudad de Arequipa por su magestad y el Capitán Juan Pérez de Vergara y Martín López alcaldes ordinarios por su magestad y el Factor Diego de Mercado Regidores y estando juntos en su ayuntamiento e Cabildo segund que lo an de uso e de costumbre para hacer y ordenar las cosas convenientes e necesarias al servisio de Dios e de su majestad e bien e provecho común desta ciudad e vecinos e moradores della por ante mi Gaspar Hernández escribano de sus magestades público e del Cabildo della hicieron e hordenaron e mandaron lo siguiente:
E luego sus mercedes dixeron que por cuanto son ynformados e es público e notorio que los oficiales que hay en esta ciudad de sastres e calceteros e zapateros e herreros e carpinteros e sederos e herradores llevan en sus oficios muy excesivos precios de las obras que hacen en tal manera que vale tanto la hechura y más que el principal e muchas personas por temor de las hechuras ecesivas que llevan los tales oficiales, dejan de hacer lo que les convienen e tienen necesydad. E por que a ellos como Cabildo e tienen a cargo la gobernación desta ciudad e sustentación della e de lo moderar e tasar, de manera que todos se sustenten e ayan los oficiales sus justos precios de las obras que hicieren. Dixeron que acordaban e acordaron e mandavan e mandaron que por un año cumplido primero siguiente todos los oficiales tengan los aranceles que sean declarados e lleven por hechura de las obras que hicieren los pesos de oro e quantía en ellos contenida e no lleven más so pena de cien pesos de oro la mytad para la cámara de su magestad e la otra mytad para obras públicas desde ciudad. Lo cual dixeron que hacían e hicieron ordenavan e ordenaron atento las grandes carestías de mantenimientos que en esta ciudad/a hay causadas por las alteraciones subcedidas en estos reynos con protestación de cumplido el dicho año de tornar e que tornarán aver los dichos aranceles e los tratarán e moderarán conforme al tiempo el tenor de los cuales dichos aranceles uno en pos de otros dixeron que los ordenaban en la manera siguiente e lo firmaron de sus nombres, digo que lo firmaron adelante[3].

ARANCEL DE SASTRES Y CALCETEROS
Primeramente por un sayo llano e una capa repulgado VII pº 4 tº
Ytem por un capote o turca llano repulgado III pº
Una chamarra de terciopelo llana cuatros pesos III pº
Por un capote con una faja que lleve seis pespuntes IX pº
Por un losete de paño llano II pº 4 tº
Por una capa que lleve lo mismo que el capote de arriba IX pº
Ytem por una capa llana con fajas por dentro zincelada e picadas IIII pº 4 tº
Por un sayo de un niño llano II pº
Por una saya de paño llana con una faja y mangas corpezuelos VIII pº
Por una saya llana III pº
Ytem por una capa de paño con una faja por de fuera e por dentro con seis pespuntes XXII pº 4 tº
Ytem si una saya llevare más de una faja, lleve por las demás con respecto de a dos cuatro tomines. II pº 4 tº
Por un manto llano con un ribete de terciopelo III pº
Ytem por un manto llano II pº
y si llevare el tal manto faja, lleve tres pesos más III pº
Por un manto de raso o tafetán V pº
Por una saboyana llana VI pº
Por una basquina de cualquier seda llana cinco pesos V pº
y si llevare faja a peso e medio cada faja aunque lleve cejas I pº
Por un sayuelo de mujer III pº
Por una basquina de paño llana III pº
Y siendo con fajas lleve por cada faja a peso e medio I pº 4 tº
Por un verdugado de seda XX pº
Por un monzil llano IIII pº
Por una chamarrilla de terciopelo abierta con dos fajas E seys pespuntes nueve pesos IX pº

Por un jubón de raso llano entefado VI pº
Por un jubón de raso picado VI pº
Por un caparazón de paño llano IIII pº
Por hechura de un caparazón de la gilleta con su faja e pespuntes III pº
Por una chamarra de paño aforrada con terciopelo o tafetán abierta III pº
Por una capa con una faja por de dentro cortada e sencilada a cinco pesos V pº

ARANCEL DE CALCETEROS
Por una calza llana con sus cuchilladas medio alemana tres pesos III p°
Por unas calzas llanas con cuchilladas II p° VI t°
Por unas calzas medio alemanas aforradas con terciopelo o en razo llanas o picadas III p° 4 t°
Por unas calzas de terciopelo despuntadas con cinco golpes. Y por unas calzas de paño aforradas en terciopelo con razo las cuchilladas dellas o en tafetán agora sea con sus pespuntes o deshilados no lleven más. XII p° VIIIp°
Por unas medias calzas II p°

ARANCEL DE SEDEROS
Por cada ojal que hiciere en cualquier sayo o jubón o ropa, lleve por la docena dellos un peso, y poniendo botones lleve dos pesos I p° II p°
De aforrar un sombrero de hombre grande dándole la seda para que lo aforre, por aforrarle y hacerle su cairel y cordón cuatro pesos IIII p°
Por cada Alamar grueso macho y hombre tres tomines III p°
Para guarnecer unos escribanos hechándole sus cordones de seda e botones poniéndolo todo I p° 4 t°

ARANCEL DE ZAPATEROS
De hechura de una cuera picada, trayendo el cuero III p°
De hechura de unas botas picadas trayendo el cuero III p° 4 t°
De hechura de unas botas de corchetas trayendo cuero terciopelo e corchetes cuatro pesos IIII p°
De hechura de unos zapatos de terciopelo trayendo el terciopelo I p° 6 t°
De hechura de unas botas llanas trayendo el cuero II p° 4 t°
De hechura de unos borceguíes peso e tres tomines I p° 3 t°
De unos botines de terciopelo de mujer un peso tres tomines I p° 3 t°
De hechura de unos pantufos de terciopelo trayéndolo II p° 3 t°
De hechura de una cuera llana dos pesos e medio II p° 4 t°
De hechura de unas botas de niño picadas peso e medio I p° 4 t°
De unos zapatos de muchacho hasta cinco puntos de cuero o terciopelo dándolo seys tomines 6 t°
Ytem desangostar unos borceguíes prescaceño un peso I p°
De hechura de una cuera de muchacho picado, dos pesos e medio II pº 4 tº
De armar unos chapines trayéndose terciopelo o paño dos pesos e ducado II pº VI tº
De unos zapatos tapetados o blancos peso e medio I pº 4 tº
De unas botas de corchetes con su terciopelo que lleve una tercia nueve pesos IX pº
De unas botas picadas cinco pesos V pº
Unos botinejos de cuero peso e dos tomines Ipº 2 tº
De unos zapatos de muchacho de hasta siete puntos peso e tomin I pº 1 tº
De unos botines de terciopelo tres pesos III pº
De unos zapatos de terciopelo tres pesos III pº
De una cuera acuchillada nueve pesos IX pº
De una cuera llana siete pesos VII pº
De unas botas de muchacho picadas hasta siete puntos III pº
De una cuera de muchacho picada cinco pesos V pº
De unos pantrufos de cuero dos pesos e medio II pº 4 tº
De unos pantrufos de terciopelo cuatro pesos IIII pº
De hechar unas zuelas a unos borseguíes y coselos I pº 2 tº
De dos pares de zuelas de unos borseguíes tres pesos III pº
De unos borseguíes tres pesos III pº
Por hechar unas lenguetas a unos borseguíes seis tomines V tº
Por unos chapines de cuero trayendo los corchos III pº

Los cuales dichos aranceles sus mercedes mandaron que los oficiales reciban e guarden e cumplan e tengan puestos en lugar público so pena de treinta pesos, las dos tercias partes, juez e cámara e la otra tercia pa el denunciador hasta que otra cosa se provea e mande e lo firmaron de sus nombres. Lic. Cuellar, Myn Lopez, Juan de la Torre, Pº Godínez.

1551
En la ciudad de Arequipa a primero día del mes de junio año del nacimiento de nuestro señor e salvador Jesucristo de mil e quinientos e cincuenta y un años los muy magníficos señores justicia e regimiento desta ciudad conviene a saber el señor Capt. Alonso de Cáceres Corregidor e Pedro Godínes Alcalde a García Manuel de Carbajal alcaldes e Alonso de Luque e Hernándo de Rivera e Juan de la Torre regidores se juntaron en su Cabildo e Ayuntamiento como lo tienen de uso e costumbre para hacer e ordenar e proveer lo que conviene al servicio de Dios e de su majestad e bien de la República por presencia de my el Escriuº de Cabº hicieron mandaron lo siguiente.
E luego en el dicho Cabildo fue presentada una petición por Diego de Herrera en nombre de Baltazar Luz al pie de la que se proveyó e respondió.
E luego en el dicho Cabildo sus mercedes trataron que por cuanto en esta ciudad los Oficiales sastres calceteros zapateros espaderos e otros de oficios mecánicos lleven por la obras que hacen Ecesivos precios en tanta manera que vale más lo que llevan de hechuras, que el principal, de que es gran daño a la república e noblecimiento Della, e por que no embargue se les a dado Aranceles de lo que han de llevar por lo que en sus oficios hicieron en alguna manera están escibidos los precios porque al tiempo que se hicieron valía una hanega de trigo diez e seys pesos e la del mayz otro tanto, e las mercaderías e demás bastimentos A ecesivos precios E agora al presente valen a muy bajos precios, e el alquyler de las casas asy mysmo muy moderados E conviene proveer en ello de manera que los oficiales ganen justamente de comer, y las tales personas e las tales personas les paguen lo moderado que merecieren por sus obras que hicieren en sus oficios por tanto que ello e como buenos republicanos hordenanban e hacían e tasaban los aranceles siguientes[4]:

ZAPATEROS
Primeramente de hechura de una cuera picada trayendo el cuero tres pesos III pº
De hechura de unas botas picadas trayendo el cuero dos pesos y medio II pº 4 tº
De hechura de unas botas de corchetes dando cuero e terciopelo o corchetes III pº
De hechura de unos zapatos de terciopelo dando el terciopelo I pº II tº
De hechura de unas botas llanas trayendo el cuero dos pesos e medio II pº 4 tº
De hechura de unos borseguíes un peso I pº
De hechura de unos pantuflos de terciopelo dándolo dos pesos II pº
De hechura de una cuera llana dos pesos II pº
De hechura de unas botas picadas de niño I pº 4 tº
De unos zapatos de cuero o terciopelo pa muchacho hasta cinco puntos dándole terciopelo o cuero 4 tº
Desangostar unos borceguíes de pies e caña seis tomines VI tº
De hechura de una cuera de muchacho picada dos pesos II pº
De armar unos chapines trayendo el terciopelo o paño dos pesos II pº
De unos zapatos tapetados un peso cuatro tomines I pº 4 tº
De unas botas de corchetes con un terciopelo que lleve una tercia poniéndolo el oficial siete pesos VII pº
De unas botas picadas cuatro pesos IIII pº
De unos botinejos de cuero un peso I pº
De unos zapatos de muchacho que tenga syete puntos seys tomynes VI tº
De unos botines de terciopelo dos pesos II pº
De una cuera acuchillada siete pesos VII pº
De una cuera llana cinco pesos V pº
De unas botas de muchacho picadas de siete puntos dos pesos e medio II pº 4 tº
De una cuera de muchacho picada cuatro pesos IIII pº
De unos pantufos de cuero II pº
De unos pantufos de terciopelo tres pesos e medio III pº 4 tº
De hechar unas zuelas a unos borseguíes o coserlos un peso I pº
De dos pares de zuelas a unos borseguíes II pº II tº
Por hechar unas lenguetas a unos borseguíes cuatro tomynes 4 tº
De unos chapines de cuero poniendo los corchos dos pesos II pº

SASTRES
Primeramente por un sayo llano E una capa repulgada cuatro pesos cuatro tomines IIII pº 4 tº
Por un capote turco llano repulgado tres pesos III pº
Por una chamarra de tercio pelo llano en aforrada cuatro pesos IIII pº
Por un capote con una faja que lleve seys pespuntes seys pesos VI pº
Por un cosete de paño llano dos pesos II pº
Por una capa que lleve la faja del capote dicho seys pesos VI pº
Por una capa llana con fajas por dentro sincelada o picada cuatro pesos IIII pº
Por un sayo llano de nyño un peso e medio I pº 4 tº
Por una saya de paño llana con una faja e mangas e corpezuelo seys pesos VI pº
Por una saya llana cuatro pesos IIII pº
Por una capa de paño con una faja por de fuera picada o no o por de dentro con seys pespuntes seys pesos VI pº
Por una saya si llevare más de una faja, lleve por las demás a respecto de peso e medio I pº 4 tº
Por un manto llano con un ribete de tercio pelo valenciano tres pesos III pº
Por un manto llano peso e medio I pº 4 tº
Si el manto llevare faja tres pesos III pº
Por un manto de raso o tafetán cuatro pesos IIII pº
Por una saboyana llana cuatro pesos e medio IIII pº 4 tº
Por una vasquyna de cualquier seda llana tres pesos e medio III pº 4 tº
Y si la vasquyna llevare faja aunque sea de tercio pelo un peso I pº
Por un sayuelo de mujer dos pesos II pº
Por una vasquyna de paño llana dos pesos II pº
E llevando faja un peso por cada faja I pº
Por un verdugado de seda doce pesos XII pº
Por un mongil llano tres pesos III pº
Por una chamarra de terciopelo abierta con dos fajas e seys pespuntes seys pesos VI pº
Por un jubón de raso llano estofado tres pesos III pº
Por un jubón de raso picado pespuntado siete pesos VII pº
Por un caparazón de paño llano tres pesos III pº
Por un caparazón de la gineta con sus fajas e pespuntes seys pesos VI pº
Por una chamarra de paño aforrada en terciopelo o tafetán abierta tres pesos III pº
Por una capa con una faja por de dentro cortada e sincelada cuatro pesos IIII pº

CALCETEROS
Primeramente de unas calzas llanas con sus cuchilladas medio alemanas dos pesos e medio II pº
4 tº
Por unas calzas llanas dos pesos II pº
Por unas calzas medio alemanas aforradas en terciopelo o en raso llanas o picadas tres pesos e medio IIII pº 4 tº
Por unas calzas de terciopelo pespuntadas con cinco golpes ocho pesos VIII pº
Por unas calzas de paño aforradas en terciopelo o en raso o en tafetán las cuchilladas dellas agora sean con pespuntes o deshiladas seys pesos VI pº
Por medias calzas de paño seys tomines VI tº

E así hecho los dichos aranceles por sus mercedes dixeron que los aprovaban y mandavan y mandaron que los dichos oficiales los guarden y cumplan y no lleven más precios de lo en ellos contenidos so pena de cincuenta pesos de oro para la camara de su majestad la mytad y la otra para obras públicas y denunciador y so la dicha pena que tengan el dicho arancel puesto en una tabla y en parte y lugar baja y clara que se vea y se pueda leer y ansy mismo, que dentro de tercero día después que fuere pregonado que vengan a recibir los aranceles so la dicha pena e ansy lo mandaron proveyeron e ordenaron y lo firmaron de sus nombres.
Alº de Cáceres, Pº Godínez, Alº de Luque, Garcí Manuel de Carvajal, Juº de la Torre, paso ante mi Gaspar Hernandez, Escriuº de Cabº.
Indígena arequipeña
EVITE EL PLAGIO
CITAR LA FUENTE:
[1] Publicado EN: Revista SOCIALES Nº16 Fac. De Ciencias Hist. Sociales, UNSA. Arequipa, Perú. Nov. 2007 pp 51-58
[2] Profesor Principal de la Escuela Profesional de Historia. Actual Jefe del Departamento Académico de Historia Geografía y Antropología de la de la Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa, Perú. chalcopacheco@yahoo.com.mx
[3] Archivo Municipal de Arequipa. Libro de Actas de Cabildo Nº01, 1546-1556, Folios 75v al 78v.
[4] Archivo Municipal de Arequipa. Libro de Actas de Cabildo Nº01, 1546-1556, Folios 155v al 157v.